Bayardo Altamirano
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El problema de las inundaciones y su secuela de desgracias no es nuevo. Solo que se agravado por el descuido. Ya lo habíamos enfrentado y ya se había planteado las soluciones. Pero se principiaron las obras y por desidia no se continuaron. Dejamos para mañana lo que debíamos hacer hoy.

Repetiré las líneas principales. Es sabido que las aguas pluviales bajan de la sierra y caminan hacia el lago. Hay que irlas deteniendo en forma gradual. 

1. Reforestar la cuenca. Sembrar barreras de árboles que pueden ser de doble propósito. Frutales, toda la gama. Oleaginosos como el tempate, con producción anexa de Diésel vegetal. Plantas insecticidas como el Nim. Marangos para tener hormonas de crecimiento. De ornamentación como acacias y llama del bosque. Todo lo que se quiera agregar. A una bulla y dos mandados.

2. Múltiples pequeñas presas de retención. Se había planificado 30 y construyeron 8 que no se les dio mantenimiento y se azolvaron. Lodos que pudieron usarse como abonos. Es urgente que la Alcaldía retome y mejore ese plan. Pero lo más importante, que se ejecute de manera incansable.

3. Limitar las áreas pavimentadas y dejar terrenos que permitan infiltración del agua.

4. Aumentar la red de cauces y mantenerlos limpios. Realizar campañas incansables de educación de la gente. Multar a los que tiren basura en los desaguaderos. Si creamos conciencia los pobladores ayudarán a perseguir y sancionar infractores que serán puestos en la picota.

Ahora que se dan las campañas municipales y que vemos las trágicas consecuencias de los descuidos, tenemos territorio abonado para que las prédicas fructifiquen. ¿Me oyó mi Reina?. Esa es la tarea que deberá enfrentar antes y después de la campaña electoral.

Eso para Managua, pero además, cada Alcaldía en cada una de nuestras ciudades deben hacer sus respectivos planes. El MTI debe procurar que cada puente tenga su aliviadero que esté ya contemplado en los diseños. Debemos mejorar los estudios hidrológicos de las obras.

Capítulo aparte es la campaña contra el riesgo sísmico que debe encabezar Ineter.

Si no procedemos en consecuencia, solo nos quedará el llorar y el crujir de dientes. Panteón y Lloretas. 

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