Félix Navarrete
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Bajo los auspicios de la Universidad Católica de Nicaragua salió a luz recientemente el libro “Cronología viviente de Rubén Darío”, escrito por el doctor Felipe Sánchez Sánchez, amigo, profesor, abogado y escritor de numerosos ensayos, poemas  y narraciones que circulan  clandestinamente y de manera restringida en el territorio de la amistad.

Felipe Sánchez Sánchez  (Carazo, 1948) no es un escritor que pertenece a la cofradía de intelectuales que han convertido la literatura en un club de “vacas sagradas” donde prevalece el elogio mutuo.  Desde que lo conocí, en el Consejo Supremo Electoral,  supe que tras ese hombre flaco,  parco,   alto,  desaliñado, barbudo, de sandalias franciscanas, que combinaba su vestir sencillo con los sacos de ocasión, se escondía   el  intelectual solitario con sed de conocimiento y rebelión que renunció a las bagatelas del mundo  para entregarse a las cosas del espíritu y divulgarlas. No en balde ha dedicado su vida al ejercicio de la docencia y a las letras. 

El libro, de 428 páginas, realiza un recorrido riguroso, profundo y bien documentado sobre la intensa vida de Félix Rubén García Sarmiento.  Es una guía para entender lo que profesores y críticos no lograron transmitirnos en la escuela sobre nuestro Rubén. Es un viaje apasionante en busca del hombre, del huérfano, del amante y del poeta  auxiliado por  un  “lazarillo eminente”  como bien lo califica  el escritor Fernando Silva en una especie de prólogo.

Sánchez – como todo buen académico y docente, - y discreto ratón de biblioteca,  acierta en el blanco al ofrecernos una versión humana y asequible del  poeta nicaragüense con la que el público, de cualquier estrato o nivel social,  seguramente se terminará enamorando.

Confieso que tenía mis prejuicios sobre este libro. Creía que me encontraría con lo que ya había escuchado y leído de Rubén,  pero   de repente una mezcla de curiosidad y pasión me arrastró  a continuar descubriendo y redescubriendo como en un paisaje detalles que no había percibido antes. Leer esta cronología, fue  como estar  frente a un retrato que había visto muchas veces, pero que hasta ahora lograba captar su esencia. 

En realidad, Sánchez toma de la mano a nuestro personaje y lo lleva  a recorrer nuevamente el itinerario con una bitácora que ha diseñado  con mucha rigurosidad. Es Ulises yendo y retornando. Con escalpelo, realiza una radiografía del alma de Rubén y deja que este la cuente como anécdota, como poesía, como especie de viacrucis, entresacada de sus poemas, narraciones y crónicas periodísticas que escribió a lo largo de su vida.  

Además de esa radiografía, Sánchez  respalda   esta cronología con las voces de grandes escritores de la época como Amado Nervo, José Santos Chocano y José María Vargas Vila por mencionar algunos. 

No quiero que me mal interpreten. No es que Sánchez haya descubierto un nuevo camino. No.  Lo que ha hecho, a  diferencia de los críticos nacionales y extranjeros que han emborronado miles de cuartillas para satisfacer a una élite, es ofrecernos una herramienta para ir descubriendo paso a paso, sin dificultades ni metodologías complicadas,  a aquel Darío que ignoramos y que la crítica literaria se encargó de sepultar con oscuros y aburrido ensayos sobre  su obra. 

Creo que “Cronología viviente de Rubén Darío”, es desde ya una referencia inevitable en la extensa bibliografía dariana nacional.  Es, a mi juicio, la llave que faltaba para abrir ese mundo aún misterioso e incomprendido del Príncipe de las letras castellanas. Es el libro que hace falta en las bibliotecas nacionales para que las nuevas generaciones conozcan la verdadera grandeza de este personaje. Es la herramienta didáctica que los críticos literarios nunca ofrecieron para que nuestro Rubén fuera conocido masivamente como se merece.

Sin embargo, sin aspavientos ni presunciones, Felipe Sánchez logra con su libro presentarnos a un Darío de carne y hueso, accesible para todos, mitad hombre, mitad poeta con el que quisiéramos quedarnos para siempre en la memoria. Es el lazarillo eminente de nuestro poeta, y como tal, ya tiene un lugar en la cultura nacional.  Salud. 

Email: felixnavarrete_23@yahoo.com
Managua, 22 de agosto de 2016.

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