•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Cuando era niño, en mi Masatepe natal, me llevaban a un taller de zapatería para que me hicieran unas botitas, llamadas burritos. Me impresionaba ver la rapidez y destreza de los operarios. Como manejaban la lezna, hacían los cortes del cuero, ponían los espiches, hasta dejar hechas las botitas.

En mi vida he sido amigo de escritores intelectuales de origen obrero que tuvieron el oficio de zapateros. Al primero que conocí, hace cerca de sesenta años, fue a Emilio Quintana, el autor de Bananos. A finales de la década de 1970, tuve la oportunidad de conversar frecuentemente con Onofre Guevara López, cuando tenía un pequeño taller de zapatería, en el local de los hermanos Evertzs –Vélez, en la calle de El Triunfo.

Después de julio de 1979, nos encontrábamos ocasionalmente. Su trayectoria como periodista en Barricada y El Nuevo Diario, no fue más que la continuidad del periódico Orientación Popular. Como escritor, su obra sobre el movimiento obrero en Nicaragua es de mucha utilidad. En lo personal Sea moderado tu sueño, me ha permitido entender a un hombre que apenas llego al segundo grado de primaria.

Recientemente, en la Asamblea Nacional, participé en una investigación sobre la obra como legislador del Comandante de la Revolución, Carlos Núñez Téllez. Tanto en el Consejo de Estado, en la Asamblea Nacional y el proceso de la Constitución Política de 1987, aparece el nombre de Onofre Guevara López, aportando sus conocimientos y como firmante, en su calidad de diputado.

Se desempeñó en la Asamblea Nacional como director de Publicaciones y del Diario de Debates. Fue editor de la Revista Monexico, nacida del diario entre nuestros indígenas y Fray Francisco de Bovadilla, contenido en las crónicas de Indias de Gonzalo Fernandez de Oviedo. A la fecha, en una cuarta etapa, se han publicado 25 números. El Comandante Núñez Téllez siempre le manifestó aprecio y confianza, le acompañó en misiones internacionales a organismos legislativos. 

Onofre, es junto con el poeta Quintana, Armando Amador y Ricardo Zeledón, entre los zapateros que dejaron la lezna para empuñar la pluma. Fue el taller de zapatería y las manifestaciones, como las de 1944, las que fueron definiendo la formación política e ideológica en aquel joven, que aunque llegó a zapatero-alistador, se calzó sus primeros zapatos a los 12 años, poniéndoselos a veces, pues su madre doña Ana Paula López Gutiérrez se los guardaba para que no los gastara.

Onofre Guevara López, llego a ser el dirigente y escritor de los medios impresos de la clase obrera. El que estrecho la mano y alternó con dirigentes a nivel mundial, como el líder mexicano Lombardo Toledano, el cubano Blas Roca y el costarricense Carlos Luis Fallas, el autor de Mamita Yunai. Se relacionó con muchos nicaragüenses, especialmente fundadores y militantes del Partido Socialista y del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Brindo por Onofre, consecuente con sus ideas. Equilibrado entre lo que escribe, dice y hace. Por el padre que tuvo la dolorosa prueba de que sus hijos, Denis José y Sergio Iván, cayeran en la lucha por la liberación de Nicaragua. Mi respeto a Onofre que nunca pasó factura por la sangre derramada, en busca de prebendas, ni bienes materiales.

El desarrollo intelectual de Onofre, su capacidad como periodista, editorialista, editor, provocó los celos de alguien que queriendo descalificarlo, le dijo esa frase despectiva de “zapatero a tus zapatos”. Nosotros le decimos a Onofre: bienvenido. La Academia de Geografía e Historia de Nicaragua te recibe por unanimidad.

*Escritor e historiador.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus