Eddy Zepeda
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Qué oportuna y provechosa, además de regeneradora de esperanzas, resultó la reciente gira del papa Francisco por tierras sudamericanas. Destacar la importancia que tiene la atención que merecen los Adultos Mayores o ancianas es más que una directriz para gobernantes y tomadores de decisión, que deben enfocarse en lo social más que en lo material, cuando de Desarrollo Humano se hable. Lógicamente que lo material debe preceder todo proceso. Llenar el estómago antes del alma.

Definimos Adulto Mayor o persona geriátrica a todo aquel individuo que supere los 65 años. En nuestro país se estima un 5% del total de habitantes, es decir, unos 311,900, según últimas cifras del Instituto de Estadísticas y Censos. El cuido de este segmento poblacional es un verdadero reto para cualquier Gobierno, sea del primer o tercer mundo. Organizar los problemas de salud de los ancianos supone un esfuerzo mayúsculo, sobre todo teniendo en cuenta la interacción entre equipos interdisciplinarios  que deben participar.

Los síndromes geriátricos son alteraciones de salud comunes y prevalentes que:

Interfieren con sus actividades de la vida diaria.
Pueden agravar condiciones de salud ya existentes.
Requieren apoyo de enfermería o cuidadores entrenados para mantener un buen nivel de funcionamiento y evitar complicaciones de enfermedades agudas o crónicas.
Para efectos de facilitación trataremos de identificar los 7 síndromes más frecuentes y las 7 medidas de prevención más importantes para fortalecer la salud en esta etapa de la vida.

1.- FRAGILIDAD

La pérdida progresiva de las capacidades físicas y mentales conduce a generar mayor dependencia funcional. La fragilidad es un concepto que define la disminución de la reserva homeostática (de equilibrio) y de la resistencia de la persona frente al estrés. Dicho proceso puede identificarse y tratarse antes de la aparición de las complicaciones como la discapacidad o la dependencia funcional. La Sarcopenia (pérdida o disminución del tejido muscular) es un ejemplo de ello. Las modificaciones dietéticas y la promoción de actividad física parecen tener efecto positivo para enfrentarla.

2.- LA INCONTINENCIA URINARIA

Es la pérdida involuntaria de orina, que tiene diferente causa en mujeres o varones, que puede ser leve (algunos días al mes), moderada (goteo diario) o severa (pérdidas de mayor cantidad al menos 1 vez a la semana). La prevención se basa en identificar el impacto de enfermedades crónicas y los efectos adversos de las diferentes medicaciones en el día. Sabemos que la mayoría de ancianos toman entre 5 a 6 medicamentos, provocando muchos de ellos irritación vesical.

3.- INCONTINENCIA FECAL/ESTREÑIMIENTO:

Síndromes  que afectan la calidad de vida de manera severa. Puede llevar a la depresión, infecciones u otras complicaciones. Lo contrario, el estreñimiento, también afecta la calidad de vida. Ambos desórdenes pueden controlarse cuando son de causa médica o funcional. En ocasiones pueden ser debidas a alteraciones cognitivas o mentales, haciéndose necesario el apoyo de especialistas de la neuropsiquiatría.

4.- SÍNDROME DE COMORBILIDAD /  TOURETTE

Es la situación creada al padecer dos o más enfermedades al mismo tiempo. Trastorno neurológico conocido por síntomas llamativos como Tics, gritar palabras inapropiadas o raras de manera involuntaria, obscenidades, hacer muecas, gruñir u olfatear. A veces se observa también en niños.

5.- SÍNDROME DE CAÍDAS

Es frecuente también antes de los 60 años. Pueden estar relacionados con problemas neurológicos como Alzheimer, como manifestación temprana de la enfermedad, relacionado a presencia de placas amiloideas en cierta parte del cerebro. Las consecuencias incluyen temor al caer, aislamiento social, depresión, dependencia en las actividades de la Vida Diaria.

6.- SÍNDROME DE ESCARAS/ÚLCERAS DEPRESIÓN

Llamadas también  llagas o úlceras por decúbito. Aparecen cuando está disminuida o ausente la movilidad de un miembro o parte del cuerpo por periodo mayor a dos horas. Los sitios más frecuentemente afectados son: coxis o colita, caderas, rodillas, tobillos, talones, espalda. Aspectos a tener en cuenta en su aparición son: mala nutrición, incontinencia fecal o urinaria, fracturas/inmóvil debido a regeneración epidérmica más lenta, alteración de células epiteliales, menor densidad de vasos que irrigan, menor percepción del dolor y menos reserva de ácido fólico (vitamina C).

7.- SÍNDROMES COGNITIVOS/DEPRESIÓN

Problema inminente e inevitable en el anciano secundario al propio proceso a nivel cerebral. Se estima un 9% de afectación de problemas demenciales y a nivel de depresión ya se considera que llegue a ser segunda causa de morbilidad en próximas décadas. Pueden incluir síntomas psíquicos y corporales como: alteración del humor o estado de ánimo, pérdida de interés por las cosas o la capacidad para disfrutar, Incluye disminución de vitalidad y alteración en campo sociolaboral. Mal de Alzheimer ya se ha abordado anteriormente.

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