25 de enero de 2008 | 17:15:00


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El vocablo “azul” en la obra fundacional del Modernismo

Róger Matus Lazo | Opinión



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Azul… (Valparaíso, Chile, 1888) es la partida de nacimiento del Modernismo. Rubén Darío pensó titular su obra “El año lírico” e incluía solamente poesía. Luego prefirió el título de uno de sus cuentos: “El rey burgués”. Finalmente se decidió por Azul...


¿Por qué Azul…?
Muchos estudiosos de Darío --como Jorge Eduardo Arellano en su libro premiado por la OEA Azul… de Rubén Darío: nuevas perspectivas-- han discutido sobre el título de la obra. ¿Por qué Azul...? se preguntan. Y es que el azul es, en la obra rubendariana, más que un simple color. El gran crítico español Juan Valera afirma que “azul” significa para Rubén “lo ideal, lo etéreo, lo infinito, la serenidad del cielo sin nubes, la luz difusa, la amplitud vaga sin límites, donde nacen, viven, brillan y se mueven los astros”.

El Nobel centroamericano Miguel Ángel Asturias, coincidente con Valera, sostiene que Darío evocó el “azul de los cielos, los mares y los ríos de Nicaragua” y el color cívico de nuestra bandera.

Pero la conocida frase huguesca “L’art c,est l, azur” (“El arte es el azul”) es otro elemento importante que influyó en el famoso título. El mismo Darío emplearía en obras posteriores (Prosas Profanas, 1896) el vocablo “azur”. En “Era un aire suave”, dice: “… sol con corte de astros, en campos de azur”; en “Sonatina”: “…ni los cisnes unánimes en el lago de azur”; y en “Blasón”: “…lises albos en campo azur”.

Y ya en Azul… el término aparece en “El palacio del sol”: Darío dice que Berta, la protagonista del cuento, es “gentil como la princesa de un cuento azul”; y más adelante agrega que tiene “casi imperceptibles venas azules”. En el comienzo de “El fardo”, dice el poeta: “… la línea, como trazada por un lápiz azul”. Y en “El pájaro azul”, el poeta emplea en el cuento el término “azul” estableciendo una relación simbólica con el azul del cielo y las imágenes del vuelo: “Pero el ideal flota en el azul; y para que los espíritus gocen de su luz suprema, es preciso que asciendan… Para los vuelos inconmensurables tengo alas de águila que parten a golpes mágicos el huracán”.


El “azul” como símbolo
El “azul” --como confesó alguna vez el poeta-- era para su vida un color simbólico. Dice en Historia de mis libros: “El azul es para mí el color del ensueño, el color del arte, un color helénico y homérico, color oceánico y fundamental”.

Jorge Green Huie, en su obra El lenguaje poético de Rubén Darío, nos habla del valor simbólico del azul, que da título a la obra de Darío:
“Los críticos centroamericanos prefieren relacionarlo en parte con el cielo, los lagos o la bandera del terruño nicaragüense, a pesar de las obvias fuentes francesas. Pudiera mencionarse asimismo que entre los poetas del Romanticismo alemán “die blaue Blume” (“la flor azul”) significaba algo como “lo siempre anhelado pero nunca encontrado”.

La esencia de este símbolo estriba, quizá, en que el autor cosmopolita --nos dice Green Huie-- “haya logrado la síntesis de elementos extraídos de múltiples culturas”. Y luego nos explica que una crónica titulada “Carta del país azul: paisajes de un cerebro” que se publicó originalmente en “La Época” de Santiago el 3 de febrero de 1888, Darío expone a través de prosa poética cuatro aspectos culturas múltiples, 3) el enigma de la existencia humana y 4) lo anhelado pero inaccesible.


El “amado libro viejo”

En su Historia de mis libros, Rubén Darío llama a Azul…: “Mi amado libro viejo, el que iniciara un movimiento mental que habría de tener después tantas triunfantes consecuencias y en otra parte: de allí debía derivar toda nuestra futura revolución intelectual”. Una revolución “seminal” (Mario Vargas Llosa) y “fundacional” (Octavio Paz), llevada a plenitud por un intelecto --como afirma Salomón de la Selva (citado por Carlos Tünnermann en Valores de la cultura nicaragüense)-- “despierto a las preocupaciones sociales, políticas y económicas”. Y los problemas éticos. Y “los problemas filosóficos más hondos”.

Y en Mitos y mitotes, Guillermo Rothschuh Tablada concluye: “Azul…, como libro estético, pasó luego a tema y finalmente a tesis para probar, primero, que la influencia dariana es todavía patente en los poetas mayores y menores de habla española”.


rmatuslazo@cablenet.com.ni

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