•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Latinoamérica, especialmente los países sudamericanos que apostaron desde la década pasada a sus materias primas para expandir sus economías vendiendo a manos llenas a China, hoy padecen los estragos de los coletazos del dragón asiático cuya economía no está atascada, simplemente ha dejado de crecer desde hace tres años a un ritmo promedio de 10% a un 7.5% este año y quizá un poco menos de 7% en 2016. Aún así, no dejan de ser desproporcionadas algunas previsiones negativas sobre la estabilidad de la economía china que hoy por hoy es el principal socio comercial del mundo. China conoce el remedio para superar este bajón en su economía y ha empezado una profunda reforma de su modelo económico para hacer más eficientes alrededor de 155,000 empresas estatales que van desde las que controlan el petróleo, energía, telecomunicaciones, banca, transporte, hoteles y recursos naturales hasta las que fabrican pastas de dientes. Mención aparte es la industria militar.

En pleno proceso de desaceleración de la economía del titán asiático, a mediados del año pasado, cuando el mundial de futbol había expirado en Brasil, la prensa latinoamericana enfocó sus titulares hacia el desembarco de China en América Latina, destacando de esta manera la visita a Brasil del presidente Xi Jinping en donde se encontró con varios de sus homólogos del continente americano con la visión de fortalecer la inversión en Latinoamérica y reafirmar su nuevo rol dentro de la geopolítica mundial. La presencia del mandatario no ahorró palabras a los títulos de los diarios que coincidían en remarcar que Xi llevaba consigo una maleta repleta de dinero para ofrecerlo en beneficio de las economías de la región. Recordaron entonces que Pekín había destinado entre 2005 y 2013, cerca de 100,000 millones de dólares en préstamos a América Latina.

Pero no todo es negativo para las economías latinoamericanas, China parece tener el flotador para evitar el hundimiento de los países emergentes que hoy se debaten entre el decrecimiento, el estancamiento y el retroceso. En enero de este año, Xi anunció en Pekín durante una cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que China invertirá 250,000 millones de dólares en los próximos diez años. También se ha anunciado recientemente la construcción de un tren interoceánico impulsado por China. La obra, denominada por algunos como “los rieles del futuro” unirá las costas de Brasil y Perú y según estimaciones, la factura del gigantesco proyecto podría rondar los 10 mil millones de dólares. En el fondo, China se aseguraría a través de esta vía su abastecimiento de alimentos, materias primas y combustibles. Solo en soja representa 40 millones de toneladas al año. Alguien dijo “solo la soya paga el proyecto”.

La siderurgia mexicana, segundo productor de acero de América Latina, está en problemas debido a que China, como productor de la mitad de este mineral en el mundo, ha inundado el mercado echando por tierra los precios. Las exportaciones colombianas de petróleo a China cayeron un poco más del 70% en el semestre de este año mientras que las exportaciones chilenas de cobre refinado al coloso oriental sufrieron una reducción de casi 9% entre enero y julio de 2015. China es el principal comprador de Brasil y la desaceleración de la economía del coloso asiático ha impactado con estrépito la balanza comercial del país sudamericano. En el primer semestre de este año, las exportaciones brasileñas cayeron el 22%. Las cifras son elocuentes. Así, mientras China reduce sus compras a Brasil, este disminuye sus importaciones desde Argentina sumado a que el país asiático también ha mermado sus compras de soja y otras oleaginosas a Argentina.

Los pronósticos del FMI y de otras instituciones multilaterales son de un frenazo del crecimiento económico latinoamericano hasta el 2017. China continúa siendo un socio crucial para las economías de América Latina, hay que esperar los avances en el proceso de transformación de su modelo de una economía planificada, herencia de la época de Mao, a uno de mayor competitividad y productividad. China responderá, mientras tanto Latinoamérica debe acelerar en la diversificación de su economía para no estar supeditada a los commodity.

*Periodista.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus