•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Desvastada quedó ayer la familia Mendoza Mondragón después de enterrar a Daniel Mendoza, de 14 meses de edad, quien falleció tras recibir serias lesiones en el 60 por ciento de la piel en el incendio ocurrido en su casa de habitación. El niño murió en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas, de Managua.

Todo sigue confuso. Con la mirada perdida, la abuela del niño declaró que cocinaba en el exterior de la casa cuando vio venir sobre ella las llamas que provenían de su cuarto, el último construido de pared y techo de madera, en un área de 11 por 42 metros.

“No supe de mí. Me enloqueció oír el llanto del niño y luego recuerdo la gente que mostró su ayuda.  No me entristece lo perdido porque eso se repone, la vida de mi nieto es lo que nadie me puede devolver en este momento”, decía Bertha Mondragón, abuela del fallecido.

Lo anterior fue la conversación que Bertha tuvo con la alcaldesa Aura Lila Padilla, cuando la primera ciudadana del municipio y su equipo se presentaron bien temprano el 31 de diciembre a entregar láminas de zinc, clavadores y con personas que reconstruyeran el techo de la casa, que quedó en paredes porque todo lo que estaba dentro, alcanzó en dos camiones que la Alcaldía de Chinandega prestó, para levantar los escombros. También entregaron camas, almohadas, víveres y una ayuda de diez mil córdobas en efectivo.

El Salvador

Más impotente aún se encuentra David Mendoza, quien tuvo el valor de lanzarse al sitio en llamas para rescatar al infante.

“Yo jugaba con los chavalos en la calle. Vi las llamas y los gritos de mi madre y pregunté por Daniel.  Cuando me comunicaron que estaba en su cuna durmiendo, no lo pensé y fui a salvarlo”, confesó.

David recuerda que cuando entró al cuarto donde estaba el bebé, no había llamas sino un calor intenso y que el niño se encontraba sentado y llorando, cuando lo tomó en sus brazos, mientras el humo y el calor eran insoportables.

“No pasaron muchos minutos cuando el fuego ya había tomado ese cuarto y luego el resto de la casa”, dijo entre sollozos, mientras se lamentaba que el niño solo resistiera 27 horas, antes de morir. “Yo creí que se salvaría”, indicó.

Los bomberos declararon que el origen del siniestro fue un cortocircuito en la parte interior de la vivienda.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus