Roberto Rondón Sacasa Roberto Rondón Sacasa
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Acabo de enterarme de la triste noticia del fallecimiento en marzo, del Honorable congresista Kika de la Garza, que sirvió en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos 32 años y fue presidente del Comité Agrícola de la misma desde 1981 hasta 1995. Fue además un gran amigo de Nicaragua, apoyando nuestra ganadería.

La ganadería sigue siendo una gran prioridad para la economía del país, pues además de ser la mayor generadora de exportaciones netas, está en manos principalmente de medianos y pequeños productores. Una gran parte de la población está ligada a esta actividad.

En 1990, a inicios del Gobierno de Dña. Violeta Barrios de Chamorro, cuando me tocó servir como ministro de Agricultura y Ganadería, Nicaragua no era elegible para exportar carne a los Estados Unidos de Norteamérica, por lo que una de nuestras prioridades fue desde el principio hacer todo lo posible para cumplir con los requisitos necesarios. Rápidamente nos encontramos con una muralla casi infranqueable: Patricia Stolfa, directora del Servicio de Inspección de Alimentos, dependencia del Departamento de Agricultura (USDA).

Convencidos plenamente del fracaso de dicha vía, la alternativa era ir a sus superiores, en este caso la Subsecretaria de Agricultura Ann Veneman. El tema de las importaciones de carne en los EE. UU. es muy controversial, pues a mayores importaciones, menos precios para los productores locales, por lo que pensamos que necesitábamos un aliado en el Congreso y quién mejor que el presidente del Comité Agrícola de la Cámara de Representantes, el Hon. Kika de la Garza.

Con Amílcar Ibarra, agregado económico de nuestra embajada en Washington, lo visitamos y él me preguntó si yo asistiría a la reunión de ministros de Agricultura de Iberoamérica en Madrid, en septiembre de 1991 y a mi respuesta afirmativa él añadió que también iría y que la subsecretaria ya le había confirmado su asistencia y que allá él conseguiría que nos reuniéramos con ella. Así fue y ella me invitó a Washington en octubre.

La reunión en Madrid entre el congresista de la Garza, la subsecretaria Veneman y el suscrito, fue de gran importancia, pues el USDA estaba siendo de cierto modo avalado por el Congreso para ayudarnos a conseguir el permiso de exportación o elegibilidad.

A fines de octubre en Washington fui recibido por la subsecretaria Veneman. Al nomás iniciar la reunión la Srta. Stolfa acaparó la palabra, poniendo toda clase de trabas a nuestra solicitud. Casi inmediatamente la subsecretaria la interrumpió diciéndole textualmente: “Por favor permita al ministro, hablar”. Yo solicité cumplir con todos los requisitos del USDA, pero en paralelo, inmediatamente la Srta. Stolfa dijo que eso no era posible y que había que cumplirlos uno por uno en orden y sin pasar al siguiente mientras el anterior no era satisfecho. La subsecretaria dijo: “Me parece que el ministro tiene razón”. Allí terminó la discusión. Nueve meses después teníamos la elegibilidad y desde entonces Nicaragua no ha dejado de exportar grandes cantidades de carne a ese importante mercado. 

Gracias al apoyo del Hon. Kika de la Garza y de la subsecretaria Ann Veneman, que después fue secretaria de Agricultura, Nicaragua obtuvo la elegibilidad en dos años, mientras a Panamá le tomó más de siete.

A fines de junio del año 1992, el Departamento de Agricultura de los EE. UU. promovió y financió un seminario en Washington para formulación e implementación de políticas pecuarias en Nicaragua, con una participación amplia de todos los sectores ganaderos del país: Entre otros, asistieron por UNAG, Daniel Núñez y Juan Ramón Aragón; por ACBN, Fernando Sequeira; por FAGANIC, Ernesto Salazar, Castor Soto y Odel Incer; por los mataderos, Alfredo Marín. 

Como ministro de Agricultura y Ganadería viajé a Washington para acompañar al grupo un par de días y aproveché para solicitar una reunión al Hon. Kika de la Garza para finiquitar lo de la elegibilidad. El Sr. De la Garza contestó que como yo lo había visitado varias veces en su oficina del Congreso, él quería llegar al hotel donde se estaba llevando acabo el seminario, para reunirse con todo el grupo y desayunar con nosotros y así lo hizo. El personal del USDA nos dijo que en diecisiete años de estar haciendo esos seminarios, nunca había asistido un congresista y menos el presidente del Comité Agrícola, cargo que el Sr. De la Garza había ostentado por más de doce años, entonces.

Que el Dios de la vida tenga en su gloria a nuestro querido y recordado amigo Kika de la Garza. * Ministro de Agricultura y Ganadería 1990-1995

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