Gustavo-Adolfo Vargas *
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Donald Trump, ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos, celebradas el 8 de noviembre, al conseguir los 270 votos necesarios; es una sorpresa que puede traer consecuencias.

Prometió construir un muro en la frontera con México, deportar inmigrantes ilegales; suspender los pagos a las Naciones Unidas en los programas relacionados con los problemas climáticos; revisar los Tratados de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), el Tratado de Asociación Transpacífico (TTP) y restaurar la Ley Glass-Steagall, etc.

Si leen el libro de Samuel Phillips Huntington, quizá puedan entender el fenómeno Donald Trump, cuyo título traducido al español dice, Quienes somos: Los desafíos a la identidad nacional “americana” (Who Are We: The challenges to America´s National Identity), que fue publicado en mayo del 2004.

El contenido del libro, se centra en la identidad nacional “americana” y la posible amenaza que constituye la inmigración latinoamericana en gran escala, que según el autor, podría “dividir los Estados Unidos en dos pueblos, dos culturas y dos lenguajes”. Este libro ha provocado controversia, acusando a Huntington de xenófobo por afirmar que Estados Unidos históricamente ha sido un país de cultura protestante anglosajona.

Captó la atención por considerar que la inmigración actual de América Latina hacia los Estados Unidos del Norte, constituye una amenaza a la identidad nacional de ese país.

Huntington reafirma, que la introducción de nuevos valores atenta contra el sueño americano, que según sus palabras es el “sueño creado por una sociedad anglo-protestante”, agregando que “los mexicano-americanos pueden participar en este sueño y esta sociedad, solo si sueñan en inglés”.

La tesis central de, Who Are We?, se enfoca en que Estados Unidos es una expresión de los protestantes reformistas ingleses que colonizaron al país. Los primeros fundadores crearon una sociedad nueva, diferente a la que habían dejado en Europa.

Con el paso del tiempo, fue apareciendo una aristocracia social, un cúmulo de relaciones secretas, parcialmente excluyentes y despreciativas, a la que precisamente llamó los WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant) es el acrónimo en inglés de (Blanco, Anglo-Sajón y Protestante).

Es un término informal, que describe a un grupo cerrado de estadounidenses de gran posición social (descendientes británicos de religión protestante), que ostentan poder político, social y económico desproporcionado en los Estados Unidos; rechazando la influencia de cualquier etnia, nacionalidad o cultura ajena a la de ellos; excluyen a católicos, judíos, negros, hispanos, asiáticos y amerindios.

En los años 50´s, esa clase social dominaba la vida política, académica, militar y el mundo empresarial. La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, mostraron las ventajas de la meritocracia. Roosevelt, más que todos los anteriores presidentes de los Estados Unidos juntos, fue el que hizo más nombramientos de cargos para su administración y provenían de otros grupos sociales.  John F. Kennedy (de religión católica) sería el primer presidente que no era WASP.

De acuerdo con la historia del país, este segmento de la población resultaba pequeño con cada ola migratoria que llegaba. Era el semillero de grandes empresarios, académicos, científicos y políticos exitosos, donde se juntaban personas de origen británico, y de cualquier país del norte de Europa, entre ellos holandeses, alemanes y escandinavos (WASP).

Aunque Trump es “WASP”, no es aceptado por el “Establishment”. Este tratará de representar a ese Estados Unidos que ya no existe, como intuyó Huntington que sucedería, de que el signo de cualquier sociedad acaba siendo el de la mayoría de las personas que la componen, explicando su temor a los hispanos, especialmente a los mexicanos (por su decisivo paso demográfico).

Trump aseguró que, “haría grande y poderoso nuevamente a Estados Unidos”, siendo que el país es la primera potencia del planeta, en casi todos los órdenes, porque tiene la percepción de un mundo que parecía desvanecerse y que hoy puede rescatar y restablecer.

La respuesta al, Who Are We? Hoy es muy diferente; gobernó Barack Obama y Hillary Clinton se enfrentó en los comicios. La hegemonía de los WASP, parecía formar parte de un pasado irrecuperable, pero ahora con el triunfo de Trump ¿Qué pasará?

*Diplomático, Jurista y Politólogo.

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