Esteban Solís R.
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En el mundo se especula si en realidad hubo un intento de golpe de Estado contra el presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan o fue simulado con un propósito revanchista contra  sus adversarios infiltrados en todas las estructuras del Estado, incluyendo a las fuerzas armadas, los "guardianes" del  laicismo con una tradición golpista. Erdogan ha señalado que detrás de las pretensiones por derrocarlo está  el teólogo musulmán Fethullá Gülen, enemigo declarado del líder  turco y exiliado en Estados Unidos desde 1999. También dijo  que hay gobiernos extranjeros involucrados en esa acción pero no mencionó a ningún país en particular. Ankara solicitó a Washington la extradición del clérigo Gülen, sin embargo, sus autoridades respondieron que quieren pruebas. La postura de Estados Unidos no gustó para nada a Turquía, que ha manifestado que podría reconsiderar sus relaciones con la potencia americana si no le entrega al predicador.

Fallido o simulado el golpe, la primera impresión que tengo es que Erdogan emerge como un líder fortalecido en una zona geopolítica clave que es el puente natural entre dos continentes, Asia y Europa. No hay duda que Turquía se ha convertido en una potencia regional que se ha aproximado a Rusia e Irán y se ha alejado de Estados Unidos e Israel. Estos movimientos, delicados y estratégicos tienen sus antecedentes, algunos de ellos de hace años y otros recientes. Basta recordar que en 2015, la marina israelí abordó una flotilla de embarcaciones en aguas internacionales en el mar Mediterráneo que transportaba 10 mil toneladas de alimentos y ayuda humanitaria a la Franja Gaza,  pretendiendo romper el inhumano cerco impuesto por los hebreos en esa conflictiva zona de Oriente Próximo. Activistas turcos que viajaban en una de las embarcaciones fueron muertos tras el asalto.

Luego de sofocado el intento de golpe, las autoridades turcas han efectuado detenciones masivas contra miles de personas por supuestos vínculos con ese hecho y la reacción de Estados Unidos no se ha hecho esperar. El secretario de Estado John Kerry dijo que la OTAN tiene un requisito con respecto a la democracia, en una advertencia solapada  a Turquía de que puede ser expulsada de esa organización militar. La Unión Europea también amenazó a Erdogan de que si instaura la pena de muerte,  supondría el fin automático de las negociaciones de acceso de Turquía a la unión. En noviembre de 2015, aviones de combate de Turquía derribaron un avión caza ruso que bombardeaba posiciones del denominado Estado Islámico en la frontera entre Siria y Turquía lo que provocó tensiones entre ambos países. Meses después el presidente Erdogan pidió disculpas por el incidente en el que falleció el piloto. El presidente de la Federación rusa Vladímir Putin reafirmó su apoyo a Erdogan tras el fallido golpe y expresó su solidaridad a las familias de los caídos en esa intentona, tanto civiles como militares. El líder turco llegó a afirmar que los pilotos que derribaron el caza ruso en noviembre del año pasado podían estar vinculados al clérigo Gülen.

El cambio de rumbo de las accidentadas relaciones de Turquía con los Estados Unidos y la Unión Europea  ha encendido las alarmas en occidente. Es tanta la preocupación  por este viraje que Estados Unidos le ha amenazado  con suspender la venta de armas tecnológicamente avanzadas que le han permitido convertirse en una verdadera potencia regional. Turquía es formalmente un país , pero la gran mayoría de su población es islámica y se sienten más próximos a los palestinos que a los israelíes.  Las advertencias de que Turquía pone en peligro su ingreso a la UE no es nuevo, Francia ha sido entre otros, uno de los que más se oponen a aceptarla en el bloque porque no la consideran un país europeo y occidental. Intelectuales turcos han abogado por olvidarse de occidente y redefinir sus prioridades políticas para centrarse en Asia.  Turquía se negó a participar en las sanciones occidentales contra Moscú y le ha comprado misiles a China. Atando más cabos, Alemania rechazó el pedido de asilo de Erdogan tras el golpe aterrizando posteriormente en Teherán escoltado por dos cazas iraníes desde donde partió a Estambul.               

*Periodista

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