Gustavo-Adolfo Vargas *
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Donald Trump logró la mayor sorpresa en la historia política de Estados Unidos, aprovechándose con éxito del disgusto de los votantes blancos y recurriendo a las inclinaciones más bajas de la gente.

Se ha burlado reiteradamente del cambio climático, ha despreciado a la comunidad internacional e insultado a quienes junto con Obama han facilitado una era de entendimiento y colaboración cuyo fruto más evidente ha sido el Acuerdo de París.

En varias ocasiones ha negado públicamente la existencia del cambio climático, incluso hace años expresó que “no era más que un invento de los chinos para manipular la industria norteamericana”.

Durante su campaña, cuestionó las alianzas e instituciones que apoyaban el orden mundial neoliberal, etc., afirmando que suspenderá los pagos a las Naciones Unidas en los programas relacionados con los problemas climáticos. La peor parte se la llevan los países pobres y vulnerables, confiaban en una financiación solidaria que probablemente no llegue a materializarse.

La noticia más importante del 8 de noviembre pasó casi inadvertida. Ese día la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó un informe en Marrakech, en la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático de Marruecos (COP22), que fue solicitado para hacer avanzar el Acuerdo de París (COP21).

Destacan que los últimos cinco años han sido los más cálidos, detallando el aumento del nivel del mar, como consecuencia del derretimiento de la capa de hielo polar, principalmente de los grandes glaciares antárticos.

El hielo del océano Ártico de los últimos cinco años es un 28% inferior al promedio de los 29 años anteriores, lo que no solo eleva el nivel del mar, sino que también reduce el enfriamiento que produce el reflejo en el casquete polar de los rayos solares, lo que apresura el efecto ominoso del calentamiento global.

La OMM señaló que las temperaturas se acercan a la meta establecida por la COP21, junto con otros pronósticos alarmantes. El clima de la Tierra se está modificando radicalmente por la acción humana y pierde la facultad de protegerles la vida organizada.

El calentamiento global y el cambio climático constituyen el mayor desafío que enfrenta la humanidad. En comparación con las armas nucleares, estos pueden representar una amenaza aún mayor.

Las operaciones de la economía mundial capitalista están en el centro de la amenaza del cambio climático debido a la excesiva dependencia de los combustibles fósiles.

Es necesario adoptar sistemas energéticos alternativos, lo más pronto posible, explorando principalmente nuevas tecnologías que ayuden a revertir el cambio climático a la mayor brevedad, ya que el tiempo se agota.

La comunidad científica acepta ampliamente que hemos entrado en una nueva era geológica (Anthropocene), donde el clima de la Tierra está cambiando por los errores humanos, creando un planeta muy diferente.

El calentamiento global, incrementado por las reacciones de la fusión de hielo polar, la liberación de metano del permafrost y los extensos incendios pueden resultar irreversibles con consecuencias catastróficas para la vida en la Tierra, incluyendo a los seres humanos.

El aumento del calentamiento del mar devorará completamente a naciones isleñas, que son aproximadamente el 25% de la votación de la ONU, y peligra que también lo haga con nuestra civilización. Este es un fenómeno que asiduamente atribuyen a los inmigrantes, o las minorías raciales y religiosas.

Las emisiones fueron recientes, sobre todo desde la Segunda Guerra Mundial (1945), que fue un punto de inflexión de la economía mundial. Fue la era de la dominación estadounidense y de la globalización, basada en la exagerada extracción  de recursos naturales de las naciones pobres y el consumo excesivo de esos mismos recursos por parte de las naciones industrializadas ricas.

La riqueza aumenta para unos pocos, la desigualdad y pobreza se incrementan en la economía mundial en su conjunto. Se dividen: el Norte, que acoge el 18% de la población mundial, y el Sur, que alberga más del 80%.

Si las tendencias actuales persisten, en un corto tiempo el resultado será desastroso. Grandes partes del mundo serán apenas habitables, afectando a cientos de millones de personas, junto con otros desastres que apenas podemos imaginar.

* Diplomático, jurista y politólogo.

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