Jorge Isaac Bautista Lara
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Determinar el peso de los aviones en el momento de su construcción es de suma importancia, se vuelve un elemento crítico en los vuelos y su velocidad; importando el material que se utiliza, tomando en cuenta propiedades mecánicas. La selección y uso del material adecuado, permite disminuir peso, estar más liviano y disminuir en consecuencia consumo y uso de combustible.

Tomando en cuenta estos condicionantes, la mayor parte de la estructura de los aviones ha sido diseñada y están compuestas por aluminio; que es un material que soporta cargas acústicas y presión. En cuanto a las estructura de las Torres Gemelas estaban construidas y compuestas por columnas de acero; cada una con espesor de 12.7 cm. Y en el centro de cada Torre existían 47 columnas de acero macizo. No obstante, al momento del “choque” de cada avión; se “observa” (¿?) cómo los aviones cortan y penetran las columnas de acero y cemento, pasando através del edificio (II Torre). Llegando incluso sus alas, una de las partes más frágiles, a penetrar totalmente.

La pregunta ¿Cómo una estructura de aluminio puede cortar columnas de acero y cemento de ese grosor? Esto es física imposible. Al momento de realizar experimentos y observación del choque de objetos como vehículos u otros, existe un efecto de rechazo que provoca un resultado de acordeón cuando el vehículo, al impactar con material sólido, se recoge perdiendo en el impacto sus partes más frágiles. Lo obvio es que, al impactar los aviones, lo primero que debieron haber pedido son las alas y debió darse un recogimiento de la estructura central de cada avión, más y cuando al saber que estos aviones viajaban a una supuesto velocidad de unos 800 km/hora. Contrario a lo posible; los dos aviones se untaron como mantequilla dentro de cada edificio, penetrando totalmente, sin desprenderse una sola parte del avión (observen los videos) ¿Eso es posible en la vida real? Existiendo en la filmación de la Torre II, incluso pasar al otro extremo del edificio. Busque videos en la red, tómense la diligencia, observe qué pasa y cómo queda un vehículo cuando choca con otro objeto sólido. Luego comparen los videos que están sobre el choque de los aviones en las Torres. Si usted logra ir deteniendo el video con lentitud, encontrará que nunca se observa, en las filmaciones, rechazo alguno de piezas de los aviones en cada impacto ¿Por qué? La velocidad de Crucero es más de 800 km/hora, se da a la altura de los 10,700 mts. Por ser el aire más liviano a esa altura. A nivel de unos 200 o 300 mts. el aire ofrece tanta resistencia, que se requeriría 6 veces más de empuje en un avión Boeing 767 que posee motores Pratt & Whitney, capacidad de fuerza que es absolutamente imposible que desarrollen.

Por otro lado, se produciría la fuerza de sonido, por la cercanía de vuelo, al equivalente multiplicado más de 3 veces, al sonido de un concierto de rock, recuerden el sonido de los aviones al aterrizar. Sin embargo, en los videos existentes, las personas no se inmutan por sonido alguno previo, ni se escuchan nada, hasta que se da el “impacto” (¿?) de los aviones y la expansión de fuego en el interior de cada Torre que se desparrama; vomitando fuego en cada lado. Es lo que se ha llamado “el misterioso silencio”. Aun hoy no se aclara por qué de los 19 secuestradores 6 están vivos. El David Ray Griffin (Prof. De Filosofía de las Religiones de Claremont, California) citó y analizó 115 omisiones en su obra “115 mentiras sobre los atentados del 11 de Septiembre” (búsquenlo). ¿Vimos realmente aviones? ¿O nos hicieron ver aviones? Hoy conocemos el holograma. Pero su efecto no ha llegado al grado de desarrollo como para proyectarse de esa manera en el aire, en el día. Eso solo significa que la tecnología ocupada es muy superior al holograma. Anotándose en los videos, que al observarlos con detenimiento, vemos que detrás de cada avión que "impactó” le persigue la silueta de otra nave, más pequeña que se “pierden” y “confunden” entre los sucesos del impacto, quedaron grabados, y se pueden distinguir si usted los analiza. Así como luego aparecen pequeñas aeronaves que circundaban entre los edificios camuflados entre colores, entre las llamas, difíciles de detectar a simple vista; ahí están los videos. Es decir, son “naves fantasmas”. Tres hechos ciertos; las Torres cayeron, los muertos 2,823 (343 eran médicos y bomberos) y 6,000 heridos. Con los años la pregunta es más fuerte ¿Qué pasó realmente el 11 de septiembre con las Torres?.

 

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