•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Schengen, es un acuerdo en el que varios países de Europa suprimen los controles en sus fronteras interiores, trasladándolos a las fronteras con otros países. El acuerdo fue firmado en 1985 en la ciudad de Schengen (Luxemburgo), entrando en vigor desde 1995.

Establecieron una extensión común, denominada espacio de Schengen, donde toda persona que regularmente ingrese por la frontera exterior de uno de los países que aplican el Convenio, tendrá derecho a circular libremente en el territorio, por un período no mayor de tres meses.

Europa se enfrenta a la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial y actualmente acoge a más de 2.7 millones de refugiados de la guerra civil en Siria.
Grecia probablemente sea excluida de la zona de libre circulación europea, establecida por el acuerdo de Schengen.

La Comisión Europea, decretó que, el gobierno de Atenas ha abandonado su deber de control de sus fronteras y si en tres meses no las restablece, los demás Estados miembros podrán excluirla del acuerdo.

Desde 2015, unas 850,000 personas buscan refugio y trabajo, han pasado por Grecia, para llegar a los países del Norte de Europa; hasta la fecha el flujo continúa, la crisis de los migrantes, es un grave problema humanitario y político.

Excluir a Grecia del acuerdo Schengen, resultaría perjudicial para los demás países, especialmente para Italia. Con una amplia política comunitaria, se puede solucionar la crisis de los migrantes sin excluirla, aunque Grecia no tiene fronteras terrestres con el área Schengen.

La Unión Europea (UE), afronta sus problemas sin una visión de unidad con el caso griego; con el aislamiento de Grecia, los migrantes se concentrarían en su territorio, tratando de avanzar por la vía marítima o a través de Italia y Albania.

La libre circulación en el área del acuerdo de Schengen, también llega a Austria, quien impone controles en su frontera con Italia y que ha bajado su potencial económico en aproximadamente 6,500 millones.

Alexis Tsipras (Primer ministro griego), teme que la crisis sobrepase “la capacidad de Grecia”, donde están atrapados casi 30 mil migrantes. Aseguró que los problemas internos de la Unión Europea, impiden llegar a una solución. La ONU teme un estallido de crisis humana, en un país golpeado por la recesión y el cierre de la frontera de Macedonia complica la situación.

Angela Merkel (canciller alemana), está firme en su posición de apertura a la migración, arriesgando su liderazgo, en las elecciones de su país. Es la única mandataria europea con una visión política, mirando y analizando la realidad, sin perturbarse por las multitudes de inmigrantes.

Entre 2008 y 2014, la Unión Europea concedió 2.5 millones de permisos de residencia a ucranianos, estadounidenses, chinos e indios  (hindúes), a pesar de la crisis financiera en que se encuentra. Los inmigrantes sufren por las condiciones que están pasando, pero la Unión Europea los está recibiendo, porque necesita el flujo de estas personas para compensar su déficit demográfico.

Yannis Muzalas (Ministro de Migración griego), calcula que se eleve a 70 mil el número de migrantes y refugiados, en las próximas semanas. Cada día llegan más de 2,000 migrantes, especialmente de Siria, Irak y Afganistán.

La Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN), va a expandir su misión naval contra el tráfico de personas en el Mar Egeo, cubriendo las aguas territoriales de Turquía y Grecia.

Una política mezquina y de corto alcance presenta la imagen de un continente europeo de más de 500 millones de habitantes, con máximos niveles de bienestar y esperanza de vida, como si estuviera amenazado por la llegada de un millón de refugiados e inmigrantes.

Si los europeos no son capaces de confrontarse con la realidad y encararlos con una adecuada política comunitaria, ¿cómo se prepararán para el año 2050, cuando solo Nigeria tendrá tantos habitantes como la zona euro y la población africana total sumará 4,000 millones?

*Diplomático, Jurista y Politólogo.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus