Migdonio Blandón B.
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Es cierto que a todos en la fecha determinada por el OMNIPOTENTE CREADOR nuestro y de todo lo que existe, al término de nuestra existencia tenemos que comparecer a ÉL, con nuestras vitales actitudes, para que como SUPREMO JUEZ, si cumpliendo su mandamiento de amarle a ÉL y al prójimo, hemos cumplido también la misión que nos da, llevarnos a su reino o al merecido castigo.

Personalmente tuve la satisfacción de haber disfrutado de la amistad del Ing. Gilberto Cuadra Solórzano por más de medio siglo, por lo que puedo atestiguar su fe cristiana, por supuesto que él, ya siendo mi amigo, quiso conquistarme para que ingresara a los Catecúmenos, a los que él activamente pertenecía. Pero yo ya tenía mi compromiso con la Ciudad de Dios como miembro activo. También en lo general siempre le vi dar buen trato a los demás y de hecho al prójimo.

Por lo que en el deceso reciente del Ing. Cuadra, su juicio en manos del Supremo Juez, él ya disfruta del reino del SEÑOR. Nuestra Nicaragua, según mi juicio y el de una gran mayoría de la ciudadanía consciente, ha perdido con él, un valor de auténtica riqueza, la que él con su preparación académica y empresarial, supo acumular y emplear en diferentes actividades, sobre todo, más que para su propio bienestar, al servicio y desarrollo de su patria, incluso luchando a veces contra valores adversos, a los que de cierta manera supo vencer.

A sabiendas de lo necesario que es la educación para un positivo desarrollo, fue por diferentes medios, la meta que para desarrollarla utilizó todo su esfuerzo. Fue fundador y rector de la UCN, extendiéndose por varios departamentos, acogiendo con éxito el mayor número de estudiantes universitarios. Fue cofundador de Banpro participando un tiempo en su junta directiva, siendo él quien me invitó a integrarme a dicho banco, de igual manera estuve con él en Eduquemos y Emprendedores Juveniles siendo uno de sus impulsores. También fungió como presidente de las principales instituciones privadas, en las cuales tuve la satisfacción de acompañarlo.

Creo que con la pérdida de tan valioso ciudadano, quien dedicó su esfuerzo y su vida al desarrollo y progreso en todo concepto de nuestra querida patria, mientras él disfruta del reino del SEÑOR, nuestra patria debería estar de duelo como expresión de honra a su legado.

Vale la pena que con verdadero patriotismo como el suyo, tomando en cuenta su ejemplo y lo que con él nos ha dejado, hagamos uso positivo, como él supo hacerlo, de los valores que indistintamente con la vida todos recibimos del SUPREMO CREADOR nuestro, para viviendo como ÉL ha querido que vivamos, al darnos el privilegio de su semejanza y el libre patrocinio que con ello nos ha dado, para desde el postrer momento de nuestra existencia ir al disfrute de la vida eterna con los bienaventurados. Descansa en paz mi querido amigo. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus