Félix Navarrete
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No hay duda que el Alzheimer, esa terrible enfermedad que se ha convertido en la epidemia del siglo veintiuno y que ha matado a millones de personas en el mundo, no solo le roba la paz a sus víctimas sino también los recuerdos, esa base maravillosa de datos que nos hacen comprensible y soportable la vida. A otras personas les edita su pasado y se los reinventa.

Este es el caso del  señor Dionisio Palacios, quien padece de un alzheimer que presuntamente le ha borrado de un plumazo el pasado que no quiere recordar. Es una especie de sutil demencia nunca visto en la historia de la medicina,  en la que Don Dionisio  finge  no acordarse para nada de su accidentada carrera en  la administración pública, y en una metamorfosis política asombrosa, ofrece entrevistas a los medios de  comunicación  televisivos y escritos que lo envalentonan presentándolo como un “experto” para que ataque gratuitamente  al  Consejo Supremo Electoral donde laboró sin pena ni gloria y justifique su salario que actualmente devenga en un organismo no gubernamental.

Para Don Dionisio simplemente ya no existe el pasado. Lo borró de tajo de su memoria por razones obvias. Hizo una edición especial y se deshizo de varias cosas que lo vincularan con ese pasado: Guardó su camisa roja y su pantalón crema, su sombrerito playero que utilizaba para las concentraciones del PLC, quemó su carné de liberal constitucionalista, se desprendió de todo lo que pudiera vincularlo con el CSE, menos de la magistratura y se transformó de la noche a la mañana en un  “experto independiente”. 

Me  pregunto: ¿Un experto independiente en qué?  ¿Experto en cedulación?  No lo  creo. Palacios continuó el sistema caótico de cedulación que había dejado en el año 2000 la señora Rosa Marina Zelaya. Palacios nunca presentó un plan para modernizar la cedulación y se opuso rotundamente al proceso de modernización del documento de identidad que impulsó el magistrado Roberto Rivas desde que asumió la presidencia de este poder del Estado.

Sin embargo, el  zapato le quedó grande. También me di cuenta que tenía otros intereses personales que se descubrieron en su momento y que al final lo llevaron a ser separado del cargo. No voy a entrar en detalles. No es el tema de este escrito. Lo cierto es que nuestro sistema de cedulación actual es el más rápido y confiable de Centroamérica. El 95 por ciento de los nicaragüenses tienen su documento de identidad. Las encuestas lo certifican. Y pese a lo que digan algunos políticos, la realidad es convincente: para el CSE la cedulación es una asignatura aprobada con creces. 

Por otra parte, no me deja causar cierta tristeza la ingenuidad del señor Palacios. No sé qué decir de él. Además de fingir demencia todavía cree en quimeras. Me han comentado que algunos políticos mediáticos y amigos de la llamada oposición le han susurrado de manera maliciosa  la  idea de lanzarlo como magistrado electoral.  Sé que uno de los sueños, por no decir quimeras, del señor Palacios, es convertirse en magistrado del CSE. Antes decía tener el aval de los liberales constitucionalistas. Me imagino que ahora navega en las sinuosas aguas del PLI para lograr su sueño. Y por eso oficiosamente aparece en algunos programas televisivos y en alguno que otro medio escrito criticando a una institución que confió en él y que le falló. Creo que a los periodistas que les gusta tanto  hurgar en el pasado  les  convendría investigar las verdaderas  razones que llevaron a Don Dionisio a fingir olvido o demencia. Cuidado el tiro les sale por la culata y se encuentran con sorpresas.

Por lo demás, no es extraño que este año electoral  muchos desmemoriados y desmemoriadas aparezcan en algunos medios de comunicación, como el señor Palacios y la señora Zelaya fingiendo alzheimer, contando historias increíbles, divorciadas de la realidad, pretendiendo ignorar un pasado en la que estuvieron involucrados.

Termino recordando el cuento más corto del mundo del extraordinario Augusto Monterroso. El texto dice:    “Cuando desperté, el dinosaurio  todavía estaba allí”. Yo parafrasearía: Cuando Palacios y Zelaya despertaron, sus pasados todavía estaban allí”. El que tenga oídos para oir  que oiga. 

Managua, 24 de enero de 2016.
e-mail :  felixnavarrete_23@yahoo.com

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