28 de enero de 2010
| END Cumplir las metas “ODM 4 y 5”
Leonardo Labarca* | Opinión
Nicaragua, siendo el segundo país más pobre de Latinoamérica, con un PIB por habitante de 1,122.8 dólares, está comprometida en mayor grado con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y en particular con los ODM 4 y 5: reducción de la mortalidad infantil y materna. Lo cual requiere, no sólo de mayor presupuesto a programas de incidencia directa o indirecta en salud materna e infantil, sino también en potenciar una óptima articulación con los diversos actores que han venido trabajando sobre ambos temas. Sin embargo, la realidad refleja lo contrario.
El modelo de salud familiar y comunitaria (Mosafc), orientado al desarrollo de la salud --en donde los servicios son brindados de manera ambulatoria en las comunidades que no poseen centros de salud cercanos--, está articulado con los consejos del Poder ciudadano (CPC) y los comités de liderazgo sandinistas (CLS).
Para reforzar este modelo se han creado programas dirigidos a la educación, promoción de la salud, esto porque según los expertos en la materia, la mayoría de las enfermedades causantes de la muerte materna e infantil se pueden prevenir, y es más fácil y de menor costo, ayudar a que la gente cuide de su salud, en lugar de estar curándoles periódicamente.
Pero el “Diagnóstico sobre los servicios de salud infantil en Nicaragua 2005-2009”, que elaboró el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp) en colaboración con el Unicef, demuestra que estos programas reciben cada año menos recursos. En el 2005 recibían un financiamiento de 147.59 millones de córdobas. Sin embargo, en el 2009, recibieron solamente 37.78 millones, es decir, un 74.5 % menos.
Aunque estos programas deberían ser uno de los ejes fundamentales del modelo de salud, el poco presupuesto que se les asigna refleja la poca importancia que se les otorga.
Para 2010 se estima que la asignación presupuestaria a salud será del 3.8% del PIB. En comparación, el promedio que destinan los países de ingresos medios bajos es del 5.6% de su PIB, y el promedio de los países latinoamericanos y del Caribe es de 6.9%. Lo que indica, que lamentablemente Nicaragua no se acerca a ninguno de los dos promedios, lo cual resulta alarmante si vemos las metas planteadas en el ODM 4 y 5 para 2015.
Paralelamente, el Ministerio de Salud posee otros dos programas, que de acuerdo con el estudio del Ieepp, no cuentan con recursos financieros propios como son el “Programa Amor” y el “Programa de Salud Escolar”.
El “Programa Amor” tiene un financiamiento proveniente de las partidas presupuestarias asignadas al Minsa, Mifamilia, y Mingob, siendo Mifamilia, el coordinador del programa.
Y el segundo, cuya finalidad es crear hábitos de salud e higiene en la comunidad infantil, es un programa que cuenta con la participación de la empresa privada y algunas ONG’s.
Estos programas, aunque están acordes con las necesidades de la población infantil, no cuentan con una articulación de todos los sectores que deben estar involucrados. El problema no radica en que el modelo y los servicios sean brindados por los CPC y los CLS, sino que se excluya a otros actores que durante años han trabajado a la par del Minsa, y que gozan de una amplia experiencia en cuanto a la implementación de acciones dirigidas a la reducción de la mortalidad materna e infantil.
A la par de esto se podría crear una fuente de retroalimentación de información que ayude a plantear y mejorar las políticas dirigidas hacia estos grupos. Y como se refleja en el diagnóstico del Ieepp, “el Minsa no cuenta con líneas de base o documentación que facilite la medición de impacto de los programas de salud infantil,” lo cual, en consecuencia, hace más difícil identificar la eficacia de los diferentes programas.
Para que el modelo de salud familiar y comunitaria (Mosafc) deje de ser un modelo meramente curativo, deben de tomarse las acciones necesarias para que pueda ser efectivamente un modelo preventivo, y que por consiguiente ayude a mejorar la salud materna e infantil; brindando mayores presupuestos a los programas dirigidos a la prevención y promoción de la salud, y articulando las acciones de los diversos sectores para alcanzar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM 4 y 5.
*Asistente de investigación. Programa Gestión Pública. Ieepp