10 de febrero de 2008
El CSE frente a las municipales
| END El desafío de cuidar el voto
Cuatro millones de electores, unas 12 mil 200 Juntas Receptoras de Votos en 4,296 Centros de Votación, y un 50 por ciento de abstencionismo, son algunas de las proyecciones que enfrentará como retos el Consejo Supremo Electoral, CSE, en los comicios municipales de noviembre próximo
Por Ary Pantoja y Sergio Aguirre | Política
Adonai Jiménez, director de asuntos electorales del CSE
A menos de 10 meses para elegir a las nuevas autoridades de los 153 municipios del país, el Consejo Supremo Electoral, CSE, comenzó una serie de análisis para definir los retos que enfrentará antes y durante las elecciones de noviembre próximo; entre ellos el incremento del Padrón Eletoral, calculado hasta le fecha en unos 4 millones de votantes; siendo que en los comicios nacionales de 2006 el registro de electores llegó a 3.3 millones. Sin embargo, habría que evaluar la disminución de votantes producto de la emigración hacia otros países.
Este año, el Poder Electoral dispondrá de 12 mil 200 Juntas Receptoras de Votos, JRV, a diferencia de la última elección nacional en el año 2006, que fue de 11 mil 274 JRV; sin embargo, mantendrán la misma cantidad de Centros de Votación (CV), que es de 4,296.
Otro de los retos para el CSE será disminuir al máximo el abstencionismo. El director de Asuntos Electorales, Adonai Jiménez, calcula la abstención entre un 45 y un 50 por ciento. “Si logramos tener una participación del 60 por ciento, habremos superado en mucho la media de participación en América Latina para una elección municipal”, señaló.
Capacitaciones
La capacitación de los miembros de las JRV es uno de los temas fundamentales. En 2006, el CSE capacitó de forma directa a 37 mil miembros de las JRV, algo que esperan superar este año y entrenar a más de 40 personas. Se preve que las capacitaciones comiencen en septiembre y concluyan en octubre, conforme con la propuesta de calendario electoral que emitió la semana pasada el CSE.
Jiménez no preve ningún obstáculo material, presupuestario, ni de logística para el desarrollo exitoso de la contienda. Más bién, aseguró, los problemas podrían devenir de los partidos políticos; aunque tampoco cree que se conviertan en un obstáculo importante como para impedir el buen desempeño del proceso electoral.
“En América Latina, en los últimos 10 años, la abstención en una elección municipal anda por el orden del 60 por ciento; en la última elección municipal de Costa Rica solo participó el 20 por ciento, es decir que la abstención fue del 80 por ciento; en Honduras la abstención en los últimos comicios fue del 55 por ciento; y la última nuestra que fue la de 2004 fue del 50 por ciento”, señaló.
El funcionario recordó que, por norma, siempre tienen listo el material electoral diez días antes de la elección e inician su distribución; sin embargo, este año podrían variar las fechas, considerando que hay una propuesta del CSE de modificar la fecha de la elección. Jiménez señaló que la distribución del material está garantizada en tiempo y forma.
El peligro de la diferencia mínima
Jiménez dijo que se han superado algunos obstáculos técnicos, a medida que han pasado las elecciones de cada año.
“En las elecciones municipalesde de 2000 y en las nacionales de 2001 tuvimos problemas de transmisión de datos; en 2004 tuvimos problemas organizativos e incluso de conflictos internos en el Consejo Supremo. Este año, de acuerdo con mi apreciación personal, los conflictos van a estar con organismos que son contraparte no formal del CSE, como Ética y Transparencia, Ipade, que tienen una percepción distinta de la nuestra”, explicó.
Otro de los obstáculos que avizora el Poder Electoral es por parte de los “actores políticos”, es decir, los representantes de los partidos participantes en la contienda. “Si ellos (los líderes políticos) llevan a una exacerbación de algunos temas, como por ejemplo la diferencia mínima de votos, el proceso electoral se podría tornar violento”, explicó.
“Imaginemos una diferencia de cinco, 10 ó 20 votos, cualquier partido puede reaccionar y eso plantea ciertas dificultades; entonces estamos haciendo una caracterización de aquellos municipios donde se podrían presentar este tipo de situaciones para hacer las coordinaciones pertinentes con la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua en torno a la seguridad en esos municipios”, expresó.
Problemas presupuestarios
Otro problema que podrían enfrentar es el presupuestario. Jiménez calcula en siete dólares el valor del voto. “Este precio lo hemos venido reduciendo, en el año 96 el voto costaba entre 20 y 22 dólares; en 2000 y 2001 costó 14 dólares, y ahora vamos en siete”, explicó.
Este año, el presupuesto asignado al Poder Electoral fue de 635 millones 135 mil córdobas, de los cuales 150 millones van dirigidos al reembolso a los partidos políticos participantes en las elecciones nacionales de 2006.
“En temas de elección, el presupuesto nunca es suficiente, este monto equivale a unos 11 ó 12 millones de dólares. En República Dominicana, que va a elecciones el 16 de mayo, el Tribunal Electoral pidió 214 millones de dólares con un padrón aproximadamente similar al nuestro y con similar número de mesas electorales (JRV); el Parlamento les aprobró 72.6 millones y 6.8 millones adicionales para voto en el exterior”, explicó Jiménez.
Agregó que el costo del traslado del material y de los miembros de las JRV a las zonas alejadas del país se triplicó por el aumento en el precio del combustible.
“Lo que hay que recordar es que la elección no es del CSE, sino del Estado de Nicaragua, y en un proceso electoral se ven involucradas otras instituciones, como el Ministerio de Educación, la Policía, Ejército, etc”, dijo.
La fiscalización del poder local
El director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), Mauricio Zúñiga, señaló a END que las elecciones municipales responden a una oportunidad de la población de valorar la administración de las autoridades locales durante sus cuatros años al frente de una alcaldía.
Señaló que las municipalidades son de las mejores valoradas porque la gente siente que existe un mejor canal de comunicación con sus autoridades locales y además hay posibilidades más valiosas de poder concertar con ellos la agenda y prioridades, también surje la ocasión obligada de insertarse como participación activa de la ciudadanía en lo que es el Plan de Desarrollo Económico Local y el Plan de Inversión Municipal, incluso hasta hacer auditorías social de los mismos.
“Esto ha venido marcando un progreso importante en la institucionalidad municipal del país y en la participación ciudadana. De tal manera que cualquier tipo de justificación con argumento de orden económico para aplazar las elecciones mucipales no tiene ningún peso, porque precisamente la democracia requiere de estos procesos para darse vida y revitalizarse, de otra forma lo más fácil es instituir un régimen dictatorial”, indicó.
Admitió que efectivamente en un sondeo de opinión que hizo el Ipade en un importante sector de la ciudadanía nacional, ésta en una mayoría mostró su inclinación en que se unieran los comicios mucicipales, pero con los regionales, que son unas elecciones con la particularidad de estar referidas a los Gobiernos Autonómicos (Regiones de la Costa Caribe del país) y a la Autonomía Municipal, conservando su independencia de las nacionales .
Sobre la propuesta de la bancada del PLC de posponer las elecciones municipales a efectuarse el dos de noviembre por la conmemoración del Día de los Muertos, Zúñiga respondió que es un punto discutible, que debería ser sometido a consideración, ya que si cae en la misma fecha que veneran a los difuntos en el país, difícilmente la gente vaya a votar, sobre todo si tienen que trasladarse de localidad y peor si consideran que no hay una buena oferta de los partidos, más aún si consideran que el Gobierno Local saliente no funcionó como autoridad.
“Es posible que se valore que la fecha pueda extenderse una semana como máximo, tomando en consideración ese día, muy respetado y sentido por los nicaragüenses, pero esto tiene que ser producto de un consenso entre los partidos políticos y aprobado por la Asamblea Nacional. Yo diría que esto no afecta, no obstante, se debe tomar en cuanto lo más pronto mejor, a fin de que el calendario electoral ya incluya un día definitivo e incluya a lo inmediato fechas claves para darle seguimiento al proceso electoral”, expresó.