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Los gritos de terror de un adolescente de 14 años, la madrugada de ayer, avizoraba  la desgracia. El jovencito observó cómo su padre terminó con la vida de su progenitora a machetazos.

Ángela del Socorro García, de 34 años, fue agredida mientras dormía, su marido  Diego Manuel Tinoco Campo, de 55, le propinó 13 machetazos, y para evadir la justicia se atravesó el arma homicida en el abdomen, aunque lo trasladaron al hospital, falleció en el trayecto.

“Yo estaba dormido, escuché que mis padres discutían, pensé que (mi papá) le estaba pegando (a mi mamá) con la faja, como lo hacía en Costa Rica. Ella ya no quería tener nada con él por eso discutían mucho”, comentó el pequeño testigo.

“Cuando me levanté vi que le estaba dando con el machete. Salí corriendo y pegando gritos a la casa de mi abuelita en busca de ayuda, pero ya era tarde. Vi a mis padres agonizar”, relató el menor con lágrimas en sus ojos.

El delito tipificado por la Policía como femicidio seguido de suicidio se registró ayer a eso de las 5:00 de la mañana en el barrio Santa Clara de Juigalpa, Chontales.

Elías Segovia, médico forense, dijo que el cuerpo de García presentaba 13 machetazos. “La causa de muerte es el trauma cráneo encefálico severo, debido a la herida en la región occipital con exposición de masa encefálica”, explicó.

Mal consejo

Ana Paula García,  madre de la hoy occisa, dijo que hace más de ocho años su hija venía recibiendo maltrato de parte de su marido y por eso García lo quería dejar.
“Ellos (García y Tinoco) vivían peleando, yo solo los escuchaba. Mi hija me decía que quería dejar a su marido, pero yo le decía que le aguantara porque era el padre de sus hijos, no pensé que iba a pasar esto”, dijo arrepentida la progenitora.

Ana Paula manifestó que cuando llegó a la vivienda de su hija, ubicada a una calle de distancia, todavía la encontró con vida.

“Mamita me estoy muriendo… me estoy muriendo”, alcanzó  a decir la joven madre, cuyo cuerpo quedó tendido en un charco de sangre.

“Ya le habíamos advertido a la familia que algo así podía pasar, de las amenazas y maltratos  iba a los hechos”, manifestó Genoveva Duarte, cuñada de la víctima.
“Ella (García) lavaba en diferentes casas para mantener a sus hijos y él (Diego) laboraba con la motosierra cuando encontraba trabajo, es decir, que ella era quien sacaba adelante a sus hijos”, insistió Duarte.

La pareja tenía cinco años de haber regresado de Costa Rica, y siempre recibió maltrato físico y psicológico.
El jefe policial de Chontales, comisionado mayor Bayardo Rosales, lamentó lo ocurrido y manifestó que al caso le dan cierre administrativo, debido a que el victimario también murió.

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