Adolfo Miranda Sáenz
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Por fin el pueblo de los EE.UU., especialmente los jóvenes, empiezan a entender que entre un socialista (social-demócrata o social-liberal) y un comunista, hay una distancia mayor que de la Tierra a la Luna (aunque algunos todavía “vivan en la Luna”). La diferencia entre comunista y socialista es tan grande como era el muro de Berlín, como la diferencia que había entre Alemania Oriental, gobernada por el comunismo, y Alemania Occidental, gobernada por grandes líderes socialistas como Willy Brandt, Helmut Schmidt o Gerhard Schröder, auténticos demócratas de izquierda que consolidaron en Alemania la más fuerte y próspera economía de Europa. Ahora en EE.UU. están aprendiendo que llamar comunista a toda la izquierda es un error tan grande como decir que Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia (los países nórdicos) sean comunistas por sus gobiernos socialistas, gracias a los cuales están muy desarrollados y entre los primeros países con mejor nivel de vida y bienestar en el mundo.

Por fin se empieza a decir sin medias tintas que grandes presidentes como Franklin D. Roosevelt, John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson, Bill Clinton y Barack Obama (grandes entre los grandes) son de izquierda y socialistas, y que las políticas socialistas no están en contra de la democracia y la libertad. Que la social-democracia y el social-liberalismo no están en contra del capitalismo, sino que lo moderan. Los esquemas políticos simplistas dejaban mal parada la cultura de los estadounidenses, pero hoy se superan en gran parte gracias a la valentía de un político gigante que ha dado un inmenso aporte al pensamiento y la cultura política de EE.UU., el senador Bernie Sanders, quien se lanzó como precandidato del Partido Demócrata para Presidente de los EE.UU. diciendo sin ambages, con toda claridad, que es socialista, despertando un entusiasmo sorprendente, sobre todo entre los jóvenes que son los estadounidenses del futuro. Sorprendente porque para la simplista cultura política tradicional de ese país se esperaba que además de llamarle comunista (como algunos “lunáticos” retrógrados lo hacen), no lo iban a seguir muchos, por el histórico, pero anacrónico miedo al comunismo.

Sanders propone eliminar la desigualdad en la distribución de la riqueza, que se incremente el salario mínimo, la atención universal de salud, que las universidades públicas sean gratuitas por medio de un impuesto a la especulación en Wall Street, ampliar los beneficios de la seguridad social: establecer permisos de ausencia laboral por maternidad, goce de sueldo por incapacidad por enfermedad y derecho a vacaciones. ¡Todo eso ya existe en todos los países desarrollados! ¡Existe incluso en toda Latinoamérica! Sanders defiende el derecho de familias extranjeras a vivir y trabajar en los EE.UU.: “Somos un país de inmigrantes, yo soy hijo de inmigrantes.” Se opuso a la invasión a Irak y ha advertido contra la islamofobia: “Contra ISIS debemos ser duros, no estúpidos.”

Hillary Clinton tuvo –dichosamente- que hablar más claro y sin temores de sus propias convicciones socialistas para contrarrestar el gran empuje de Sanders, y al final incorporó en su programa y en el Plan de Gobierno del Partido Demócrata, las principales propuestas del gran Bernie, que obtuvo 12 millones de votos en las primarias, ganó en 22 de los 50 Estados y -aunque Hillary Clinton obtuvo 2807-  Bernie Sanders obtuvo 1894 delegados, un éxito que ningún político que declarara abiertamente ser socialista, había logrado. Bernie es un socialista democrático, progresista, liberal, admirador del modelo social-demócrata que predomina en los países nórdicos. Dijo: "No creo que el Gobierno deba adueñarse de la tienda de la esquina o poseer los medios de producción de la sociedad, pero sí creo que la clase media y las familias trabajadoras que producen la riqueza de EE.UU. merecen un nivel de vida decente y que sus ingresos deberían incrementarse, no disminuir.”
 
* Abogado, periodista y escritor
www.adolfomirandasaenz.blogspot.com

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus