Jorge Isaac Bautista Lara
  •   Managua, Nicaragua  |
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Cuando decimos que somos candil de la calle y oscuridad de la casa, todos lo comprendemos, no requiere explicarlo. EE.UU. es el país que se ha transformado en omnipresente en cada conflicto que pasa en el mundo. Y aparece “recomendando” sus criterios por vía diplomática, económica, financiera y si no son suficientemente claros para el interlocutor: por la militar. Han sido, en parte, esas intervenciones por las que es superpotencia. Y mientras construye un Nuevo Orden Mundial, a su medida, ha perdido el control de tu propio país.

Ante una capacidad tecnológica y de conocimiento en todos los órdenes, ante una posibilidad económica de construir en su propio país una nueva realidad; se decanta en una línea de espiral sin salida posible, contradíganme por favor, que se ha profundizado de matanzas individuales a las colectivas. ¿Qué hacer para que tus propios hijos dejen de matarse? Es tan fácil y difícil para ti.

Cuando en Nicaragua el cobro de luz eléctrica es alto e insostenible en la factura, se dice que la solución es hacer “clic”. Hacerlo en EE.UU. sería, de inicio, en 3 puntos: 1. Clic a las películas de violencia que  normalizan y ponen de moda el dañar y matar. 2. Clic a los videojuegos que educan en el arte de la violencia a niños, jóvenes y adultos. 3. Clic a la compras de armas de guerra sin regulación. Tantas armar en las calles solo quiere decir que la vida de un ciudadano vale hoy, el precio de un tiro. Porque si a alguien, por motivo justo o no, por cualquier inconformidad, se expresan a tiros. Y sus protestas tienen amplitud en red, diarios y TV, dependiendo del número de muertos y heridos. Nicaragua se duele en ti, EE.UU.; no existe un solo nicaragüense que no tenga algún familiar en tu geografía. Haz creado, alimentado y edificado la cultura de “Caín y Abel” en tu pueblo (hermano contra hermano), en tus metas; valores, ética, empresas, economía, finanzas, cultura e historia. Construyes como valor la cultura del descarte, competencia, del superior, el más fuerte, el rico, el ganador, popular, útil, el astuto, eficiente… El resto no cuenta; lo viejo, enfermo, pobre, negro, latino, débil, defectuoso, desempleado.

Haz deshumanizado tus mismas entrañas; extirpas la empatía y solidaridad como subvalores. Tus muertos, su sangre, son productos a la venta para la noticia y rating. Haz entrado en una crisis multidimensional: financiera, económica, alimentaria, energética, climática, de civilización, ética, moral y de humanidad. Tienes más de un tiroteo por semana en tus escuelas; más de 74 matanzas a la fecha desde 2012. ¾ partes de las armas fueron de las propias casas del tirador. Tus cuerpos de policía han matado a más de 400 negros en los últimos años. Un ciudadano de esta raza reaccionó y ha matado a 5 policías en Dallas.

Esto apenas inicia y lo sabes, es tan solo resultado. Matanzas entre población y sus propios órganos policiacos; es una locura desbordante. EE.UU. recuerda aquella matanza de los 20 niños de entre 6 y 7 años y 6 profesores en Newtown, Connecticut, a manos de Adam Lanzas de 20 años (Sandy Hook Elementary School) en navidad del 14 de diciembre, 2012. Antes había matado a su propia madre. Las armas eran de su madre.

Cada víctima recibió de 3 a 11 disparos. A 20 padres les dijeron que sus hijos estaban muertos. El presidente Obama dijo: “Si EE.UU. no puede cuidar a sus hijos, entonces no puede hacer nada bien”. El individualismo ha llegado al grado de canibalismo; la banca y finanzas llegan al extremo de la especulación que corrompe el sentido mismo de la vida, dignidad humana y social para generar ganancias. Cada matanza te deja sin aliento, te duele y nos duelen: son vidas. Pero no te detienes, te has vuelto un alcohólico sin remedio. Te contaré una anécdota; existe una tribu en el sur de África que tiene una hermosa costumbre, cuando alguien hace algo incorrecto, la tribu lo lleva al centro de la aldea, lo rodean, durante dos días y le dicen todas las cosas buenas que han hecho en su vida saludándolo así: “SAWABONA”, que significa; “yo te respeto”, “yo te valorizo”, “eres importante para mí”. Y él o ella contesta “SHIKOBA”, que significa; entonces “yo existo para ti”. EE.UU., aprende a decir “SAWABONA” a tu gente, para que te contesten tus ciudadanos “SHIKOBA”. Mientras andas colocando “orden” en casas ajenas, haciendo la guerra, haz olvidado tu casa. Sálvate a ti mismo, Estados Unidos, que la base que te sostiene se está quebrando, si acaso ya no lo está.

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