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“¡Me hubiera deseado estar un día más con vos, aunque ya no estés aquí. ¡Te veo en el cielo, te veo en el cielo!”, repetía ayer incansablemente entre sollozos Jazmina Miranda Castillo, al ver el cuerpo inerte de su hijo Darwing Antonio Vanegas Miranda, de 10 años, uno de los dos infantes ahogados en el lago Xolotlán la tarde de lunes.

“¡Anoche el niño me tocaba la puerta y nadie me le abrió, mi niño me vino a buscar y me lo dejaron afuera!”, decía entre llanto Ditra Isabel Pérez, quien se resistía a creer la tragedia que embargaba a su familia: perder al segundo de sus cuatro hijos, Jordan Stuart Munguía Pérez, de 12 años, la otra víctima mortal.

La escena era desgarradora, las comunidades El Marañonal y Los Cachorros --ubicadas sobre la carretera a Xiloá-- estaban conmocionadas.

Desaparecidos

Los cuerpos de los menores, que habían sido reportados como desaparecidos desde el mediodía del lunes, fueron sacados en las primeras horas de este martes del lago Xolotlán en el sector conocido como La Peña del Tigre, por la Brigada de Salvamento y Rescate de la Dirección General de Bomberos (DGB).

“Los cuerpos estaban a unos 50 metros de la costa y a 30 metros de distancia uno del otro. El primer cuerpo en salir a flote fue el del niño Darwing Antonio Vanegas Miranda”, manifestó el capitán Apolonio López, de la DGB.

También el hermano

Las víctimas, junto a tres niños más entre las edades de 10 y 13 años, habían salido a buscar leña, pues Vanegas Miranda no había encontrado en ninguna de las pulperías de la comunidad Los Cachorros, donde habitaba.

“Él (Vanegas Miranda) me llegó a pedir permiso para ir con los amiguitos a buscar leña, yo le dije: ‘Ahí dejalo, hasta mañana voy a poner los frijoles, porque la mamá de Jordan (la otra víctima) me regaló un tuco grande de leña, pero él insistió y hasta mi otro hijo de 12 años dijo que lo iría a cuidar”, relató Miranda Castillo.

A eso de las 12:30 p.m. del lunes llegó Junior Mercado Téllez, de 13 años, descalzo y cansado de correr más de dos kilómetros de distancia para avisar a Miranda Castillo que sus dos hijos junto a su vecino Munguía Pérez se estaban ahogando.

“Salí corriendo a buscar a los vecinos, porque apenas voy a cumplir cinco meses de vivir aquí y no conozco. El niño nos llevó por vereda, hasta el lugar donde estuvieron jugando. Solo encontré a mi hijo mayor Jasbenit Vanegas Miranda, de 12 años, quien me dijo que trató de sacar a su hermano, pero no pudo”, relató Miranda Castillo.

“Fue el niño mayor de 13 años que nos llegó a avisar quien sacó a mi hijo mayor, trató de sacar a los otros niños pero no pudo, también se estaban hundiendo”, recordó entre lágrimas la mujer.

Los restos del menor Vanegas Miranda descansan en León, de donde era originario, y los de Munguía Pérez en Ciudad Sandino.

¿Un adulto?

Investigan • Los sobrevivientes comentaron a sus padres que en la playa había un hombre de unos 20 años, quien supuestamente les dijo que se metieran al agua y que se agarraran de un pedazo de poroplast que estaba en el lugar, para que lo utilizaran como flotador y que él los iba a empujar y jalar.

“Así estaba jugando, pero parece que mi hijo (Vanegas Miranda) y Jordan se agarraron al mismo tiempo del poroplast y se quebró, cayendo en una zona profunda y cuando los niños buscaron al hombre para que les ayudara a rescatarlos, ya no estaba”, manifestó la adolorida madre Miranda Castillo.

Las autoridades del Distrito X de Policía en Ciudad Sandino buscan al sujeto que incitó a jugar en una zona peligrosa a los niños y los dejó abandonados al momento de la tragedia.

 

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