Eddy Zepeda
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El 18 de mayo es el Día dedicado a la Higiene y Seguridad Ocupacional/Laboral, por mandato de la Asamblea Nacional. Coincide con el natalicio de uno de los dos grandes pensadores nicaragüenses: Augusto Calderón Sandino (y NO César como se menciona casi siempre). Cuestión de uso del apellido materno de primero, costumbre de la época, cuando se trataba de hijos naturales o fuera de matrimonio. Absurdos ya superados. El segundo: Rubén Darío, en el campo de las letras. 

Antes de abordar el tema de hoy, una obligada aclaración.

Las generaciones médicas del siglo IXX, XX y XXI y anteriores, en nuestro país, probablemente nunca se hayan juramentado con los ritos Hipocráticos u otros. Cuestión nada más referencial que fue mencionada en artículo previo para resaltar la inutilidad de tales ritos. Igualmente, aclarar que todo trabajo merece una remuneración. No somos filántropos ni damas o caballeros de la caridad. Respetos y admiración al sacrificado gremio. Cuando genéticamente  aprendamos a vivir del aire quizás.  

Entrando en materia, la Conferencia Internacional del Trabajo reunida en Ginebra, en Junio de 2002, acordó que cada estado miembro debería comunicar su lista nacional de enfermedades profesionales a la OIT y a su actualización periódica y cuando sea procedente, sobre los sucesos de peligro y los accidentes de trabajo, con miras a facilitar el intercambio y la comparación internacional de la casuística.

Entre algunas citadas se encuentran: Enfermedades causadas por agentes químicos: Derivados halogenados de los hidrocarburos alifáticos o aromáticos, por alcoholes, glicoles o cetonas, por sustancias asfixiantes como el monóxido de carbono, causadas por ácidos minerales, agentes farmacéuticos, níquel, selenio, cobre, platino, estaño, zinc, amoníaco, PLAGUICIDAS (trabajadores afectados crónicamente por la industria del algodón, caña de azúcar, tabaco, palma africana, que siguen muriendo por insuficiencia renal sin recibir respuesta oportuna y permanente de parte de quienes han sido y siguen siendo los responsables directos) al igual que los habitantes de los municipios cuyas tierras y aguas de consumo siguen contaminadas en su manto freático.

Enfermedades causadas por agentes físicos como el ruido, vibraciones, radiaciones ionizantes, ópticas, por luz infrarroja y por exposición a temperaturas extremas (caso del reciente derrame en tanques petroleros en el Occidente del país). 

Enfermedades por agentes biológicos, infecciosos o parasitarios como Brucelosis, hepatitis, tétanos, VIH, hongos, leptospirosis, etc. Enfermedades Laborales/profesionales según órganos o sistemas afectados, como: Neumoconiosis, silicosis, siderosis, broncopulmonares por inhalación de polvos de metales duros, fibra de algodón (Maquilas, justificadas por su enorme aporte a la creación de plazas de trabajo e incremento del PIB, aunque también en incrementar daños a la salud por falta de Normas adecuadas de protección), caña de azúcar (bagazosis), alveolitis alérgicas por agentes sensibilizantes, enfermedades por aluminio.

Enfermedades de la piel, como dermatitis alérgicas, por contacto, vitíligo por causas laborales, enfermedades del sistema osteomuscular como Tendosinovitis varias por movimientos repetitivos, esfuerzos intensos y posturas extremas delas muñecas, bursitis, epicondilitis, síndrome del túnel carpiano, etc., Enfermedades por trastornos circulatorios ante las posturas prolongadas de pie (dependientes, despachadores, guardas de seguridad, etc.) quienes cumplen jornadas de más de 10 horas en posición erecta (de pie).

Trastornos mentales y del comportamiento como stress postraumáticos, ansiedad y depresión, secundarios a ambientes hostiles de trabajo, condiciones de microclima inadecuado y a una deficiente organización laboral (exceso, sobrecarga, presiones, etc.).

Agregar a lo anterior, la carencia de Recursos Humanos especializados, Calificados o Entrenados para la atención de la salud física y mental de los trabajadores (Medicos Laborales, Psicólogos laborales y Técnicos en seguridad e higiene ocupacional) repercute en las secuelas de largo plazo sobre la población laboral. Décadas atrás, funcionó el departamento de Medicina, Higiene y Seguridad laboral en el Ministerio de Salud, que coordinaba con su homólogo en el Ministerio del Trabajo, oportunidad que debe ser reactivada.

Según informe reciente de Funides (Fundación Nicaragüense para el Desarrollo) 8 de cada 10 empresas son informales, es decir, no aportan a la seguridad social y por ende sus trabajadores carecen de los beneficios médicos de tipo curativo y preventivo, menos protección y seguridad laboral, de ellas, el 55% lo hacen para evitar impuestos y prestaciones, y el 90 % de las microempresas se encuentran en la informalidad. Se deduce entonces la vulnerabilidad en materia de seguridad ocupacional en que se encuentran sus trabajadores.

Esperamos que se retome el tema de la Higiene y Seguridad Ocupacional, primero en función del Ser humano y luego por la productividad.

Salud Para Todos.

Medico. Código 6950

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus