Esteban Solís R.
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En mayo próximo asumirá la Presidencia de la República de China (Taiwán) Tasi-Ing-wen, envuelta en una gran incógnita: su relación con China Continental. El Partido Democrático Progresista (PDP), que la llevó a ganar las elecciones de enero recién pasado, al igual que ella, ha desistido quizá temporalmente sus reclamos por la independencia de la Isla en una admisión implícita de las mejoras obtenidas a lo largo de ocho años de mandato del presidente Ma Ying-yeou y del Kuomintang en sus relaciones con el continente, pero cuyos beneficios, especialmente del lado económico, no fueron distribuidos con equidad entre la mayoría de la población taiwanesa que castigó con los votos al todavía partido gobernante. Tsai Ing-wen, que se encuentra  entre 127 candidatos de la lista anual de la revista Times de las cien personalidades más influyentes para 2016, precisará de tiempo, tal vez muy poco, para definir con claridad cuál será su estrategia para mantener al menos una relación estable con China mientras que el líder chino, Xi Jinping debe esperar sin coacciones, el comportamiento político de la nueva administración taiwanesa.

Tsai en su primera rueda de prensa como presidenta electa lanzó un claro mensaje a China en donde reclamó para su país respeto al sistema democrático, a su identidad nacional e integridad territorial, mensaje, por supuesto, que no cayó en gracia en Pekín, pues China considera a Taiwán, desde 1949, una provincia rebelde a raíz de que los nacionalistas del Kuomintang se refugiaron en la Isla tras perder la guerra civil contra los comunistas. Por lo que leído hasta hoy Tsai Ing-wen es una académica y una dirigente política pragmática y dialogante, de perfil moderado y profesional alejada de los extremismos, incluso, fue una de las artífices del diseño de la política “sin prisa y con paciencia” en la década de los 90 en la apertura económica a China en tiempos del entonces presidente Lee Teng-hui. Sin embargo, su administración no estará  exenta de la polémica sobre el tema de la independencia a pesar de las reiteradas expresiones de voceros chinos para que ella defina con más claridad su política hacia el gigante asiático debido a que consideran que no es suficiente que haya proclamado que preservará el statu quo en sus relaciones políticas hacia Pekín a pesar de que se ha comprometido a preservar la paz y la estabilidad a ambos lados del estrecho de Formosa. Es obvio, Tsai no acepta el denominado Consenso de 1992 (Una China, dos interpretaciones), una de las principales banderas políticas de Ma para mantener estrechas relaciones con China.

Taiwán es un aliado indiscutible para Nicaragua. Las distancias no representan ningún obstáculo para que a la fecha esas relaciones se hayan fortalecido en todos los ámbitos, especialmente el de la cooperación en diferentes rubros incluyendo el tecnológico. Como socio confiable, Taiwán patrocina centenares de proyectos en rubros vitales para nuestro país en el campo de la agricultura, la producción industrial, artesanal, pesca, apoyo con becas de licenciaturas, posgrados, maestrías y doctorados, infraestructura. Construcción de escuelas, energías renovables, apoyo institucional, en fin, estamos hablando de una asistencia invaluable. Es por ello que en lo personal no espero, tampoco lo deseo, un deterioro de las relaciones entre Taiwán y China Continental que no beneficiará a ninguno de los dos y tampoco a los aliados de la Isla. Recordemos que el estrecho de Formosa es una de las zonas de mayor tensión en el mundo y un corredor marítimo estratégico para verdaderas potencias incluyendo la propia China Continental.

Es indiscutible también que con la ascensión de Tsai se abre una nueva era en Taiwán y los ojos del mundo estarán sobre esta menuda mujer y  con una gran determinación, que deberá atender los compromisos de campaña de diversificar la economía y de propiciar un reparto más equitativo de las riquezas que genere la Isla. Creo que una vez que asuma y tome las riendas de la República de China (Taiwán) pondrá todo su empeño en mantener la paz y la estabilidad al otro lado del estrecho y fortalecerá los lazos con sus aliados, especialmente de este lado del continente.

*Periodista

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