Eddy Zepeda
  •   Managua, Nicaragua  |
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  • EFE

Hablar de calidad de vida implica la satisfacción de las necesidades básicas de individuos y grupos sociales determinados, que a fin de cuentas somos todos los habitantes del planeta, conservando cada uno sus diferencias, costumbres, hábitos y particularidades, incluyendo las diferentes percepciones que cada grupo tenga sobre los diferentes fenómenos o procesos vitales. Esquimales y africanos difieren del concepto de belleza, al igual que los latinos o anglosajones. Somos únicos, por tanto no podemos actuar de la misma manera ante los diferentes estímulos.

Incluidos en los indicadores mencionados, según los sociólogos y antropólogos, se debe considerar el aspecto de Identidad Nacional, interpretada como la apropiación de un modelo o prototipo de individuo (hombre, mujer u otra variante aceptada socialmente). Ser nacional de un país con historia propia, con un idioma o lengua que tenga su propio acento o entonación de las palabras, con una moneda, con costumbres y raíces folclóricas y hasta con mitos y leyendas que nos diferencien de otros nacionales de otros países, que también posean las características mencionadas de manera particular y diferente, que les procure identidad. Eso completa el concepto de calidad de vida.

Presente en todas y cada una de las características mencionadas se encuentra un común denominador: La genética. Esa que nos individualiza como pertenecientes a un grupo humano y no a otro. Nacidos en Europa blancos. En África negros. En Asia, con los ojos rasgados, y así cada característica según el origen o raza. Como toda regla, existirán excepciones o variantes. La mezcla de razas por los factores migratorios diversos ha producido múltiples modificaciones, muchas veces no muy beneficiosas.

El caso de enfermedades diseminadas entre continentes y grupos de población con características genotípicas incongruentes o incompatibles ha impactado negativamente en algunas regiones, tal es el caso de el mal de Alzheimer, el mal de Huntington, la esclerosis múltiple, por mencionar algunas encontradas en Suramérica e importadas de Europa, o bien de las infectocontagiosas como el sida, ébola y zika, del continente africano por mencionar otras. Incidencias negativas en los patrones socioculturales que vulneran y aumentan el riesgo a la salud-vida también vale la pena mencionar: los cambios de patrones de comportamientos y conductas negativas, como el caso de la realización de juegos en Corea-Japón, incrementando la aparición de enfermedades como las cardiovasculares, por desajustes en patrones de alimentación y consumo de sustancias nocivas para la salud: obesidad, hipertensión, adicciones, etc.

Nada de xenofobia en el presente abordaje, sino más bien epidemiológico. Sirva pues para empezar a preparar una estrategia de prevención de otras muchas epidemias o enfermedades importadas de cara a futuros intercambios de grupos humanos, como con el caso del canal propuesto, aun en veremos.

Otra amenaza inminente con  el fenómeno de globalización es el riesgo de transculturización, creyendo que olvidando y erradicando nuestras costumbres, cultura y lengua, y asimilando y asumiendo la de los nuevos conquistadores estaríamos superando el subdesarrollo, asumiendo un status quo de sociedad moderna. Craso error. Perder nuestra identidad significaría extinguirnos como sociedad, como nación, y a eso parece que estamos apostando al seguir los lineamientos del mercado, orientados por los banqueros y dueños del capital (BM, FMI, BID, BCIE, etc.). Asumir conceptos de democracia, derechos humanos, libertad, según los parámetros estadounidenses es errar en lo más claro. Ellos incluso tienen su propio concepto de Dios, que no es el de la mayoría del mundo cristiano. En su nombre han asesinado y siguen asesinando pueblos enteros. Impunemente.

Cada día que pasa nuestro idioma va cediendo espacio a otro que no es el de nuestras raíces, ¡¿so pretexto de dominar lo que el mundo exige para ser superior?! Nuestra moneda ya desapareció de las transacciones más corrientes, pues los precios de todo está dolarizado. Nuestro folclor nativo y nuestras fiestas nacionales han sido desplazadas por celebraciones anglosajonas, ajenas a nuestra cultura.

Hoy se celebra el Halloween, el Thanksgiving Day en sustitución de los agüizotes y de la navidad, y hasta el 4 de Julio parece que se agregará al calendario festivo, al paso que lleva la intromisión y penetración cultural de un país genética y culturalmente distinto, corriendo el riesgo de desaparecer como nación en periodo tan distante como uno o dos siglos. Salud para todos.

* Médico 

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