Carlos Andrés Pastrán Morales
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¿Qué pasa con Nicaragua? ¿Qué pasa con la gente? Los asuntos políticos y la sociedad en sí no son ajenas a este tema. Los crímenes contra los animales son cada vez más injustos y más crueles.

Antes no dependían del ser humano para vivir. Antes vivían en libertad. Ahora dan el paso junto con nosotros, porque ambas especies nos estamos yendo al basurero.

¿No creen que es bonito ver cómo los animales podrían ser libres, ya acostumbrados a la sociedad, la ciudad, el tránsito, a todo, y observar cómo viviría en paz junto con el avance del país y la sociedad? Sí sería bonito, pero al parecer no todos lo ven así. Muchos ocupan a las especies salvajes para el comercio, sabiendo que muchos de estos ya están en peligro de extinción.

¿No es suficiente ya con estarles quitando su hogar con el despale indiscriminado de los bosques y zonas tropicales de Nicaragua? Se han secado decenas de ríos y han desaparecido varias especies.

Además de esto, muchos vienen y los capturan para hacerse la vida más fácil ¿qué clase de pensamiento es ese?

En el mercado Oriental, caminar por la zona donde venden animales, es como ir a un orfanato, todos tristes esperando salir de sus jaulas para ser libres. Y no solo eso, sino que también a muchas aves las pintan, no sé, quizás para ser más llamativas ¿acaso no lo son ya naturalmente?

Fue doloroso ver a decenas de chochoyitos muertos, ahogados en una caja de cartón, murieron de asfixia y de hambre, lo vimos por la televisión, porque su vendedor los tenía bajo el sol. O ver las Lapas encerradas cabizbajas en una jaula esperando a ver quién paga por ellas para llevarlas a otra cárcel.

Es cierto que la vida está llena de tristezas y decepciones, pero ver eso ya es otro nivel. Ver cómo venden animales en Carretera Norte. Se siente un vacío en el alma ¿qué piensa esa gente?, ¿qué hacemos nosotros al respecto?, ¿qué hace el Gobierno? La gente y el Gobierno sabe de estos problemas, los conoce, los ve, pero se queda callado y acepta el dinero, o son los mismos vendedores o corruptos, porque a pesar que hay leyes no se ve a los inspectores aplicando la ley, decomisando los animales.

Qué gusto nos daría a mí y a muchos que pensamos de la misma forma, que se cumpliera de verdad, una ley que esté totalmente en contra del maltrato y comercio animal. Porque la naturaleza no depende de nadie para vivir, pero tiene una plaga que somos nosotros, y probablemente, todos juntos lleguemos a ser un destruyemundos. No todos toman conciencia.

Unos ven solo lo que quieren ver. Otros solo lo que quieren escuchar. Otros los que actúan para bien y para mal. Es cada vez más triste ver cómo nadie hace nada. La mayoría nos quedamos con los brazos cruzados. Muchos apoyan organizaciones, como la de Rivas para alimentar a los monos o los que fueron a sembrar árboles.

Entonces ¿hacia dónde vamos si seguimos así? Las estadísticas dicen que Nicaragua progresa, puede que económicamente, pero psicológicamente, estamos regresando al pasado, como unos salvajes sin razonamiento. Ahora solo actuamos con instinto.

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