Fredy Franco*
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Desde 1984 las elecciones en Nicaragua han sido plurales, participando todas las tendencias político-ideológicas existentes en Nicaragua, sin exclusión. Ello fue un logro de la democracia representativa, introducida por la Revolución Sandinista, que se mantiene y asegura hasta nuestros días.

Por dicho pluralismo político y el establecimiento de un sistema electoral domiciliar y de observación, fiscalización y participación de los partidos políticos en todas las instancias y procesos de las elecciones, es que hay un alto nivel de participación  -cuyo promedio en los últimos 32 años ha sido del 75%- y de transparencia electoral en Nicaragua.

Hay que recordar que hasta 1979, se impuso un bipartidismo monopolítico-ideólogico, de derecha, el bipartidismo libero-conservador, que no solo excluyó o prohibió, sino que persiguió y reprimió a las tendencias progresistas o de izquierda del sistema electoral, de la democracia representativa.

Fue en las elecciones nacionales de 1984 que participaron siete (7) partidos políticos, de todo el abanico político-ideológico de izquierda y derecha, y todos sus matices; elecciones ganadas por el FSLN con el 67%.

De 1990 al 2016 han existido y participado en Nicaragua decenas de partidos políticos en las lecciones nacionales, municipales y regionales, con distintos pesos y matices político-ideológicos, predominando el liberalismo (expresada sobre todo en el PLC, ALN y el PLI) y el Sandinismo (con el FSLN); fuerzas de menor peso es el APRE (una especie de combinación libero-conservadora), el Partido Conservador, el Partido Social Cristiano, el Partido de la Resistencia y otros provenientes del movimiento cristiano-evangélico como Camino Cristiano Nicaragüense y Alternativa por el Cambio, y los partidos regionales del Caribe nicaragüense.

Esas expresiones políticas han conformado distintas alianzas político-electorales, siendo las más destacadas la de la UNO en 1990 que ganó con el 54%, la Alianza Liberal y el Partido Liberal Constitucionalista que ganó las elecciones de 1996 y 2001 con el 51% y 56% respectivamente, el FSLN y la Alianza Unida Nicaragua Triunfa ganó las elecciones del 2006 y 2011 con el 38% y 63% respectivamente.

Producto de la división de la derecha y por la pérdida de apoyo político electoral, junto a los buenos resultados del Gobierno del presidente Comandante Daniel Ortega, es que se proyecta una intención de voto para el FSLN entre el 66% al 71%, apoyo que es evidente en las encuestas y en la opinión cotidiana de la población, apareciendo el PLC y el PLI como segunda y tercera fuerza política respectivamente.

En estas elecciones las fuerzas políticas van en seis casillas: el FSLN, PLI, PLC, APRE, ALN y PC, que con sus ascensos y descensos han participado en los procesos electorales de los últimos 32 o 26 años, cubren todo el abanico político del país y aglutinan en alianzas o representan a 16 partidos políticos, estos son: Partido Liberal Constitucionalista, Partido Frente Sandinista de Liberación Nacional, Partido Conservador, Partido Camino Cristiano Nicaragüense, Partido Liberal Independiente, Partido Liberal Nacionalista, Partido Unidad Cristiana, Partido Alternativa por el Cambio, Partido Alianza por la República, Partido Resistencia Nicaragüense, Partido Alianza Liberal Nicaragüense, Partido Indígena Multiétnico, Partido Atamaran, Partido Yatama, Partido Autónomo Liberal y Partido Movimiento de Unidad Costeña. A nadie se le excluyó y dos pequeños grupitos que se autoexcluyeron, o fue porque se sentían derrotados o porque con ello pretendieron deslegitimar las elecciones.  

Pero las elecciones son legales y legítimas, porque se sustentan en nuestra Constitución y en nuestras leyes, porque son elecciones plurales y participativas, y ahora con mayores mecanismos de organización y transparencia, lo que confirmará el respeto a la voluntad popular expresadas en las urnas.

* Cientista Social e Historiador.  
Profesor Titular UNAN Managua.

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