Carlos Andrés Pastrán Morales
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El sentimiento de agobiado persiste. La soledad inunda la habitación con lamentos y lágrimas provenientes de problemas sin solución. Un milagro comienza a ser más real a medida que la frustración aumenta y unas cuantas oraciones a Dios ayudan. Respuestas a las incógnitas son muchas pero poco probables, cómo buscar en internet una pregunta muy precisa. De repente la mano de ayuda de alguna persona puede presentarse y se puede tomar, pero allá afuera hay muchos que solo quieren ver el mundo arder. 

En el mundo hay una cantidad inimaginable de personas y es peor aún poder descifrar la personalidad de cada una de estas. Cada quien tiene su forma de ser que se fue moldeando con el tiempo. Cada trastorno, cada problema, cada visión, cada recuerdo hace a una persona distinta de los demás. Cada quien tiene sus propios demonios que con el tiempo estos crecen y parecen apoderarse de la misma persona. 

Pero allá afuera hay muchas personas diferentes, unas distintas de otras, otras que caen bien y otras que caen mal. Pero cuando uno está inmerso en problemas y lleno de lamentos, hay un tipo de gente en específico que te quiere ver peor aún, que creen que te harán sentir más mal de lo que ya estás, que creen que hacen un problema más a tu vida, con la simple intención de molestar o fastidiar. 

Es un tipo de persona que ha sufrido desde pequeño también como todos en este mundo, nada más que cree que solo él ha sufrido en esta vida. Seguro es el tipo de persona que trataba de molestar a los demás en el colegio, a los chiquitos, poniéndoles apodos, ese que hace bullying. El típico victimizado cuando se encontraba en problemas con otras personas. Al que nadie le ponía atención. El que seguramente lloraba a solas en el cuarto acostado con la boca abajo. El que sus padres quizás no entienden y no aguantan. 

Es las típicas personas que por rencor y envidia trata de molestarte cuando vos ya tenés problemas suficientes.

A como dice el cantante Fito Páez en una de sus canciones: “No es bueno nunca hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto, que piensan que hacen una guerra y se hacen pis encima como chicos”.

Como dicen los psicólogos, son personas que intoxican las relaciones con sus formas negativas de ser y de ver la vida.

La vida es un constante globo terráqueo del salón de clases, está dando vueltas y vueltas siguiendo un rumbo, pero alguien siempre va a querer de detenlo por puro gusto y antojo en un lugar aleatorio. 

Siempre es bueno tener buenas relaciones con todo mundo, pues en algún momento vamos a necesitar ayuda de ciertas personas. Pero hay otros que te ven como adversario, que siempre quieren sacar ventaja de lo que uno está haciendo, siempre te están viendo de reojo, siempre están atentos a tu próximo paso y quieren ir una cuadra delante de vos, para ponerte zancadillas y que caigás. 

A veces es mejor ignorar a todo tipo de persona que represente un peligro para nuestra vida sentimental y psicológica, no digamos física porque es obvio. 

El olvido a todo mal creado por otra persona hacia nosotros es un perdón y una venganza a la vez. La indiferencia tiene poder también. Pero con personas que creen que hacen una guerra ante nosotros, simplemente la autohumillación ya es suficiente.

Pero creo que sobre todo la diferencia está en la paz interior, en el control de las emociones y los impulsos humanos para no caer en las provocaciones de quienes viven con un demonio por dentro y no aprecian lo bello de la vida, de las relaciones humanas y la felicidad de relacionarse en paz con todo el mundo. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus