Adolfo Miranda Sáenz
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El licenciado Eduardo Montealegre vivía en EE.UU. estudiando o dedicado a negocios financieros, hasta el triunfo de la UNO en 1990, cuando vino a fundar un banco. Entró al PLC como ministro en los gobiernos de Arnoldo Alemán y de Bolaños. Abandonó el PLC y fundó “Vamos con Eduardo” promocionando su candidatura presidencial. La administración Bush por medio del embajador Trivelli “apadrinó” su candidatura en la casilla de ALN en 2006 dividiendo el voto opositor en dos mitades, entre el PLC y ALN, dándole el triunfo a Daniel Ortega.

Montealegre y su grupo maniobraron para desplazar a los fundadores de ALN y quedarse con la dirección del partido, pero el conflicto se resolvió a favor de los miembros originales. Montealegre regresó como candidato del PLC para alcalde de Managua en 2008. Después él y sus seguidores se fueron al PLI, donde también maniobraron para quedarse con la dirección desplazando incluso a su líder histórico doctor Virgilio Godoy Reyes. La Sala Constitucional de la Corte Suprema recibió recursos de amparo de varios viejos directivos que reclamaban ser los legítimos. Los magistrados Rafael Solís y Francisco Rosales en enero pasado les pidieron reunirse para que arreglaran esa disputa entre ellos. Montealegre respondió: “No me voy a reunir con esos payasos”. En marzo el magistrado Rosales dijo que al fin tuvieron dos reuniones, “pero no llegaron a un consenso, aunque nos pidieron que les permitiéramos resolverlo entre ellos antes de las elecciones”. El 25 de abril el magistrado Solís dijo: “No podemos seguir con el caso del PLI pendiente porque es un año electoral y tendremos que resolverlo”. Uno de los que recurrieron de amparo, Valmore Valladares le pidió dialogar a Montealegre, respondiendo este: “No tengo nada que hablar con Valladares, él es aliado de Alemán; que vaya a poner sus condiciones al PLC”. 

El 25 de mayo Francisco Rosales afirmó: “La Corte tendrá que resolver la litis del PLI antes de la campaña electoral. Vamos a reunirlos de nuevo para encontrar una salida de consenso; primero vamos a escuchar a Eduardo Montealegre”. Este respondió llamando “garrapatas” y “satélites del FSLN” a los otros, agregando: “Ni siquiera nos interesa discutir el tema”. Así llegó junio cuando se dio la resolución declarando como legal la directiva que preside el doctor Pedro Reyes. Montealegre, su grupo y aliados —respaldados por medios de comunicación abiertamente parcializados— afirman que “a la única verdadera oposición no le permiten participar en las elecciones, dejándola sin casilla”. Sus afirmaciones son arrogantes y no dicen la verdad. Ellos pueden participar en las elecciones… si quisieran. El Partido Acción Ciudadana (PAC) de su aliado Moisés Hassan tiene casilla y según la Corte solo tienen que realizar una asamblea para elegir una directiva que sustituya a las dos que estaban en pugna. La ahora directiva oficial del PLI siempre les ha pedido unirse, y el PLC mediante un comunicado oficial sigue insistiéndoles en aliarse. 

Tenemos 15 partidos legales en Nicaragua y varios son aliados del FSLN. Pero existen al menos seis partidos opositores con casilla: PLC, PLI, PAC, Partido Conservador, Alianza por la República (APRE) fundado por bolañistas, y ALN. Negarlo y decir que ellos son “la única verdadera oposición” es una actitud muy soberbia. Aunque hayan quedado en segundo lugar hace ya cinco años, Montealegre tiene hoy un índice de percepción negativa superior al 77% y el PLI en los últimos años ha marcado apenas un 3% de simpatizantes (por debajo del PLC). Es solamente uno más entre varios pequeños partidos. No ha sido el PLI con Montealegre ninguna alternativa seria, nunca presentó opciones —ni siquiera sus diputados— para resolver los problemas que interesan a los nicaragüenses: desempleo, costo de la vida, servicios públicos, seguridad ciudadana, respuestas a la juventud, etc. Si no, ¿dónde están las multitudes de seguidores que dicen tener? Como dijo recientemente monseñor Bosco Vivas: “Está quedando un partido único no por culpa del gobierno, sino porque no hay otros partidos que tengan la capacidad de presentar alternativas serias”. ¡Claro! Este es el resultado de las divisiones, subdivisiones, pleitos, campañas difamatorias y “canibalismo político” en que vive la oposición; en muchos casos causados por Montealegre. 

Abogado, periodista y escritor

www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

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