•   Las Vegas, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los cinco principales aspirantes a la investidura del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, encabezados por la favorita Hillary Clinton, suben este martes al escenario para un esperado primer debate público.

El grupo podría verse aumentado a última hora si el vicepresidente, Joe Biden, rompe el suspenso y decide lanzar su precandidatura, en cuyo caso sería invitado a participar del debate.

Hillary Clinton, la franca favorita. Se apresta a cumplir 68 años y muestra un expediente de prestigio: fue senadora por el estado de Nueva York y secretaria de Estado en el primer mandato de Barack Obama (quien la derrotó en las internas Demócratas de 2008). Arrancó su campaña en abril de este año como favorita absoluta, y aunque encabeza todos los sondeos, ese favoritismo se diluyó, en parte a causa del escándalo por el uso de un servidor privado de correo electrónico cuando era secretaria de Estado. Se esperaba que Clinton utilizara el servicio de correo electrónico de la cancillería, sujeto a escrutinio judicial y legislativo, y el episodio alimentó la desconfianza de numerosos estadounidenses ante la posibilidad de llevar a otro Clinton a la Casa Blanca.

Bernie Sanders, la gran sorpresa. A los 74 años de edad, este senador independiente por el estado de Vermont, se definió como un "socialista democrático", una etiqueta extraordinariamente rara en la escena política estadounidense. Con un cuarto de siglo de experiencia como legislador, Sanders arrastra enormes multitudes con sus discursos, en especial a los más jóvenes y aquellos que buscan un gobierno más firme con los excesos de Wall Street o más eficiente en la lucha contra la creciente desigualdad económica en el país. Sanders, quien como senador votó contra la intervención estadounidense en Irak en 2002, nunca cesa de recordarle a Clinton que ella, quien también era senadora en aquel momento, apoyó la propuesta del entonces presidente George W. Bush. Crece lenta pero constantemente en los sondeos, y amenaza a Clinton en varios estados.

Martin O'Malley, el nuevo rostro. A los 52 años de edad, el actual gobernador del estado de Maryland es el más joven de los aspirantes Demócratas en campaña. Activo líder de una banda de rock de corte irlandés (es el vocalista y además toca la guitarra y el banjo), O'Malley impulsó e introdujo en Maryland algunas de las más avanzadas leyes en beneficio a inmigrantes ilegales, quienes incluso pueden tramitar su licencia de conducir. Firme opositor a la pena de muerte, favorable a un rígido control de armas y al casamiento entre personas del mismo sexo, O'Malley no mide palabras para criticar a Clinton, en especial por sus constantes cambios de opinión. En las encuestas aparece siempre con menos de 3% de las intenciones de voto.

Jim Webb, el militar. A los 69 años, Webb representa el ala más conservadora del partido Demócrata. Un condecorado ex Marine, Webb fue senador por el estado de Virginia y fue secretario de la Marina durante el gobierno de Ronald Reagan. Se opuso a la intervención estadounidense en Irak, y es recordado por un breve pero áspero diálogo que mantuvo con el entonces presidente George W. Bush durante una ceremonia en la Casa Blanca a causa del conflicto iraquí. En todos los sondeos aparece con 0% de apoyos.

Lincoln Chafee, el convertido. Chafee, de 62 años, comenzó su vida política en el opositor partido Republicano, antes de pasarse al partido Demócrata hace dos años. Ex senador y ex gobernador del pequeño estado de Rhode Island, es casi desconocido a nivel nacional. Espera poder usar el debate para salir de su actual nivel de 0% en los sondeos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus