Editorial
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Pobladores del municipio de Tola que hace una década iban a buscar empleo al país vecino, Costa Rica, hoy encuentran oportunidades en sus lugares de origen o en sitios aledaños dentro de Nicaragua, debido a que la inversión en turismo ha crecido aquí y, además, se ha ido engazando en lo que tiende a ser un corredor turístico centroamericano, una de las metas importantes del Sistema de la Integración de esta región (SICA) con más de 40 millones de habitantes y una oferta diversa para los visitantes europeos, norteamericanos y de otros continentes que buscan playas, volcanes, bosques, ciudades coloniales o vestigios de culturas indígenas.

Esta semana el sector turismo de Nicaragua entra en una etapa de mayor competencia en Centroamérica, porque empieza a funcionar el nuevo aeropuerto de Costa Esmeralda, como le llaman a la ribera del Pacífico en el sur del país, el que permitirá jalar turistas con altos ingresos que suelen visitar Guanacaste, uno de los polos turísticos mejor desarrollados en Costa Rica, a menos de una hora de vuelo.

En términos de infraestructura, Costa Rica lleva una ventaja amplia en la oferta de turismo de playa en esa zona, pero Nicaragua cuenta con recursos naturales de alto potencial que poco a poco van siendo desarrollados, razón por la que algunos de sus destinos han conseguido fama internacional, como Popoyo, donde se han realizado competencias mundiales de surf, o Guacalito de la Isla a donde han llegado a vacacionar estrellas de cine como Michael Douglas, Katherine Zeta Jones y Morgan Freeman.

La expectativa del empresariado nicaragüense es que Costa Esmeralda llegue a ser tan competitiva en turismo, como lo es Guanacaste, atrayendo a cadenas de hoteles de primer nivel que al instalarse aquí propiciarían el surgimiento de más empresas locales proveedoras de servicios complementarios. Es una meta a 10 o 15 años, pero su construcción empieza hoy y los logros irán brotando año con año. Es un proceso de inversiones en que el sector privado y el sector público tienen que empujar hacia el mismo propósito, porque se requiere, por ejemplo, buena infraestructura vial en toda la zona y esta tarea corresponde al Estado. La construcción del aeropuerto de Costa Esmeralda es un buen ejemplo de sinergia entre el sector privado y el público, porque 20% de la inversión es estatal.

Se tejen muchos proyectos para el desarrollo de Nicaragua, unos más factibles que otros por la complejidad o por los montos de inversión, pero cada obra que se concreta debe ser celebrada como un avance hacia el futuro; es señal de que el país cabalga y se abre paso en la competencia internacional, producto de las inversiones de un sector privado nacional comprometido con el desarrollo.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus