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  • EFE

El presidente de Bolivia, Evo Morales, conmemoró hoy su década de Gobierno recibiendo los primeros rayos de sol en las ruinas precolombinas de Tiahuanaco, donde también hizo una ofrenda de agradecimiento a la Pachamama, la madre tierra, antes del amanecer.

"Con (el) pueblo organizado, con (el) pueblo unido todo es posible para nuestra querida Bolivia", afirmó en un discurso Morales, quien con diez años en el poder es el presidente que más tiempo ha gobernado su país, y en la actualidad también es el dirigente más longevo de Latinoamérica.

Centenares de dirigentes y simpatizantes esperaron las primeras luces del día para escuchar al mandatario, a quien también acompañaron su gabinete en pleno, los presidentes del Senado y el Congreso, las máximas autoridades militares y policiales y dirigentes sindicales, indígenas y de movimientos sociales.

Todos accedieron al recinto sagrado flanqueados por decenas de hombres y mujeres ataviados con los atuendos tradicionales del altiplano.

"Esperamos con esta ceremonia, con esta energía que nos da nuestro sol, continuar trabajando por nuestra querida Bolivia", dijo Morales, que se mostró sorprendido por el tiempo transcurrido desde que su partido llegó por primera vez al Gobierno en las elecciones de 2006.

"No sé cómo han pasado diez años" de "gestión de una revolución", afirmó.

Antes del amanecer, Morales subió a un estrado junto con líderes espirituales, el vicepresidente Álvaro García Linera y autoridades locales para realizar una ofrenda a la Pachamama.

La ceremonia se inició con unas palabras en lengua aimara pronunciadas por un amauta (sacerdote indígena) que "bendijo" los diez años de Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), y a continuación Morales depositó hojas de coca sobre la madera y una bebida alcohólica para alimentar el fuego.

Los varios centenares de personas que presenciaron el ritual recibieron la fuerza del "Tata Inti", los primeros rayos del sol, con las manos abiertas y alzadas hacia el amanecer.

"¡Jallalla presidente Evo! ¡Jallalla Bolivia! ¡Jallalla proceso de cambio!", se oyó varias veces a través de la megafonía del acto.

Desde su llegada a la Presidencia, Morales ha elegido el sitio arqueológico de Tiahuanaco, a unos 80 kilómetros de La Paz, como lugar de ceremonias por su supuesta significación para los indígenas del altiplano.

Desde 2006, cada vez que el mandatario ha ganado unas elecciones, ha sido proclamado en este enclave como líder de los indígenas de su país, y también es escenario habitual de celebración de los rituales del solsticio austral.

Evo Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, se encuentran en campaña para modificar la Constitución que ellos mismos promulgaron en 2009, con el fin de optar a una tercera reelección.

Los bolivianos votarán en un referendo el próximo 21 de febrero si autorizan ese cambio constitucional, y de ganar el sí, Morales y García Linera optarán a un nuevo mandato presidencial en las elecciones de 2019, lo que les permitiría gobernar ininterrumpidamente durante veinte años, hasta 2025.

En opinión del presidente, los movimientos sociales garantizan la estabilidad política, y esa estabilidad política "permitió que haya prosperidad económica para Bolivia", apuntó.

Bolivia incrementó su PIB en un promedio del 5.1 % entre los años 2006 y 2014, una de las tasas más altas de la región.

Tras los discursos, el presidente y el resto de altos cargos políticos que le acompañaban saludaron y abrazaron al público que acudió al acto.

Uno de ellos fue Wilson Chipana Acarapi, oriundo del pueblo de Tiahuanaco y que participó por primera vez en un acto de este tipo como representante de los pobladores originarios.

Morales "ha cambiado a bien Bolivia con el proceso de cambio y tenemos que seguir adelante", declaró Chipana a Efe.

"Antes ni siquiera podíamos entrar a la ciudad con el poncho que tenemos ahora y con Evo presidente podemos estar presentes en las oficinas de La Paz", aseguró.

Entre el público, como es habitual en estas ceremonias en Tiahuanaco, también había jóvenes militantes de la izquierda latinoamericana llegados de otros países.

Entre ellos, el argentino Nahuel Iriondo, que valoró "venir a conocer a un presidente latinoamericano tan importante para un movimiento que fue tan fuerte en todo Latinoamérica".

Ante el retroceso de la izquierda en su país con la llegada a la Presidencia del conservador Mauricio Macri, Iriondo consideró que Morales "representa un movimiento latinoamericano que es necesario", basado en la vuelta a los orígenes y la construcción popular.

Los fastos por la década de Gobierno del MAS proseguirán el viernes, festivo en Bolivia, con un discurso del presidente y otro del vicepresidente ante el Parlamento, y con una sucesión de desfiles militares, civiles e indígenas. 

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