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A sus 70 años, José Raúl Méndez Martínez literalmente se jugó la vida y la perdió, al intentar sofocar un incendio en una finca que cuidaba en la comarca Los Chilamates, ubicada en el kilómetro 37.5 de la carretera Masaya-Granada.

El hombre, que rozaba el monte había avanzado unos 30 metros, cuando detectó un incendio forestal.

Las llamas, explicaron los lugareños,  amenazaban con destruir el rancho donde estaba un nieto de ocho años de Méndez Martínez.

Es por esa razón que el anciano intentó hacer un cortafuego, pero no pudo con el humo, que lo intoxicó, lo dejó sin oxígeno y provocó que se desmayara.

El resultado es que Méndez Martínez terminó envuelto en las llamas, hasta perder la vida.

El hecho ocurrió el miércoles.

En tanto, la Policía de Granada indaga las causas de la quema de monte. Vecinos del lugar presumen que cazagarrobos ocasionaron el fuego.

“Él (Méndez) quiso detener el incendio, pero no pudo, estaba cansado y el esfuerzo le provocó la pérdida del oxígeno, cayó desmayado porque en el ambiente no había oxígeno y las llamas lo alcanzaron”, dijo un médico forense de Granada.

Por otro lado, en Rivas un incendio forestal  amenazaba con afectar el parque Eólico  Camilo Ortega Saavedra,  pero fue controlado a tiempo la noche del miércoles por miembros del Cuerpo de Bomberos de Rivas y San Juan del Sur, así como por una unidad del Ministerio de Gobernación.

CAZAGARROBOS

El Comisionado Mayor Róger Torres Potosme,  jefe departamental de  la Policía de Rivas, indicó que de momento no han confirmado las causas del incendio, que arrasó con más de 50 manzanas de pasto seco, “pero todo hace indicar que lo provocaron cazadores de garrobos”.

“Según entrevistas que hemos realizado a campesinos del lugar, esta propiedad está abandonada y lugareños la usan para meter ganado y otros llegan a cazar garrobos o conejos y si hicieron uso de fuego inmediatamente se propagó porque el pasto está seco”, dijo el jefe policial.

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