Ligia Elizondo C*
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Tengo que confesar que cuando supe que mis sobrinos gemelos habían nacido con síndrome de Down, en 1986, sentí algo indescriptible. Una mezcla de dolor, miedo y ternura. Sentí una suerte de terror pensando en su futuro, en lo que la vida les depararía. Lejos estaba de imaginar cómo esta crisis familiar se transformaría en una oportunidad para que miles de familias se unieran por la causa de los niños con discapacidad La respuesta de la sociedad ha sido extraordinaria.

Mis sobrinos van a cumplir 31 años. Son el orgullo y la alegría de nuestra familia. Los gemelos fueron a una escuela integrada y terminaron la secundaria. Saben leer y escribir, y cuentan con una gran autonomía. Ambos trabajan en una conocida empresa capitalina y durante los últimos diez años se han presentado a su puerta a las 8:00 a.m., sin fallar. Son trabajadores incansables que han recibido reconocimiento año tras año. Se puede decir que en la empresa los adoran tanto como nosotros, porque es imposible tratar con estos pipitos sin amarlos profundamente. Igualmente los amó el público durante los años que fueron una de las conocidas caras del evento Teletón.

La historia de mis sobrinos no es una excepción si no que es una realidad para miles de familias nicaragüenses que han encontrado guía, apoyo y solidaridad en Los Pipitos. Durante los últimos 30 años esta asociación de padres de familia ha realizado una encomiable labor para atender los niños discapacitados e integrarlos a la sociedad, en todos los rincones del país. 

Los Pipitos arrancó en 1987 con el esfuerzo de sus fundadores, 21 padres de familia con hijos con discapacidad. Por muchos años trabajaron con las uñas, organizándose, incorporando a otros padres, ampliando cobertura en el territorio nacional. Buscaron cooperación externa y se capacitaron, con éxito, de manera que en poco tiempo estaban ya recibiendo reconocimiento internacional por su labor.

Durante muchos años la alianza, establecida en el 2002, entre 20 30, Funte y Los Pipitos funcionó bien. Los roles estaban muy claros: 20 30 era el patrocinador; Fundación Teletón (Funte) el organizador del evento y administrador de los fondos; Los Pipitos los beneficiarios.

Funte creó un evento de resonancia nacional y dirigió la construcción de centros para ampliar la atención de todos los pipitos. Su organización líder, Los Pipitos, operó los centros con profesionalismo.

Al vencerse el convenio tripartito en abril 2017, hemos visto con tristeza que los actores no han podido acordar un nuevo convenio. Las razones? Altos costos y gastos de Funte. Los Pipitos ha propuesto que los gastos de administración y costo del evento se contengan a un 20% de la recolecta. La posición de Funte es  que “como organización autónoma, es la única que debe definir libremente su presupuesto” y decidir cuánto gastan y cuanto entregan para los niños. Las otras razones son más complejas. Ante la posición de Los Pipitos, de que estos centros les pertenecen por convenio, Funte categóricamente responde “Que durante toda su existencia, Funte,  por 17 años, con la plena participación de Los Pipitos, ha solicitado al pueblo de Nicaragua apoyo para la construcción de centros y su operación, destinados a la rehabilitación de los niños y niñas con discapacidad, no para construir centros y luego donarlos a Los Pipitos o a organización diferente.” Bajo esta perspectiva, las recolectas no habrian sido para Los Pipitos sino para Funte. 

Mas allá de si los centros son patrimonio de Los Pipitos o de Funte, está un tercer punto aún mas profundo.  Los Pipitos plantean que, de firmar un nuevo convenio con Funte,   el evento Teletón debe continuar siendo en beneficio exclusivo de Los Pipitos, igual que en convenios anteriores. Funte argumenta que no puede aceptar porque solo puede apoyar “aquellos programas de Los Pipitos compatibles con la vocación y razón de ser tanto de Funte como la marca Teletón. Los demás programas de Los Pipitos pueden ser maravillosos, pero deben de financiarlos con otras fuentes… no con los fondos de Funte”. Agregan que “la marca Teletón…está asociada a un determinado tipo de programas de rehabilitación de las incapacidades.” 

En contraste, Oritel, dueño de la marca Teletón, en su página web señala: que Fundación Teletón Nicaragua comenzó como fruto de la alianza entre el 20 30 y Los Pipitos en 2001; que la obra tiene como objetivo ayudar a la habilitación, rehabilitación e integración social de la de la niñez y juventud, con algún tipo de deficiencia y discapacidad en toda Nicaragua; que la labor se desarrolla a través de 50 Centros Regionales de Rehabilitación y de Educación temprana. De manera que Oritel reconoce los programas de Los Pipitos en toda su integralidad, sin discriminación.

La pregunta inevitable es: Si Oritel no lo exige y Los Pipitos no acepta, por qué un pequeño grupo, en su mayoría hombres con experiencia gerencial, quiere dictarle a una asociación de padres con niños discapacitados cómo atender a sus propios hijos. ¿Quien les otorgó ese papel?

No existen niños de Los Pipitos y niños de Funte. Existen niños nicaragüenses con discapacidad. Los 50 centros son manejados por Los Pipitos. En los 8 centros construidos con fondos del evento Teletón, al igual que en los otros 42 centros, se atiende a todos los niños con discapacidad, independientemente de color, tamaño, afiliación política, religión o nivel social. Esta es la belleza de esta causa, que nos une a todos los nicaragüenses por un objetivo noble.

La solución de este conflicto debería de ser sencilla. Solamente requiere que cada quien asuma su rol original de patrocinador, administrador y beneficiario respectivamente. La marca Teletón es del 20 30. Funte tiene la experiencia gerencial. Los Pipitos tiene la experiencia sustantiva y organizativa. Esta ha sido una alianza tripartita valiosa para la sociedad.

Por eso mi recomendación seria: Al César lo que es del César. Que en idioma criollo se traduce: Zapatero a tus zapatos.

* Máster en economía y administración pública. Exdirectora Regional Alterna para el Bureau de Asia y el Pacífico en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus