Eddy Zepeda
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El Cólera, como proceso mórbido, permitió conocer y desarrollar el llamado Método Epidemiológico para un mejor control o erradicación de enfermedades. El Dr. Snow, allá por el año 1855, aplicó la Observación y siguió paso a paso el proceso de transmisión de dicha enfermedad desde un continente a otro, entre  cuyos vectores incluyeron barcos que transportaban ciudadanos enfermos y mercancías contaminadas. El Ebola, El SARS, El VIH-Sida, entre otras enfermedades, siguen igual ciclo para su expansión de un lugar a otro.

Análogamente, al analizar el ciclo de la pobreza y la violencia, los procesos parecen repetir el mismo flujo. Igual que dicho método científico ha permitido mejorar la expectativa de vida al tener un manejo adecuado y efectivo de las epidemias, y por ende, mejorar la calidad de vida de los seres humanos, los procesos sociológicos de intervención sobre grupos humanos diversos pueden contribuir a identificar las muchas causas de la inequidad, las injusticias sociales, los conflictos bélicos, las intolerancias religiosas, étnicas, de opciones de la sexualidad entre otras.

Una vez identificadas las fuentes de la disociación y discordia, la lógica a seguir es cortar la cadena en el punto negativo y fortalecer las condicionantes que permitan que el flujo continúe sanamente, para alcanzar objetivos de desarrollo persistente y sostenible. Algunas consideraciones a tener en cuenta son las de mantener alerta constante sobre las amenazas espontáneas o provocadas que pongan en riesgo la estabilidad de los resultados y objetivos a perseguir.

A manera de Estudio de Caso: el conflicto reciente entre grupos a favor y  en contra del proyecto del Canal Interoceánico. Cuáles son los factores de riesgo identificados a priori: violencia, pobreza y enfermedades (físicas y mentales). La intolerancia entre los participantes, POBRES TODOS Y TODAS, quienes defendían, desde su percepción selectiva, los beneficios y daños que dicha obra pueda generar, en caso de concretarse. Puede ser que cada grupo tenga razón o no, total o parcial, lo grave es el daño que se provocan al enfrentarse. Son ellas y ellos los que siempre han puesto y ponen el sudor, la sangre y el luto. Son los puntos más vulnerables dentro del ciclo epidemiológico de la pobreza. Es sobre ellos y ellas que se debe incidir para cortar el eslabón que mantiene el flagelo cuasi eterno de las injusticias sociales y la inequidad. ¿Cómo?...

Respetándolos y haciéndolos sujetos activos de su propio cambio, de la dignificación de su status de seres humanos con Derechos, además de Deberes, y evitando la manipulación de sus necesidades, sentimientos y creencias.

Basta ya que unos/as cuantos/as privilegiados/as observen desde el palco cómo las masas compiten por las migajas que caen de sus platos y botellas, cuando disfrutan, cual emperadores Romanos en el Coliseo.

Rompamos el ciclo de la Violencia-Pobreza-Enfermedad y fortalezcamos la salud física y mental.
Salud Para Todos y todas.

* Médico.

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