Leonel Téller
  •   Managua, Nicaragua.  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El accidente entre las Islas del Maíz Grande y Pequeña, también conocidas como Big Corn Island y Little Corn Island, en la que turistas perdieron sus vidas, es un trágico incidente que llena de luto a las familias nicaragüense y costarricense, y a nuestra industria del turismo. Este dramático evento debe ser estudiado y administrado por la industria y las autoridades competentes de manera integral para mejorar la calidad y seguridad de nuestro transporte marítimo, aéreo y terrestre con el objetivo de prevenir accidentes y fatalidades, lo anterior es de suma importancia para mantener el crecimiento sostenido que ha experimentado la industria turística del país y lo que esto representa en materia de generación de empleo, mejoramiento de infraestructura, inversiones nacionales y extranjeras, entre otros beneficios. 

Nuestras Islas del Maíz en el Caribe y sus pobladores son joyas de las que debemos estar orgullosos, y para los que hemos tenido el privilegio de visitarlas y disfrutar de sus playas, platillos y cultura, podemos asegurar categóricamente que ambas islas son paradisiacas.  

Ha sido notorio que desde el 2014 Nicaragua y las Islas del Maíz han recibido atención mundial, especialmente de revistas y medios de comunicación de gran prestigio como Forbes Magazine, The New York Times, Financial Times, Conde Nast Traveler Magazine, Travel and Leisure Magazine, entre otros, en las cuales destacaron a la Isla Pequeña del Maíz (Little Corn Island) como “uno de los 10 destinos nuevos en el mundo que hay que visitar”, una distinción muy privilegiada en gran parte gracias a la inversión del Grupo Colibrí que construyó Yemaya Island Hide Away Spa, un hotel boutique de alto lujo en la isla. 

Algunas de las cosas que me impresionaron de Yemaya, además de su calidad de alta clase turística, fue conocer que el personal es isleño, que los inversionistas y su gerencia se han tomado el tiempo en entrenar y capacitar a los trabajadores con paciencia y respeto a su cultura, con el objetivo de atender a los turistas y huéspedes con los más altos estándares internacionales para satisfacer una clientela exigente, mayoritariamente de Norte América y Europa. 

Otros aspectos a manera de ejemplo que ameritan ser destacados para que tomemos nota en la industria son los procedimientos que se realizan en dicho hotel para el tratamiento de las aguas residuales con base en una bacteria que garantiza su pureza y calidad; muchos de los vegetales que se consumen en el restaurante son cultivados en sus jardines; el jabón, champú y cremas para protección solar que se le facilitan a los huéspedes son de fabricación local y orgánicos para no dañar el delicado hábitat del ecosistema de los arrecifes que rodean la isla, ni contaminar el manto acuífero que abastece a los isleños. Sin embargo, uno de los problemas que los isleños enfrentan y han buscado soluciones permanentes, es el manejo de los desechos de plástico. Las autoridades deben estudiar el tema para brindar soluciones sostenibles. 

Es importante reconocer que el Concejo de la isla, el gobierno municipal, Intur, Canatur, Pro Nicaragua, la Naval, entre otros, han sido facilitadores para que inversiones de este nivel se puedan llevar a cabo sin contratiempos. Incluso, el presidente de la Comisión de Turismo de la Asamblea Nacional, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, un gran promotor del turismo, conocedor y entusiasta de la pesca, visitó Little Corn Island con motivo de una invitación que se le hizo a una serie de personalidades de la industria del turismo, autoridades, funcionarios de gobierno y periodistas, con motivo de la apertura de Yemaya, y es importante resaltar que después de su viaje Pedro Joaquín presentó un minucioso reporte a las autoridades competentes acerca de la inseguridad y las condiciones en que las pangas, lanchas de diversos tamaños, viajaban entre ambas islas. Debemos admitir que a partir de ese momento las cosas empezaron a mejorar, pero necesitan cambiar aún más, bajo un estricto control sin excepciones para prevenir 
accidentes y proteger la imagen que se ha venido construyendo del país como un destino seguro. 

El crecimiento de la industria turística en Nicaragua es palpable y las estadísticas nos revelan que pasamos de 1,011,251 de visitantes en el año 2010 a 1,329,663 en el 2014; los ingresos anuales entre esos años ascendieron de US$308.5 millones a US$445.4 millones; los visitantes provienen 7.1% de Europa, 24.2% de Norte América, 63.7% de Centro América y 5% de otras regiones; entre los años 2010 y 2014 el ingreso total para la industria del turismo fue de US$1,970.7 millones, nada despreciable para un país que hace 27 años estaba sumido en una guerra fratricida, con la infraestructura productiva destruida y una imagen negativa internacionalmente. La industria del turismo nos demuestra que los nicaragüenses sí podemos transformar el país y eso es halagador para el inversionista nacional y extranjero. 

El autor es empresario y ha servido como legislador y embajador.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus