José Márquez Céas*
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Filosofía y la Literatura contienen numerosas consideraciones acerca de la razón y el lenguaje, como características definitorias del “ser” del hombre. Veamos algunos ejemplos:

Para Parménides de Elea (540-450 a.C.) los sentidos no nos permiten llegar al principio de las cosas, sin embargo, el “ser” (en general) puede ser aprehendido mediante la razón.

Para Friedrich Holderlin (1770-1843), “…el ser del hombre se funda en el lenguaje, pero este solo acontece realmente en el diálogo…¨. Este pensamiento de Holderlin es compartido por famosos intelectuales.

Para Martín Heidegger (1889-1976), filosofar es formular insistentemente la pregunta por el Ser. El hombre es el ser que se interroga acerca del Ser en general y de “su ser” particular. El hombre es consciente de su finitud: todas sus esperanzas y proyectos están limitados por la muerte y por ello podría considerarse “un ser-para-la muerte, un ente-sin-ninguna-razón-para existir”. Pero en su búsqueda de sentido, el hombre llega a comprender que “su ser” reside en su misma presencia en el mundo y que es afrontando la existencia como ese “ser” adquiere un auténtico sentido.

Para Xavier Zubiri (1898-1983), la inteligencia del hombre le permite aprehender todas las cosas reales, incluida la naturaleza de su “ser”. La capacidad de razonamiento es la que le permite pasar del entendimiento racional al conocimiento.  Mediante la razón se conoce la realidad y se alcanza el sentido de la existencia humana como ligada y abierta a la trascendencia. Para Zubiri, el hombre es un ser personal, social, moral, cultural, que crea su mundo dentro del conocimiento de su realidad, en diálogo consigo mismo y con los otros. 

En su libro “El Arco y la Lira”, Octavio Paz (1914-1998), dice que: “la palabra es el hombre mismo. Estamos hechos de palabras. Ellas son nuestra única realidad o, al menos, el único testimonio de nuestra realidad. No hay pensamiento sin lenguaje, ni tampoco objeto de conocimiento: lo primero que hace el hombre frente a una realidad desconocida es nombrarla, bautizarla. Lo que ignoramos es lo innombrado”. 

Paz, también dijo: “el hombre es inseparable de las palabras. Sin ellas, es inasible. El hombre es un ser de palabras, porque las palabras nacen y mueren, como los hombres. Así, en un extremo, está la realidad que las palabras no pueden expresar; en el otro, la realidad del hombre que solo puede expresarse con palabra”.

Economista

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus