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Serie Lecturas de Fin de Año

Dieciséis años pasaron para que Daniel Ortega, una de las tantas figuras de la emancipación de 1979, retomara el poder. Fue hasta en las elecciones del 2006 que alcanza la presidencia después de tres intentos fallidos y en enero del año siguiente logra ceñirse la banda presidencial. La campaña del Frente Sandinista, en el 2006 se caracterizó por un mensaje de “reconciliación” con el que quizás alzó la victoria, logrando el respaldo del 38.07% del electorado.

El inicio de otra etapa en la historia del país comenzaba a escribirse. El nuevo gobierno supuso la alineación de Nicaragua hacia algunos países que antes fueron del bloque socialista, al igual que el debilitamiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, en parte por las expresiones altisonantes del nuevo mandatario. El 11 de enero de 2007 Nicaragua se anexó a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América, ALBA.

Del consenso al mando personal
Miguel Ayerdis, historiador e investigador del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, Ihnca, explica que durante el primer mandato de Daniel Ortega, en 1980, las decisiones no dependían de él, porque después del triunfo de la revolución sandinista, en 1979, se estableció un régimen colegiado llamado Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. “Después de 1984 tuvo más poder, pero el mando de Daniel Ortega no pudo expresarse como un mando personal”, recuerda la guerrillera sandinista Mónica Baltodano.

Una meta personal, la conquista del poder

Pero el ahora mandatario cambia “cuando pone como centro de su vida la conquista del poder, sin importarle la destrucción de las instituciones que creó la revolución”, afirma Baltodano.

Hoy por hoy, sus adversarios lo ven “más autoritario”, al punto que las decisiones “están al mando de una sola voz”. La de él. “No hay nadie dentro del partido sandinista que le pueda cuestionar”, advierte Ayerdis.

Las armas del Presidente
La diputada Baltodano hace énfasis en que el Presidente cuenta con todas las armas, ya que está a la cabeza de la mayoría de los medios de comunicación. El mandatario nicaragüense se ha adueñado, vertiginosamente de canales de televisión y radioemisoras. El último medio que se agrega a su emporio es el estatal Canal 6, cuestiona la exdiputada.

Irónicamente, el Ortega de los ochenta no estaba a favor de que la riqueza se concentrara en pocas manos, sin embargo, “el Ortega de hoy no tiene nada que ver con la revolución”, expresa Baltodano.

“Fuerzas de choque”
La Policía está al servicio del partido de gobierno y no del pueblo nicaragüense, según asevera la legisladora. “De la Policía se puede esperar cualquier cosa”, lo dice por la prorrogación del cargo de la primera comisionada Aminta Granera y el actuar policial ante los disturbios que se suscitaron en algunos municipios del país por la demanda de documentos de identidad, donde la institución reprimió a la población.  El mandatario también cuenta con sus “fuerzas de choque”, conformadas sobre todo por la Juventud Sandinista. Basta que la oposición convoque a una marcha para comprobar la rápida movilización de miles de jóvenes que aducen ser practicantes del “amor, paz y vida” y que con piedras y consignas defienden a Daniel Ortega.

Decretos y decretazos
En su afán por mantenerse en el poder, el mandatario irrumpió las facultades del Legislativo al prorrogar en sus cargos a funcionarios públicos, entre magistrados, contralores, procurador y subprocurador de derechos humanos y superintendentes de bancos, a través del Decreto Ejecutivo 03-2010.

Ortega para emitir la orden se amparó en el Artículo Transitorio de la Constitución de 1987, que por su carácter ya no tendría vigor. El sábado nueve de enero de 2010 se dio  el “decretazo” y el repudio de la sociedad civil no se hizo esperar.

La prórroga iba más allá, al parecer, se buscaba que Ortega tuviera su tercer mandato a  pesar de que la Constitución tácitamente lo prohibía en sus artículos 147 y 148, sin embargo, seis magistrados de la Suprema Corte declararon inaplicable los citados capítulos a través de la resolución del 19 de octubre de 2009 y Ortega se postuló y ganó las siguientes elecciones.

El presidente del CSE, Roberto Rivas salió al paso: “La reelección no es mala, en los Estados Unidos hay reelección, lo importante es que las elecciones sean transparentes y se garantice la voluntad popular, no le veo el mayor problema”, expresó el magistrado.

“Las dictaduras han tratado de ser populistas”
Para Jorge Bautista Lara, catedrático de Derecho de la Universidad Centroamericana, UCA, Daniel Ortega ha jugado bien a la política. La población muestra un “cansancio” de los gobiernos de derecha, y se siente bien con un régimen que le brinda facilidades de vida. “Con que le den transporte, educación, salud, bono... la gente  está bien”, afirma.

A la población no le interesa para nada qué tan quebrantada esté la institucionalidad. “La gente no está interesada en la democracia... se cansó de la democracia. La gente dice ‘dame lo que yo necesito y te dejo en el poder”, afirma Lara. “Las dictaduras han tratado de ser populistas”, advierte.

A la conquista de la pobreza
La prédica contra la injusticia social que sufren los pobres, es el caso de Daniel Ortega, que en todos sus discursos mantiene la misma retórica y defiende la “restitución de derechos” a los marginados.

Mónica Baltodano refiere que Ortega es un capitalista más, según los datos del Banco Interamericano, BID, que demuestran “los mejores resultados nunca alcanzados por los gobiernos neoliberales”.
Vale mencionar que el populismo es un sistema usado para gobernar a una nación con un alto índice de pobreza.

Desde que Ortega asumió el poder en enero de 2007, ha enfocado proyectos sociales que ayuden a erradicar la pobreza a través de programas como: Usura Cero, Hambre Cero, Plan Techo... Se ha ganado a los trabajadores públicos al darles, mensualmente, un bono de 750 córdobas. Ha legalizado tierras. Conquista a la pobreza.

“Dádivas que dan votos”
Pero muchos críticos al gobierno, incluyendo la Iglesia, han tildado de “dádivas” los programas sociales y, más bien, le aconsejan al presidente que ejecute un proyecto de nación que verdaderamente encause a los pobres a salir de la miseria.

No obstante, la exdiputada Baltodano advierte que “si se acaba la cooperación venezolana quedará la verdadera realidad, que es la misma situación de los gobiernos neoliberales. Las condiciones de la gente no han cambiado”.

Ortega se ha empecinado en que todos los niños del país asistan a las escuelas. Jorge Bautista Lara considera que “la educación va bien”, pero reconoce la falta de calidad. En cuanto a la salud, recomienda que “las áreas de especializaciones necesitan ir más allá del casco urbano”. Pero todo va bien refiere.

“Un enemigo del rey es un enemigo de Dios”
“Un enemigo del rey es un enemigo de Dios”, fue la concepción que los españoles trajeron, en el siglo XV, a tierras americanas para que los conquistados no repudiaran el sistema de gobierno imperante. El reelecto presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ahora se declara un acérrimo creyente de la religión católica, así lo hace ver el mandatario en cada discurso que pronuncia. Las figuras y los términos religiosos saturan cada spot publicitario que a diario se ve en la televisión nacional.

El contraste revela que el mandatario no encaja en ningún molde. En la década de 1980 aumentó la brecha entre el gobierno y la Iglesia.

El Frente Sandinista, y en especial Ortega, tuvieron una tendencia marxista, por lo que no era muy dado a la religiosidad. Ahora es un fiel creyente.

La conversión del Cardenal
El cardenal Miguel Obando fue el crítico más vehemente del gobierno revolucionario. La postura antigobierno de la jerarquía católica suscitó repercusiones políticas por parte del FSLN. Hoy, sin embargo, el mandatario mantiene “lazos” con algunos sectores de la Iglesia.

En la reciente campaña electoral se vieron posters donde aparecía Ortega a la par del cardenal Miguel Obando y Bravo. El prelado fue nombrado presidente de la Comisión de Verificación, Reconciliación y Paz. La primera dama, Rosario Murillo ha  dicho que el gobierno de Ortega es un milagro que Dios le ha hecho al pueblo nicaragüense. En la misa privada del dos de noviembre de 2011, en la Universidad

Católica, Unica, en la que participó la alcurnia presidencial, Obando felicitó al mandatario por la “buena” gestión que ha realizado.
“El Señor, que premia hasta con un vaso de agua dado por su amor, sabrá recompensar con creces todo lo bueno que ustedes (Ortega y Murillo) han llevado a cabo por los nicaragüenses”, sostuvo el Cardenal.

*Estudiante, Comunicación Social, UCA

 

“Animalitos” o institucionalidad

 

María Elena Ticay se ha levantado temprano para darle de comer a sus “animalitos”. Ella fue beneficiada con los programas “Hambre Cero” y “Plan Techo”. Vive en la comarca El Guanacaste, municipio de Diriomo, departamento de Granada. En su terreno ha construido un “corral” para que las gallinas, el cerdo y la vaca puedan estar “cómodos”. El gobierno también le proporcionó los clavos, la madera y el alambre de púas para construir el corral. La vaca y la cerda se las dieron “preñadas”. “Cuando para la chancha, voy a vender los chanchitos”, cuenta.
El techo de su casa, según relata, estaba “pazconeado”. En la época lluviosa goteaba tanto que parecía llover más adentro que afuera. Pero las cosas cambiaron cuando el gobierno le obsequió ocho láminas de zinc. No resuelven, pero ayudan a que no se pase el agua, reconoce. Su mirada muestra felicidad. “Durante los gobiernos neoliberales y capitalistas, ni un calzón me regalaron”. Al parecer se le ha pegado el discurso antiimperialista del presidente Ortega.

¿Usted sabe que Daniel Ortega ha violado la Constitución del país?
-Sí… pero lo importante es que el hombre está cumpliendo con los pobres –afirma–.

¿No le importa que sea un presidente ilegal?
-Por qué me va a importar. Ha gobernado bien. Y va a gobernar cinco, diez... años.

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