•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El hecho de que gobiernos de varios países ya estén respaldando la idea de realizar un diálogo en Venezuela, entre el gobierno y la oposición, para buscar salidas a las crisis de esta nación sudamericana, es indicativo de una mayor conciencia de que nada bueno se logrará con la confrontación y la violencia.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) dio el primer paso en la última semana proponiendo que el presidente Nicolás Maduro se siente a negociar con los líderes de la oposición, quienes dominan el poder legislativo, para bajar la tensión política. Es significativo que la sugerencia venga de Unasur porque Venezuela es miembro de esa organización regional, igual que Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname y Uruguay.

Luego respaldó la idea el gobierno de Estados Unidos, y la ratificaron de forma conjunta las cancillerías de Chile, Argentina y Uruguay con un llamado "urgente" al diálogo en Caracas.

En el último año la confrontación política ha aumentado en Venezuela, poniendo a esa nación al borde de una violencia incontrolable, mientras la oposición exige un referendo revocatorio para que la población decida si Maduro sigue o se va del poder, y el Presidente denuncia un posible golpe de Estado y supuestas conspiraciones externas para derrocarlo.

Si ambos sectores permanecen cerrados en sus posturas, la población venezolana en general continuará sufriendo los efectos de la inestabilidad social, la violencia política y el declive de la economía, porque en el país persiste la escasez de alimentos y otros productos básicos, y la inflación, que en 2015 fue de 180,9%, la más alta del mundo, tiende a seguir subiendo, como ha pronosticado el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los expresidentes de Dominicana, España y Panamá; Leonel Fernández, José Luis Rodríguez Zapatero y Martín Torrijos, encontraron en Caracas un ambiente favorable al diálogo, cuando se reunieron el jueves, por separado, con Maduro y líderes opositores, quienes habrían mostrado una actitud de voluntad y respeto a la propuesta de negociación, según lo dicho por Rodríguez.

Desde cualquier ángulo que se vea el conflicto, es fácil percibir que urge el diálogo en Venezuela si queremos evitar más sufrimiento a su población. Lo mejor es llegar a solucionar los problemas nacionales mediante acciones civilizadas y constitucionales. Por eso, sería oportuno que todos los países del continente, al margen de las ideologías de sus gobiernos, junten esfuerzos para contribuir a que Venezuela retome el camino de la paz, la gobernabilidad y la recuperación de la economía. Creemos que es la mejor ayuda que hoy se le puede dar a ese país.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus