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Si el Partido Liberal Democrático (PDP, independentista) de la República de China (Taiwán) gana los comicios de enero próximo terminando con ocho años de gobierno del partido nacionalista Kuomintang, los cálculos apuntan hacia diversos escenarios en el plano internacional.

Uno de ellos se enfoca en el Istmo Centroamericano y el Caribe, en donde están 12 de los 23 de sus aliados  y que podría experimentar algunas modificaciones potencialmente catastróficas en términos diplomáticos para Taiwán. La China Continental, cada vez con más peso en la economía y la política mundial, sin lugar a dudas, entrará a jugar en el área para ganar más influencia en el continente. Tras la aplastante derrota del Kuomintang en las municipales de noviembre de 2014, un alto cargo advirtió que Taiwán podría perder hasta el 80% de sus aliados diplomáticos si también sucumbe a las presidenciales y legislativas de 2016.  

Los pronósticos otorgan un triunfo a la candidata del PDP, Tsai Ing-wen, que en reiteradas ocasiones cuando se le ha preguntado sobre cómo manejará la relación entre Taipéi y Pekín, su respuesta ha sido la de mantener el “statu quo”. Una respuesta que inquieta al coloso asiático que interpreta como una propensión gradual hacia su total independencia y que al parecer es el sentimiento de la mayoría de los habitantes de la isla. Desde la separación de Taiwán en 1949, Pekín no ha cesado en reclamar su soberanía sobre Taiwán. En ese contexto, a partir de 2008, cuando el Kuomintang reasumió el poder de la mano de Ma Ying-jeou, existe una especie de tregua diplomática entre ambos lados del Estrecho basada en el “Consenso de 1992” (una China, dos interpretaciones).

Las consideraciones varían si el PDP triunfa. Hay quienes auguran una administración conflictiva  con China, de tensiones y de un retroceso en lo obtenido  durante los últimos siete años por el Kuomintang,  tras el acercamiento con el otro lado del Estrecho que se ha sellado con importantes acuerdos comerciales, culturales, económicos y políticos. Ese vínculo ha sido rechazado por un amplio segmento de la sociedad taiwanesa que considera que se ha cedido soberanía a China.  Otros piensan que un gobierno del PDP estará más enfocado en los problemas internos del país que van desde el encarecimiento de la vivienda hasta los alimentos así como el deterioro de la economía.

Un serio problema percibido por la población es que la apertura comercial con China no ha sido equitativa, que solamente ha beneficiado a la élite económica.                                  

La derrota del Kuomintang en los comicios municipales en el que perdió  cinco de los seis distritos más importantes del país, incluyendo dos de sus plazas más fuertes Taipéi, la capital y Taichung, hizo saltar las alarmas dentro del partido. Era el preludio de las presidenciales de 2016. Los electores habían castigado a la administración de Ma recelosos por su acercamiento a China y por la situación económica.     
China no vacilaría, precisan los entendidos, si ve en Taiwán a una administración hostil hacia ella en ajustar su política hacia la isla para debilitarla diplomática y políticamente tratando de conquistar a sus aliados en la región. El otro lado de la moneda es que el candidato del Kuomintang,  Eric Chu-Li-luan, alcalde de Nuevo Taipéi, surgido a última hora para reactivar la campaña, remonte la amplia diferencia que lo separa de la candidata de la oposición y alzarse con un triunfo que tendría mucho de milagro. Chu Li-luan gobierna el área metropolitana más poblada de Taiwán con más de 4 millones de almas.

Otro ángulo y el que parece más razonable es que ambas sigan trabajando por la senda de la armonía y el entendimiento sin que un nuevo gobierno  implique una fractura en las relaciones que durante siete años ha venido forjando el presidente Ma enarbolando la diplomacia flexible, viable y pragmática que le ha valido hoy día la firma de más de una veintena de acuerdos comerciales. No es casual que el 40% de las exportaciones de Taiwán van hacia la China Continental y de allí reciben los taiwaneses el 60% de sus importaciones.                   

* Periodista

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