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Los accidentes en motocicletas no paran de sumar muertos en Nicaragua. Una de las últimas víctimas es Ariel Antonio Alvarado Gutiérrez, quien trabajaba como mensajero para una empresa y también era bailarín del ballet folclórico Nicarahuatl.

Alvarado, de 18 años, regresaba de su trabajo cuando la motocicleta, color rojo, placa M36089, que conducía colisionó con la parte trasera de la rastra, placa M143-300, que halaba el furgón, placa M130887, conducido por Guillermo Maliaño, de 34 años. 

El percance ocurrió en horas de la tarde del sábado, de los semáforos del Ministerio del Trabajo 200 metros arriba, en el carril Este-Oeste, y donde supuestamente aventajó en medio de un vehículo liviano y el furgón, con el casco colgado en el brazo derecho, que pegó en el carro Honda, color gris, placa M218-385, manejado por Mayling Medal.

Ensayo pendiente

El joven Alvarado, quien habitaba en el barrio Cuba de Managua, no pudo participar en su último ensayo para su presentación prevista para las 6:00 de la tarde de ayer domingo en el Teatro Nacional Rubén Darío. 

Rita Elena Gutiérrez, madre de la víctima, relató entre sollozos que su hijo se dirigía de su centro de labores a su casa para almorzar. 

Pasión por el baile

Heizel López, vecina de Alvarado Gutiérrez, afirmó que desde los cinco años era un exponente del baile nacional, herencia de otros familiares que han integrado reconocidos grupos artísticos. 

“Ariel Antonio llevaba el baile en la sangre, le encantaba ese arte, su muerte deja un gran vacío en las personas que lo apreciamos”, expresó López. 

Enrique Ruiz, vecino de Alvarado, relató que conoció desde pequeño al bailarín, quien tenía un carácter amable, era cariñoso y conversador. 

“Amó su arte hasta el último día de su existencia, el baile fue su misión”, confirmó el vecino.  

Homenaje póstumo

Guisel Alvarado, tía de Ariel Antonio, informó que la presentación en el Teatro Nacional Rubén Darío sería un homenaje póstumo para su sobrino. 

“Así es la vida, somos de la muerte, es triste lo que ha ocurrido con mi sobrino, el tierno de nuestra familia, pero tenemos que aceptar con fortaleza las decisiones de Dios”, expresó. 

Manuel Briceño, esposo de Guisel y maestro de danza de Ariel Antonio, lamentó la muerte del muchacho, a quien consideró un ejemplo del baile nacional. 

El joven será sepultado este lunes en el cementerio General, de Managua. 

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