Carlos Emilio López H*
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó el 29 de octubre del 2014 la Ley 886 o “Ley de Declaración de la Cultura Garífuna como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación”, fue publicada en el Diario Oficial, La Gaceta No. 215 del 12 de noviembre del mismo año.

Esta ley tiene por objeto reconocer a la Cultura Garífuna, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, y todas sus expresiones como la música, danza, lengua, técnicas artesanales, escultura propia, juegos, tradiciones culinarias, las prácticas de la medicina tradicional, rituales y mitologías y otros aspectos inherentes a esta cultura ancestral; se instituye el día 19 de noviembre de cada año, “Día Nacional de la Cultura Garífuna”, a fin de que se difunda en todos los sectores de la sociedad, la expresión y preservación de la lengua, arte, cultura y valores del pueblo Garífuna de Nicaragua.

Este instrumento jurídico obliga no solo a difuminar la cultura garífuna en un día particular, sino además a crear políticas de conservación, fomento y protección de esta cultura milenaria de origen africano; en consonancia con lo que establece la Constitución Política, la legislación de la materia y los instrumentos internacionales de derechos de los pueblos originarios y afrodescendientes en particular la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial del año 2003.

Esta ley emana de la Carta Magna que reconoce la unidad en la diversidad cultural; esto es pluralidad, interculturalidad y multietnicidad del Estado de Nicaragua, “…el reconocimiento a los pueblos originarios y afrodescendientes de su propia identidad dentro de un Estado unitario e indivisible…” (artículo 5 Cn).

Esta diversidad que reconoce la Ley Superior además de ser cultural, es lingüística ya que “el español es el idioma oficial del Estado. Las lenguas de las Comunidades de la Costa Caribe de Nicaragua también tendrán uso oficial…” (artículo 11 Cn). Los derechos a proteger y mantener viva las lenguas maternas originarias y afrodescendientes también están contenidos en la Ley de uso oficial de las lenguas de las comunidades de la Costa Caribe de Nicaragua.

Esta diversidad también está referida a que “las comunidades de la Costa Caribe tienen el derecho inalienable de vivir y desarrollarse bajo la forma de organización político-administrativa, social y cultural que corresponde a sus tradiciones históricas y culturales (artículo 180 Cn).

El Patrimonio Cultural Inmaterial son “los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes, que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su Patrimonio Cultural” (artículo 1 de la ley).  

En Nicaragua la población garífuna aproximadamente son más de 5 mil personas, la mayoría radicada desde hace 184 años en la comunidad de Orinoco, municipio de Laguna de Perlas de la Región del Caribe Sur, en donde viven actualmente más de 2,000 garífunas. Según el Instituto Nicaragüense de Cultura su origen se remonta “al continente africano desde donde fueron trasladados por los franceses --católicos-- hacia la Isla de San Vicente y desterrados por ingleses --protestantes--, a partir de 1797 hacia la Isla de Roatán en Honduras. Luego se dispersaron hacia Belice, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica. Las primeras comunidades en Nicaragua fueron Lauba, San Vicente y Justo Point. En 1912 el garífuna Joseph Sambola fundó la comunidad de Orinoco”.

Aunque es un pueblo que no solamente habita en nuestro país, sino además en Centroamérica y el Caribe, se estima que en total podrían ser unas 600 mil personas.

En varios momentos históricos este pueblo fue víctima de distintas formas de discriminación, en los años 80 hubieron intentos por dignificar a esta comunidad originaria por medio de la Ley de Autonomía, más recientemente a partir del 2007 el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional por medio del Instituto Nicaragüense de Cultura en coordinación con los Consejos y Gobiernos Regionales de la Costa Caribe, vienen desarrollando acciones de rescate, y revitalización de esta rica cultura afrocaribeña; orientados por el Plan Nacional de Desarrollo Humano, el Plan y los Programas de Desarrollo de la Costa Caribe.

Entre las acciones desarrolladas se encuentran: fortalecimiento de su danza, música, gastronomía (Wallagallo Yacunú, el Sambai, la Shumba, el Jungujugu, el Gunjae y el Aru Majani; el bami o ereba); espacios de diálogo comunitario y regional centroamericano en la consolidación de su identidad cultural, rescate y promoción lingüística, titulación de la propiedad colectiva, habilitación económica a sus formas de producción y pesca, asunción de responsabilidades en espacios del consejo y gobierno regional y municipal, entre otras.

Después de la entrada en vigencia de la Ley 886, se han fortalecido las acciones para mantener viva la diversidad idiomática, religiosa, mítica y productiva del pueblo garífuna y sobre todo de la cosmovisión de los valores garífunas de amor por la comunidad y la Madre Tierra.

La población nicaragüense tenemos que estar orgullosos de nuestra ancestría, raíces, y génesis africana; no solo somos un pueblo de sangre indígena, mestiza, española, también tenemos sangre negra.

*Diputado FSLN.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus