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La Corte Internacional de Justicia (CIJ) podría aplicar un fallo “equitativo” en el caso de delimitación territorial y marítima entre Nicaragua y Costa Rica, valoró Augusto Zamora, experto en derecho internacional, quien considera que en el peor escenario, que sería perder el caso, tampoco habría “una tragedia”.

“No sería una tragedia (perder) ni para Nicaragua, ni para Costa Rica, salvo en el amor propio, el área (en disputa) es pequeña, en ese sentido lo que se juega es poco”, dijo Zamora.

El especialista explicó que la CIJ “no aplica a raja tabla los criterios de la Convención del Mar o los antecedentes en materia de delimitación marítima”, sino que para la CIJ la “equidad tiene más peso que los factores estrictamente geográficos”, lo que podría derivar en una “sentencia equilibrada”.

En el Caribe la línea divisoria con Costa Rica inicia en la desembocadura del río San Juan, en el noreste de Punta de Castilla. Pero “Costa Rica quiere extender su línea costera, porque extendiéndola hacia el norte la línea de base de donde saldría la delimitación marítima también se extendería, este es el punto medular de la demanda de Costa Rica”, explicó Zamora.

En Punta de Castilla se encuentra la isla Portillos, de soberanía tica, y el  gobierno costarricense aduce que una barra de arena es realmente una playa de esta isla que se extiende hacia el norte, lo que permitiría argumentar un cambio del punto de la línea divisoria con Nicaragua. 

“Nicaragua sostiene que entre la isla y la barra hay un caño de agua que separa los dos territorios. El punto que se discute es si esa barra forma parte o no de la isla”, observó Zamora. 

Pero “se pelea la barra de arena en función de la proyección marítima que se tiene que delimitar para cada país, que implica mar territorial, zona económica exclusiva y plataforma continental, el fondo de la cuestión es esa”, señaló el experto.  

En cuanto al fallo en la zona del Caribe, Zamora consideró que  la  CIJ “usa criterios flexibles y es aventurado decir que decidir ahí es más complejo, pero también podría haber una decisión equilibrada”. 

Costa Rica también reclama a Nicaragua una indemnización superior a los US$6 millones por daños materiales en isla Portillos durante los trabajos de dragados para proteger el caudal del río San Juan. 

Pero “la corte no va a creer que por abrir un caño en una zona deshabitada y llena de pantanos Costa Rica ha perdido seis millones de dólares, igual le dicen a Nicaragua que pague medio millón y se acabó”, valoró Zamora. 

Manuel Madriz, especialista en derecho internacional, coincide con Zamora en que no puede haber una indemnización millonaria para Costa Rica porque no hubo “daños materiales en la isla Portillos”.   

“La corte plantea a Nicaragua la indemnización por daños materiales, algo que pueda señalarse con el dedo y ahí no se puede señalar nada, en términos físicos es tierra y agua,  que se mueven en humedales, en pantanos”, sostuvo 

En cuanto a la zona norte de isla Portillos, Madriz explicó que Costa Rica “pretende darle tratamiento de península  y eso no es península, son humedales. No se puede decir que eso es una península, siempre han pasado las aguas del río San Juan y van hacia la laguna Harbor Head”.   

La pretensión de Costa Rica es “el cambio del punto de partida de la línea divisoria entre Nicaragua y Costa Rica, que de conformidad con el artículo dos del Tratado Jerez-Caña ese punto está en Punta de Castilla, donde siempre ha sido donde está la base nuestra, donde hay un mojón”, recalcó Madriz.

Ventaja para Nicaragua  

Mauricio Herdocia, experto en derecho internacional, valoró que  Nicaragua tiene ventaja en cuanto a la frontera con Costa Rica en el Caribe.

“Está claro que el punto final de la frontera se encuentra en la extremidad de Punta de Castilla, en el margen derecho de la laguna Harbor Head, ese punto es inamovible”, reveló.

“En cuanto al punto final de la frontera (en el Caribe), Nicaragua tiene una gran ventaja porque eso está sustentado en el Tratado Jerez-Cañas, en el Laudo Cleveland de 1888 y en los Laudos Alexander”, recalcó Herdocia.   

En relación con la línea limítrofe en las aguas del océano Pacífico, la corte fallará “de conformidad con los criterios de equidad y proporcionalidad que ha venido siguiendo toda su jurisprudencia de las últimas décadas”.   

Herdocia consideró que la CIJ “ha establecido ciertos criterios que permiten resultados equitativos y justos, desde esa perspectiva la corte cuida mucho no ocasionar ningún daño desproporcionado. Ambos países deben estar tranquilos de que no se producirá un cercenamiento de espacios marítimos importantes”.

 

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