Eddy Zepeda
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Lo único seguro que tenemos al nacer es que vamos a morir un día. 90, 75, 60, 55 y hasta 40 años puede ser la expectativa de vida en diferentes países, según sus niveles de desarrollo socioeconómico, justicia social y equidad. Dinamarca, Suecia, Islandia. África, Haití. Respectivamente, nadie puede asegurar cuánto viviremos. Depende de muchas variables e indicadores. Índice de Desarrollo Humano Integral es lo que llaman a eso las instituciones multinacionales encargadas de estudiar. Calidad de Vida.

Acceso a Salud, Educación, Vivienda, Trabajo, Ocio y Recreación, Derecho a un nombre, idioma, cultura e idiosincrasia son derechos intangibles que también se consideran dentro de Calidad de Vida, incluyendo religiosidad y espiritualidad. ¿Quién Norma y Regula todas estas variables o indicadores?

La organización de la sociedad delega en las instituciones públicas el diseño, aprobación, aplicación y control de leyes y reglamentos que permitan vivir en comunidad, con orden y respeto. Puesto que tales determinaciones son hechas y evaluadas por el mismo individuo las probabilidades de su falta de cumplimiento es una cuestión discrecional, respondiendo siempre a intereses creados, como lo escribiera en su libro del siglo pasado Jacinto Benavente.  

La Ley General de Salud de nuestro país, apoyada en la Constitución de la República, define con claridad los Deberes y Derechos que tenemos los ciudadanos en procurarnos salud, así como los Deberes y Responsabilidades que tiene la instancia Rectora de Salud Pública (Minsa) de normar, ejecutar y regular el ejercicio de la prestación de servicios  médicos y paramédicos, validados y avalados científicamente por la Organización Mundial de la Salud y sus instancias regionales  (OPS) en nuestro continente. No cabe la charlatanería en esto.

La Medicina Basada en la Evidencia, estrategia usada en la práctica actual para Diagnosticar, Tratar y Monitorear procesos que alteran el equilibrio biopsicosocial y espiritual de las personas nos permite elaborar protocolos para actuar en las diferentes fases del proceso. Por ejemplo: pacientes infantes que son atendidos para revisión clínica deben recibir chequeo físico, psicológico, neurológico y de laboratorio rutinarios, agregándose además algunos otros en dependencia de antecedentes familiares y medioambientales y epidemiológicos que puedan incidir en su salud. Eso son los protocolos con base en Evidencia. En pacientes adultos se procede de manera análoga.

Estrategia y metodologías diferentes se desarrollan cuando de procesos o atenciones fortuitas se trata. Tal es el caso de las atenciones cosméticas o de modificaciones corporales, por cuestiones de estética, vanidad o simplemente para satisfacción de egos.

Sin embargo, por asuntos de bioética, cualquier intervención sobre el cuerpo humano debe contar con la seguridad, la validación científica y la certeza de que no se cometerá  ningún daño a quien la reciba. Primun Non No cere. Lo primero es NO hacer daño. El Ente Rector de la Salud debe aprobar cualquier tipo de procedimiento que pretenda realizarse a persona alguna, debe conocer y aprobar los protocolos y las posibles consecuencias negativas que pudieran resultar.

Cualquier técnico o profesional que trabaje en el territorio nacional debe contar con la autorización para ejercer según su formación profesional o técnica, y no ofertar servicios para lo cual no está entrenado. Urge que la oficina de Regulación del Minsa cuente con los Recursos Humanos calificados, necesarios y suficientes, materiales y de logística para supervisar todo el territorio nacional. Que la dirección de Docencia revise y evalúe los currículos y programas de formación de los niveles de pregrado, posgrado, especializaciones y subespecializaciones (PHD), con el objetivo de conocer un mapa de Recursos con que cuenta el país, intentando racionalizar su operatividad (en el caso de los que dependan del sistema público), así como aprovechar y hacer sinergia con los que laboren de manera independiente. Todos pertenecemos a un mismo país y debemos contribuir a su desarrollo.

Es posible controlar las negligencias, iatrogenias o faltas de pericias del personal médic@ si se definen normas y reglamentaciones que sean controladas sistemáticamente y no solamente cuando sucedan tragedias como la reciente muerte de una paciente sometida a cirugía estética.

Lograr éxito en la profesión médica es asunto de décadas. De Canas. El fracaso es cuestión de segundos. De un suspiro.

Sigamos intentando hacer las cosas bien. La ciudadanía espera eso de nosotros siempre.
Salud Para todos.

* Médico.

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