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Fue para finales del año 1966, durante el mes de noviembre, que junto al apreciado tío doctor Hugo Astacio Cabrera (q.e.p.d.) conocí a Danilo Aguirre Solís en el diario La Prensa. Eran los tiempos de la lucha contra la dictadura de los Somoza. El doctor Pedro Joaquín Chamorro no estaba, y quien nos atendió fue el doctor Danilo Aguirre Solís: “¡Hola Hugo! ¡Valientes y excelentes tus escritos! ¡Toda una desgarradora verdad, de un hecho histórico!”. El doctor Aguirre se refería a la publicación de los trece amplios artículos que periódicamente fueron publicados en el diario, en los cuales narraban en una prosa fluida, amena, pero desgarradora hija de un tiempo, con la esperanza que mañana todo sería distinto. “Recuerdos de mi prisión  (cuando mataron a Somoza)”.

El doctor Aguirre era hombre sencillo, de fácil y atractiva palabra ante la sonoridad de una voz persuasiva, ante las razones de pensar y la sinceridad de sus opiniones. Era sagaz y sus reflexiones con valores positivos, siempre se destacaron pensando en una Nicaragua para todos y mejor, en libertad y democracia aborreciendo la dictadura y en búsqueda de superar los graves, injustos lesivos problemas sociales y políticos que durante toda su vida le tocó lidiar con gran valentía, al frente de un medio de comunicación. Primero con mucho tino y grandes maestros, al lado del Mártir de los Libertades Públicas y héroe nacional, doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, y don Pablo Antonio Cuadra, y después en El Nuevo Diario donde como cofundador y subdirector supo destacar como líder empresarial responsable aunada a una exitosa y apasionada praxis de periodista; siempre supo estar a la altura del prestigio de estos medios de comunicación, en los que se caracterizó como todo un maestro del periodismo resaltando su profesionalidad, con ética y moralidad en su proceder y su pensar. Por encima del jefe del diario era el amigo fraterno, presto a superar la palabra escrita en favor de los lectores. La objetividad ante todo.

Un patriota al frente en su campo de lucha cívica dando cátedra en el prevalecimiento de la libertad de prensa y amor a su patria amada. Fue un periodista cabal de generaciones, en que su semilla hoy son frutos con altas virtudes y valores muy preciados, testimonio de su amor y cariño como persona de bien y de verdad.

A partir de aquella fecha, siendo yo entonces un joven con muchas inquietudes, tuve en el doctor Aguirre un amigo decente y fraterno, que nos hizo cobijarnos con aprecio mutuo. Nuestra amistad perduró en el tiempo atento a sus reflexiones y preocupaciones en vela de una patria mejor.

Al amanecer de este miércoles 11 de noviembre, con tan triste noticia de tan irreparable pérdida, mi tristeza es tan grande, que solo atino a tener presente para el doctor Danilo Aguirre Solís, sus recientes palabras, ante la partida de otro grande amigo mutuo y sincero: “Hoy se nos va un hombre de bien. Un hombre honrado, que amó la libertad y supo vivir la vida con humildad. Luchó contra la dictadura, y siempre indeclinablemente mantuvo sus principios de lucha. Perteneció a una camada de personajes notables y distinguidos como luchadores contra la dictadura. Siempre demostró una conducta del buen camino”.

*Escritor e historiador.

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