•   Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • LA NACION

El nicaragüense José Ramón Mejía Fernández, de 71 años, falleció al incrustársele una bala perdida en el costado izquierdo, cuando este salió para proteger a sus nietos de la balacera que se originó entre dos bandas rivales en la finca San Juan de Pavas, San José.

El hecho se suscitó el viernes a eso de las 4:10 p.m. Según relataron testigos, Mejía salió corriendo al escuchar las detonaciones, ya que los nietos jugaban afuera del inmueble.

“Él (Mejía) cayó herido en la entrada de la casa”, contó su nuera, Stephanie Morales.

“Se ganaba la vida vendiendo carne asada los fines de semana”, agregó Morales.

Reportado

La joven relató que la noche anterior a la tragedia habían reportado a la Policía varias balaceras que se daban en las cercanías.

Uno de los ocho hijos que procreó Mejía, junto con un sobrino, trasladaron al herido en un automóvil hasta la estación de Bomberos de Pavas, donde falleció pese a las maniobras de tres paramédicos en resucitarlo.

Casas vigiladas

Marcos Meza Meza, paramédico que atendió el incidente, manifestó que el paciente presentaba un balazo con entrada y salida; este, al parecer, le afectó el bazo y el hígado.

Steven Trejos, comandante de la Fuerza Pública, aseveró anoche que mantenían “dos casas sospechosas” custodiadas por oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO), a la espera de que la Policía Judicial las allanara.

8 hijos procreó la víctima, quien se ganaba la vida vendiendo carne asada.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus