•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Al mundo se le está agotando el tiempo para prevenir los peligros del cambio climático. Como el Presidente Obama expresó al inicio de la 21 Conferencia de las Partes (COP21) en París, donde se encuentran reunidos los representantes de cerca de 200 naciones para negociar un acuerdo integral sobre el clima posterior al año 2020, sí existe es demasiado tarde. Sin embargo, la buena noticia es que, ahora más que nunca, existe la voluntad social y política para hacer algo contra el aumento global de las temperaturas y sus repercusiones a través del medioambiente. Más de 160 países, responsables de cerca del 90 por ciento de las emisiones a nivel mundial, anunciaron objetivos climáticos antes de la realización de la conferencia. Estos países, y otros, están mostrando que es posible impulsar un fuerte desarrollo económico y a la vez reducir la contribución al cambio climático, y que la opción ecológica puede ser buena para la economía y para todo el planeta.

Como las recientes erupciones del Momotombo y el Telica nos recuerdan, la naturaleza actúa sin tomar en cuenta los límites internacionales y sin reconocer distinciones en el nivel de desarrollo de los países. Nos complace que los nicaragüenses estén adoptando medidas positivas para abordar el cambio climático en las áreas de mayor interés para el país. El Gobierno de Nicaragua ha aumentado de forma significativa la cantidad de energía producida mediante fuentes renovables. Los Gobiernos de Estados Unidos y Nicaragua han colaborado en la asistencia a los productores agrícolas para que puedan mejorar su productividad y capacidad de adaptación y reduzcan su vulnerabilidad al cambio climático y las sequías. De igual forma, organizaciones respetables como la Academia Nicaragüense de Ciencias, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales medioambientales están creando mayor conciencia sobre cómo proteger las bellezas naturales de Nicaragua de las amenazas y cómo crear oportunidades económicas sostenibles para los nicaragüenses.

Estados Unidos está tomando medidas ambiciosas en relación al cambio climático local y trabajando con naciones amigas sobre el mismo objetivo. Desde los inicios de la administración del Presidente Obama, Estados Unidos ha reducido las emisiones de carbono, triplicado la producción doméstica de energía eólica e incrementado en veinte veces la producción de energía solar. Hemos establecido nuevas y estrictas normas para la economía de los combustibles a fin de reducir el consumo de gasolina de nuestros vehículos y mejorar la eficiencia en el uso de la energía; asimismo, una cantidad histórica de tierra y agua está bajo protección para el uso de las generaciones futuras.  Al mismo tiempo, la economía de Estados Unidos ha crecido, lo que demuestra que el crecimiento no está inextricablemente ligado a las emisiones de carbono.

Ahora que países como China, India y Brasil se están comprometiendo a reducir las emisiones, tenemos la oportunidad de poner en práctica un plan transformativo. En París y Estados Unidos están presionando para lograr un acuerdo efectivo que continúe impulsando acciones climáticas de parte de todos los países, tomando en cuenta las diferencias entre ellos. El acuerdo deberá brindar un marco de largo plazo --con normas que tengan un alto grado de transparencia y rendición de cuentas-- que llame a todas las naciones a acelerar sus metas a lo largo del tiempo. También debe brindar a los países que lo necesitan, los recursos y apoyo técnico para lograr un desarrollo con una baja emisión de carbono y la adaptación al cambio climático.

Las ciudades, las empresas y los ciudadanos juegan todos, una importante función en convertir la política climática en acción. Iniciativas como la red C-40 de ciudades, el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible y otras redes similares unen a la gente y a las comunidades de diferentes partes del mundo que están determinadas a reducir su propia contribución al cambio climático. Nos complace colaborar con las autoridades municipales de Bluefields para convertir esta ciudad en la primera ciudad de Nicaragua en finalizar su Plan Municipal de Adaptación al Cambio Climático.

Ahora que los líderes y representantes de casi todas las naciones del mundo se encuentran en París, existe una oportunidad histórica para lograr un acuerdo de gran alcance y duradero. Tenemos la voluntad política y una oleada de apoyo social para hacerlo funcionar, pero necesitamos unirnos y ser pragmáticos para alcanzar un acuerdo. Por cielos más brillantes hoy y por un futuro más seguro, ahora es el momento de actuar.

*Enviado especial de Estados Unidos para el Cambio Climático.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus