Erick Aguirre
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He podido ver por Netflix unos cuarenta capítulos de la serie House of cards, y creo que no me he perdido ni uno solo de otra más célebre llamada The walking dead. Ambas me han atraído enormemente y hasta hoy no sabía exactamente por qué. Al comienzo pensé que mi propio gusto estaba dando la razón a ciertos críticos y especialistas en las manifestaciones contemporáneas del arte visual, pero creo que estaba equivocado, o más bien tenía razón pero solo en parte.

He leído y escuchado por ahí que la industria hollywoodense o el gran comercio cinematográfico mundial asentado en Estados Unidos ha terminado por absorber, o más bien diría someter a los grandes talentos del cine independiente, virtualmente esclavizándolos en la espectacular realización de sus grandes producciones. Por eso se dice que el formato del largometraje, que hasta hace poco disfrutábamos tanto, ha acabado por volverse solo espectáculo y superproducción para el mero entretenimiento.

El buen cine ya casi no tiene cabida en ese formato. Aunque creo que es mejor aquí no hablar de formato sino de género, y hacer el parangón, para mí necesario, con la literatura. Como las novelas “serias” lo están siendo por los best sellers, el buen cine de hoy está siendo apabullado por la gran industria del espectáculo. Y según leo y escucho, los cineastas “serios” o talentosos del llamado Primer Mundo se están refugiando en las series.

Si hablo de géneros y no de formatos es porque creo que la serie, que ya también es víctima de la gran industria espectacular del entretenimiento, en el mundo digitalizado e interconectado de hoy es lo que, en literatura, podría llegar a ser el sustituto o el refugio de los llamados “novelistas serios”; como lo fue el folletón para la novela en el siglo XIX, o el culebrón televisivo del siglo XX que nos empujaba a ver un capítulo tras otro; un género al que, debemos reconocerlo, se adelantaron en mejorar los brasileños.

Pero esas son solo especulaciones. Hoy 9 de noviembre del 2016 he descubierto por qué me atraen tanto especialmente esas dos series. Creo que hasta ahora era algo inconsciente pero a fin de cuentas acertado o iluminador, como la intuición conducida por la inteligencia en el proceso de creación o asimilación de una obra de arte; o de algo parecido a una obra de arte.
House of cards me parece una muy buena dramatización o una muy efectiva alegoría del clímax y quizás el colapso final de la figura del político profesional como lo hemos conocido (y generalmente aborrecido) hasta hoy. Digo el político en el entendido de que el término abarca los géneros masculino y femenino (o sus derivas). Por su parte The walking dead es la virtualización macabra de un escenario probable: la alarmante perspectiva de un apocalipsis y un post-apocalipsis global.

Con el triunfo electoral de Donald Trump en Estados Unidos he caído de pronto en la cuenta de que precisamente una cosa nos puede o nos ha de llevar a la otra. Después del Brexit y del plebiscito colombiano, el triunfo electoral de Trump ha revelado, para sorpresa y desconcierto de muchos, la voluntad maliciosamente oculta de un Güegüence gigantesco no solo en Colombia o Gran Bretaña, sino en la más influyente potencia del mundo.

Un electorado que logró engañar a los más reputados encuestadores y directores de campañas, quienes en realidad no se equivocaron: solamente fueron engañados. Y la voluntad de ese Gran Güegüence alegoriza la voluntad global de millones de ciudadanos que sueñan con dar un puntapié a la figura contemporánea del político, aunque eso signifique enfrentarse a lo impredecible o tratar de arreglárselas con cualquier cosa, como después de todo ya se han acostumbrado a hacerlo desde hace tiempo.

Ya se verá si el gran aparato burocrático, político y militar de Estados Unidos podrá encontrar una horma para Trump, quien, lo queramos o no, representa ahora el despecho y el rencor de una gran mayoría contra la clase política. Por ahora es como una bala en el aire, y lo único cierto es que a partir de hoy nada será igual en el mundo.

* Escritor y periodista.

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