•  |
  •  |
  • END

En 1999 una institución bancaria de Nicaragua pagó 25 mil dólares para disponer de un servicio digital que ofrecía el contenido de las 150 mejores revistas especializadas del mundo en temas económicos y financieros. El servicio se mantuvo durante un año, pero casi nadie de los usuarios de la biblioteca de esa institución —ni siquiera sus flamantes economistas— lo consultó. Incluso muchos ni siquiera se enteraron de su existencia.

Refiero esta lamentable anécdota para corroborar mi desconfianza subsiguiente ante la digitalización, ese procedimiento electrónico que, con el avance de la tecnología actual, se considera la panacea del problema de la conservación y de la posibilidad del acceso a las obras de cualquier biblioteca. Más aún: las revistas de calidad ya no se conciben sin su versión digital; otras ya no se editan en papel, sino digitalmente; y otras, surgidas en la primera década del siglo XXI se limitan a esta nueva modalidad.

Una de ellas, a la cual se me invitó a colaborar desde su primer número (mayo, 2008) es la Revista de Temas Nicaragüenses, editada en Nueva Orleáns por José T. Mejía Lacayo (Granada, 11 de febrero, 1937) un ingeniero químico nicaragüense graduado en México. José T. ha confeccionado y dirigido un inapreciable vehículo cultural. Y no sólo eso: un instrumento consagrado a la investigación de temas nacionales, al igual que a la difusión light de los mismos. AGAN (Asociación de Genealogistas Aficionados de Nicaragua), a la que pertenecía José T. como su miembro más activo y entusiasta, no supo apreciar su esfuerzo como editor de un boletín electrónico, secundado por aficionados residentes en los Estados Unidos. Por ejemplo, Flavio Rivera Montealegre (Florida) y Aldo Guerra Duarte (Arizona). De ahí, para beneficio de la imagen de nuestro país en el exterior, surgió la publicación mensual de Mejía Lacayo que el pasado abril cumplió su primer año.

Su número 12, en efecto, revela que la Revista de Temas Nicaragüenses se ha consolidado. Recapitulando sus contenidos en esa docena de entregas a sus colaboradores fundacionales (además de los tres referidos, de Esteban Duque Estrada, Carlos Tünnerman Bernheim, Eddy Kühl y el suscrito) se sumaron otros: Maritza Corriols y el matrimonio Sergio Espinosa G. (intelectuales nicaragüenses radicados en Canadá), los historiadores nica-estadounidenses Ternot McRenato (autor de la inédita tesis doctoral The rise to power of Anastasio Somoza García) y Luciano Cuadra Waters (establecido en las ciudades californianas de San Diego el primero y de Los Ángeles el segundo); el profesor de Ave Maria College of the Americas (San Marcos, Nicaragua), Patrick S. Werner; el escritor salvadoreño Rafael Lara-Martínez, del Tecnológico de Nuevo México; el bibliotecario nicaragüense James Campbell y la escritora Vidaluz Meneses, aparte de algunos amigos del editor.

Éste, José T. Mejía Lacayo, ha desplegado en su revista —aprovechando al máximo las fuentes disponibles vía internet— sus conocimientos profesionales y subvocacionales (la arquitectura, la antropología, la historia, la geología, la botánica) siendo su mayor colaborador con quince artículos. Hasta el número doce, son los siguientes, por lo demás bien ilustrados: “El bohío de Agateyte”, “Los sistemas de construcción colonial en Nicaragua”, “Chorotegas de Nicaragua y chapanecas de México: lengua y cultura”, “Los garífunas de Laguna de Perlas”, “El oro de Nicaragua (desde el indígena hasta el de las minas del Atlántico)”, “El galeón de Manila: la ruta comercial Manila-Acapulco”, “La navegación en tiempos de Walker” (descripciones de barcos de velas y vapores en especial los de la Nicaraguan Route, de 1851 a 1868), “Efraim George Squier: semblanza”, “Fermín Ferrer: El infeliz provisorio y sus amigos anexionistas”, “La reincorporación de la Mosquitia”, “Los raudales del río Coco”, “Las avalanchas del volcán Mombacho”, “Las fumarolas del cráter Santiago, en Masaya”, “Las floras de Nicaragua” y “Guiso de paste tierno”.

Esteban Duque Estrada Sacasa ha sido su colaborador más constante y valioso con serias investigaciones extensas sobre nuestros diferendos con naciones limítrofes. Hablo de “¿Qué alegará Colombia?” (en dos partes: “Las islas” y “Los espacios marítimos”, “Cambios de circunstancias en el Río San Juan” y “La controversia de Costa Rica sobre el Río San Juan / Demanda ante la Corte Internacional de Justicia”). Me refiero también a temas de su especialidad: “Nicaragua en la iniciativa de países pobres muy endeudados”, “La productividad en Nicaragua” y “Apuntes sobre la crisis económica mundial”, al igual que a sus monografías historiográficas: “Pedro Agustín Morell y Santacruz y Lora: obispo e historiador”, “Bosquejo de Vanderbilt” y “J. Santos Zelaya: 1893-1907”.

El suscrito ha contribuido con artículos publicados en EL NUEVO DIARIO, tanto en su página de Opinión como en la sección de Reportajes especiales: “Abril, mes de la resistencia nicaragüense”, “El Güegüense: arte total y proclamación de la igualdad humana”; “El hallazgo de León Viejo hace 41 años”, “Mito y sincretismo en las fiestas de Xolotl-Mingo”, “Garibaldi —héroe de dos mundos— en Nicaragua”, “La Biblioteca Bancroft y su documentación de Nicaragua”, “Zelaya: 17 años de presidencia férrea y continua”, “Carlos Midence y su Invención de Nicaragua” y “El Parque Nacional Volcán Masaya”. En total, doce colaboraciones.

Eddy Kühl no ha fallado en ninguno de los números hasta ahora aparecidos. También sus colaboraciones no son inéditas: proceden de sus libros y abarcan lo relacionado con sus intereses de empresario cafetalero, como promotor turístico descendiente de inmigrantes alemanes y ámbito vital de sus investigaciones, sobre todo orales. La historia de la ciudad de Matagalpa y sus destacados valores humanos. Tünnerman Bernheim ha remitido sus artículos ya publicados sobre el prócer independentista Tomás Ruiz, el gran poeta Rubén Darío y Pablo Antonio Cuadra. Vidaluz Meneses ha trazado otras semblanzas literarias (de Salomón de la Selva, José Coronel Urtecho y Álvaro Urtecho). Rivera Montealegre ha difundido ensayos sobre los amores de Bolívar, Martí y Darío, el profesor Edelberto Torres Espinosa (1898-1994), el poeta de Jinotega Alfredo Alegría (1899-1974), los periodistas nicaragüenses del siglo XIX, el origen y evolución de las universidades en América Latina y el desarrollo histórico del liberalismo en ese mismo ámbito.

Pero los trabajos más novedosos corresponden a los rescates parciales de importantes obras decimonónicas, traducidos por José T. Mejía (“Notas sobre el mangue: dialecto extinguido de Nicaragua”, del norteamericano Daniel G. Brinton (1837-1899); “San Juan de Nicaragua”, del mismo E. G. Squier; “Juegos y supersticiones populares de Nicaragua” (1891) de una desconocida E. A. P. de Guerrero, tomada del The Journal of American Folklore; e “Historia y conflicto entre Inglaterra y España”, de Lindley Millar Keasbey), Blanca Estrada Cousin “A través del continente”, de Frederick Boyle) y Maritza Corriols (el paso por Nicaragua de Charles Etienne Brasseur de Bourbourg y otros trabajos suyos) y Aldo Guerra Duarte (“Directorio comercial de Latinoamérica”. En realidad se trata de un fragmento del texto oficial de la primera Conferencia Panamericana de Washington, convocada por el presidente Benjamín Harrison (1833-1901), dirigida por el Secretario de Estado James Blaine (1830-1893) y que se desarrolló del 19 de octubre de 1889 al 19 de abril de 1890. Consta de 8 páginas con información de las 681 casas comerciales de Nicaragua distribuidas en 24 localidades y encabezadas por 184 en Managua, 180 en Granada y 128 en León).

En lo que respecta al trabajo de Brinton, cabe señalar que la había traducido Marcos E. Becerra, en Tuxtla Gutiérrez, Estado de Chiapas, marzo de 1917; versión que se reprodujo facsimilarmente en el Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación, núm. 43, septiembre-octubre, 1981, pp. 9-27, publicación periódica especializada —también en temas nicaragüenses— desde 1974 y que se ha digitalizado hasta su número 137-138, octubre, 2007–mayo, 2008, por cierto dedicada a “Costa Rica y Nicaragua en la primera mitad del siglo XIX”.

Una nueva sección ha enriquecido la temática de la Revista de Temas Nicaragüenses a partir de su número 7: “Rincón centroamericano”. En ella se han insertado los estudios de Rafael Lara-Martínez: “La independencia como problema” y “Muchi xujxuchit / de poesía náhuatl salvadoreña, cuestión de género”; y sus traducciones de dos capítulos de la clásica obra del antropólogo alemán Leonhard Schulze-Jena: “Mitos en la lengua materna de los pipiles de Izalco en El Salvador” (1935). Hay que subrayar, asimismo, dos traducciones al inglés ejecutadas por Carlos R. Lola (“El Güegüense: A Proclamation Of Human Equality” de Jorge Eduardo Arellano). Y Eddy Kühl Aráuz (“Matagalpa” de Juan de Dios Vanegas).

No es posible aquí aludir a todas las colaboraciones de la Revista de Temas Nicaragüenses, consultada hasta el número 8 (diciembre, 2008) por más de dos mil visitantes, en su mayoría de los Estados Unidos y del área centroamericana, pero también de algunos países europeos y sudamericanos, Australia y Corea del Sur. Sin embargo, no puedo eludir que los artículos de Maritza Corriols (“Lago Xolotlán o de Managua”, “Xolotl y su huella en El Cadejo” e “Incógnitas y realidades de Ran Runnels: 1827-1882” me han parecido muy interesantes.

Lo mismo puedo afirmar acerca de los de José T. Mejía Lacayo, especialmente el titulado “Fuentes bibliográficas en la Internet”. El dominio de esta red es lo que ha facilitado a José T. Mejía Lacayo realizar la encomiabilísima labor que ha emprendido con su Revista de Temas Nicaragüenses (www.temasnicas.net). Que tenga luenga vida es lo menos que le auguramos sus admiradores, colaboradores y lectores.


cap99ni@yahoo.com