Carlos Andrés Pastrán Morales
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Nos da igual, la mayoría de las veces, nos da lo mismo. Nos da igual ver cómo otras personas hacen lo incorrecto, o quizá somos los que hacemos lo indebido. Vemos a diario, al caminar, al tomar el bus, al parar el taxi, cómo algunas personas han perdido los valores, como por ejemplo, tiran basura a la calle sin remordimiento, propician violencia, no son leales, no siguen y no respetan las leyes… Y la mayoría de las veces que vemos esto, nos da igual.

Nos prometemos a nosotros mismos un cambio de parecer y de actitud, tratar de ser mejores personas, luego de que nos sucede una tragedia o cuando viene un año nuevo, pero cuando estamos en condiciones en donde solo el mal puede salvarnos, no decimos nada, y más bien agradecemos a ello.

Si tanto nos quejamos del tráfico, de la histeria de los taxistas, ¿por qué cuando tomamos un taxi y este se tira todos los semáforos en rojo, no le decimos absolutamente nada al conductor? Si este está poniendo en peligro nuestra vida y la de otras personas, al manejar con tan peligrosa manera. Tal vez porque resulta ventajoso para nosotros mismos llegar a tiempo a nuestro destino, pero para las demás personas es una falta de respeto que un taxista se adelante y no le dé la mínima importancia a las leyes de tránsito, lo que muestra irrespeto a la mínima cortesía, y si no responde con groserías. 

Cuando vamos en los buses, sofocados por el mismo tráfico, el calor y la cantidad de gente, vemos seguidamente cómo ciertas personas compran agua desde las ventanas por donde van sentados y al cabo de un rato tiran el plástico a la calle, y no solamente eso, son capaces de tirar todo tipo de objetos que  contaminan el ambiente, y estas personas ya están conscientes de este daño porque se han hecho decenas y decenas de anuncios y exposiciones en contra de la contaminación, pero aun así les sigue dando igual, es decir, son indiferentes, indolentes e insensibles. Y muchas veces nosotros, como pasajeros, también, solo observamos y callamos, y lamentamos en silencio. 

Hay otros individuos que hasta llegan a ser cómplices visuales de muchos asaltos, asesinatos, violaciones, violencia intrafamiliar, y siendo algo cierto, muchas de estas personas se quedan con la boca callada por el miedo, y por el mal apoyo que a veces suele brindar la policía, que captura un delincuente con una gran lista de delitos y lo vuelve a poner en libertad, y con eso la gente se siente insegura. 

¿Cuándo llegará ese día en que la sociedad evolucione para bien? Nuestra sociedad, nuestra gente, nuestro país. Muchos se preguntarán, pero si uno mismo no hace el cambio, ni siquiera un intento, pues no habrá tal avance. Hasta que la persona más informal no haga un cambio para bien, esta sociedad se quedará estancada en los mismos delitos, sin valores, sin respeto, lleno de burlas, sin preocupación por la contaminación, sin respeto al medio ambiente, sin tomar conciencia de lo que estamos heredando a las futuras generaciones. Talvez es porque nos falta más amor por el país. 

Llegará un día en donde todos vamos a estar hartos de tanto revoltijo. Con el pasar de los años la población va a crecer, de la misma forma el tráfico, los buses, los taxis a tope, las calles, las escuelas, oficinas de trabajo, la competencia, todo. Y si la sociedad sigue tomando el riesgo de seguir así, en unos cuantos años sería lo mismo multiplicado por mil y la vida será insoportable, estresante y sin calidad. 

Entonces, todos deberíamos de tratar de hacer aunque sea el mínimo cambio, decirle al taxista que conduzca bien, tal vez de una manera amable que le haga reflexionar; decirle a la gente que no bote la basura en las calles porque no es correcto, porque genera mayor gasto a la alcaldía que manda a limpiar las calles y porque nos estamos contaminando a nosotros mismos; que haya menos violencia física y verbal; que se practiquen los valores, y tal vez así esta sociedad que está en grandes riesgos por el desinterés, la apatía y la indolencia por falta de amor al país, pueda ser mejor y demostrar que los nicaragüenses de todas las edades sí somos capaces de hacer un mejor país para todos en sana convivencia. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus