19 de diciembre de 2007 | 19:40:00
El 2007 reveló las carencias de las fuerzas de oposición a Ortega
| END Una oposición atomizada y sin estrategia política
Éste fue el año en el que la oposición en Nicaragua encontró sus límites: atomizada, sin estrategia política, llena de fisuras por protagonismos y ambiciones personales. La oposición marcha en contravía a Ortega, pero más como un movimiento de reacción que como un movimiento con contenido y programa político
Por Esteban Solís | Política
ARCHIVO / END.- La oposición se mostró desunida. Sólo la prohibición del aborto terapéutico los unió, como se ve en esta votación a mano alzada de Javier Vallejo (ALN) y Wilfredo Navarro (PLC).
La falta de coherencia interna, la indefinición de objetivos y estrategias, son algunos de los flancos débiles de la oposición, considera el jurista Alejandro Serrano Caldera, ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, CSJ.
“Yo veo una oposición que actúa de forma reactiva y defensiva, y esto no es una crítica, sino una constatación de hecho, pues ha dejado que las iniciativas las lleve el gobierno”, dice Serrano. “La oposición ha tratado de defenderse ante los hechos concretos, pero no ha sido capaz de tomar la iniciativa, de poner la bola en juego”, puntualizó.
Serrano Caldera coincide en que también le ha afectado a la oposición las contradicciones internas y la ausencia de un verdadero liderazgo. “Hemos visto rupturas en la ALN, y en otras bancadas que han demostrado muchas debilidades que hacen más evidente sus propias contradicciones”, afirmó.
Bonilla: “Estamos desarticulados”
La legisladora disidente de la Alianza Liberal Nicaragüense, Jamileth Bonilla, considera que el 62 por ciento del electorado que no votó por el FSLN no ha sido capitalizado por la oposición y tampoco ha logrado ponerse al frente de las demandas de la ciudadanía.
“Estamos desarticulados porque cada fuerza política ha trabajado por su lado, por sus propias prioridades, iniciativas y estrategias, pero hay otro elemento que yo veo, la falta de un liderazgo que pueda articular a los grupos demócratas, que se demuestra con la capacidad de unir y dirigir a estos grupos, compartir democráticamente las estrategias, y eso es parte de lo que puede señalarse en un liderazgo, pero no lo tenemos”, opinó.
También considera que la división del liberalismo le ha hecho mucho daño a la oposición, porque estamos hablando de que ambos obtuvimos un millón 300 mil votos, “que es fundamental para poder consolidar una fuerza firme y contundente, capaz de unir y aglutinar, y hacer un solo bloque”.
Talavera: “La oposición desluce en audacia y sagacidad”
Otra opinión sobre el papel de la oposición a un año del gobierno sandinista es la de Salvador Talavera, Presidente del Partido Resistencia Nicaragüense, quien firmó una alianza con Ortega en medio de la campaña electoral, después se declaró diputado “independiente” tras argumentar que una vez en la presidencia, el líder sandinista no le cumplió todo lo prometido.
A pesar de todo, dice que su papel se ha enfocado en hacer una oposición propositiva y apoyar, venga de donde venga, iniciativas de ley que sean en beneficio de la mayoría de los nicaragüenses, sobre todo, los más pobres.
Destaca, sin embargo, que el FSLN hoy por hoy ha sido el partido político más hábil de la historia moderna, muy por encima de la oposición actual.
“La actual oposición desluce desde todos los puntos de vista, en audacia y sagacidad”, señala. Talavera piensa que los partidos políticos adversarios del FSLN, a pesar de todo, han empezado a dar saltos cuantitativos y cualitativos, tomando en cuenta que a la Asamblea Nacional llegaron tres bancadas con una agenda muy particular, en las que no habían puntos de coincidencia entre ellas.
¿Unidad a cualquier costo?
Eliseo Núñez Morales, vocero de la ALN, consideró que “el papel opositor se vio mediatizado por una necesidad artificialmente creada de unidad a cualquier costo, que en momentos determinados nos preguntábamos ¿unidad para qué?”
“Arnoldo Alemán quería lo mejor de dos mundos: por un lado, su arreglo con el FSLN para cuotas de poder derivadas de la Asamblea y otros poderes del estado; y por otro lado, tener a la ALN de aliada para competir en mejores condiciones por las alcaldías municipales”, aseveró.
Núñez Morales señaló que “esta pretensión de lo mejor de dos mundos, en la medida que fue pasando el tiempo se le hizo imposible de sostener, y definitivamente se empezó a derrumbar con la negativa de muchos diputados del PLC a votar el anteproyecto de reformas constitucionales acordadas por los operadores del pacto, y definitivamente sufre su más estrepitosa caída con la votación y proceso seudojudicial de los CPC”.
“El año entrante va a estar dominado definitivamente por el proceso electoral, pero no hay que olvidar batallas cruciales para la institucionalidad del país, una de las más importantes será la elección de ocho nuevos magistrados de la CSJ, que deberá ser la punta de lanza de todo un proceso que procure devolverle al país la institucionalidad perdida”, avizoró Núñez Morales.
Agregó que “será de vital importancia que la selección de estos nuevos magistrados se haga con una participacion amplia de la sociedad y que deje como consecuencia personas que no tengan compromisos partidarios, aunque tengan sus propios pensamientos políticos”.
“En medio de todo, está la posibilidad de un diálogo nacional que le ponga fin a la crisis actual, porque para mí es claro que si Ortega no consigue una salida negociada e institucional que reenfoque el rumbo del país: sólo queda la vía de hecho, que terminará en la caída de Ortega o la imposición de una dictadura; si se diera ese diálogo, deberá ser papel de la oposición exigir reformas que edifiquen institucionalidad y no buscar cuotas de poder con base en arreglos prebendarios”, afirmó.